AEBOX/Jose Luis Abad/ — Llegamos a una cita internacional verdaderamente importante, apasionante y muy esperada para los aficionados del noble arte. Mañana día 28 de enero, se disputará en el MGM Grand de Las Vegas Nevada, la revancha del Campeonato Mundial de la WBA del peso pluma entre el norirlandés Carl Frampton y el michoacano Leo Santa Cruz. Tenemos un precedente muy potente en la primara contienda que los enfrentó el pasado 30 de julio, para mí, uno de los combates del año por su expectación y por sus rivales, viejos conocidos de los aficionados españoles, pues los dos han vencido a nuestro querido Kiko Martínez. Vamos presentando ya a estos dos superdotados del entarimado y las dieciséis cuerdas.

Carl “The Jackal” Frampton (23 – 0 – 0, 14 KO), hay que descubrirse ante lo que está consiguiendo este hombre, cuatro de sus cinco últimos combates han sido de verdadero infierno, con rivales muy difíciles, culminando su ansiado campeonato mundial con Santa Cruz, un combate que ganó por decisión mayoritaria con muchísima inteligencia y creo que de manera justa. El boxeo de Frampton es de ciencia ficción, de desconcierto total para sus rivales. Podemos estar ante uno de los mejores contragolpeadores del panorama mundial, pero no es la única faceta del de Belfast, también sabe tomar la iniciativa como demostró en su anterior combate con Santa Cruz. El chacal tiene movilidad incluso estando parado no ofreciendo nunca un objetivo claro, con su mano izquierda en permanente movimiento y su derecha pegada al mentón, saca sus puños con una velocidad endiablada para luego, dar, o bien ese pasito lateral y escapar de la verticalidad de su rival, o bien ese pasito atrás acompañado de una cintura de goma que deja fuera de la distancia a hombres con muchísima más envergadura que él. Su capacidad de adaptación es sobrenatural, le vienen bien todo tipo de boxeadores, si bien tiene muchos más problemas con boxeadores de brazos largos y buenos rectos con ambas manos. Aquí yo destacaría otra virtud del chacal: su capacidad de aprendizaje.

Vimos cómo se repuso en su primer cruce de charco ante el reciente y trágicamente fallecido “La Cobrita” González en un combate que se le puso muy cuesta arriba en el primer asalto con dos caídas. Frampton entendió a la perfección que tipo de pelea tenía que desarrollar y cuidarse mucho de las manos largas del mejicano. El norirlandés no solo sabe sufrir, también sabe rearmarse y salir más fuerte de una situación comprometida. De Frampton destaco su rapidísimo uno-dos recogiendo su guardia como si tuviese un resorte en sus articulaciones, su uno-dos seguido de un crochet largo de izquierda, y también esta última combinación pero rematada con un recto de derecha que vuelve a recoger para volver a armar su guardia. De su boxeo en corto me quedo, sin lugar a dudas, con su uppercut de derecha a la contra, un golpe absolutamente terrorífico y preciso. Aunque en la distancia corta no es donde se siente cómodo, es muy ordenado en el intercambio de golpes, nada desarbolado y muy disciplinado en el mantenimiento de su guardia al recoger sus manos.

Leo “El Terremoto” Santa Cruz (32 – 1 – 1, 18 KO), o el “Asesino de la cara feliz” como lo llama un servidor. Con una gran estatura para el peso pluma y una envergadura impresionante, el michoacano no es el típico boxeador mejicano que va a la guerra. Santa Cruz es el tipo de boxeador con el que cualquier estrategia tiene un riesgo. Si te quedas en la larga distancia, su envergadura te machaca con sus rectos de ambas manos y con su uno-dos doblando hacia abajo con la derecha, golpes con los que mina a todos sus rivales. Si te quieres acercar para evitar su envergadura, recibes multitud de golpes curvos tanto al cuerpo como a la cabeza con ambas manos, para finalmente, sacar su solvente uno dos que te pone fuera de la corta distancia para seguir recibiendo sus rectos con ambas manos. Tenemos que tener en cuenta también sus cambios de ritmo, que hace que acelere las acciones cuando al mejicano le interesa, mandando con sus rectos como hemos comentado anteriormente. No es bueno hacerle daño al mejicano, lo vimos en el combate con Kiko. Santa Cruz sintió los golpes del español y decidió acabar la pelea para no tener problemas. Estamos ante un púgil muy dominante, con un estilismo muy elegante en sus manos rectas y en su forma de meter la cintura en golpes tanto rectos como curvos, y con una potencia de pegada que convierten sus combates en auténticas torturas para sus rivales. Y eso sí, Santa Cruz no deja de sonreír ni siquiera cuando se ve traspasado por algún golpe del rival, lo que nos deja entrever que su capacidad de sufrimiento es insultante. Al mejicano le gusta el intercambio de cuero, se calienta, pero lo hace con muchísimo criterio sabiendo de su dominancia en todas las distancias. Un rival que lo busque constantemente y vaya a por él tiene las horas contadas, lo vimos con Kiko y lo vimos con Abner Mares, porque Santa Cruz te recibe de maravilla. Sin embargo, en su primera pelea con el chacal se encontró con un rival rápido que entraba y se marchaba, basculaba pegaba y se iba, contraatacaba y metía dos o tres golpes más. Estoy convencido que el Terremoto ha aprendido de su primera pelea con el norirlandés, ha realizado un campamento con sparrings muy rápidos y duros y esta vez no se va querer dejar sorprender por el boxeo centella del boxeador de Belfast.

Sin lugar a dudas, este es uno de los platos fuertes del año, con dos rivales que tienen una calidad contrastada y muchísimo poder en sus manos. Estoy seguro que vamos a ver a un Frampton proponiendo una pelea de ráfagas y de contrataque, haciendo valer su rol de campeón, y a Santa Cruz lo tendremos intentando dañar al chacal con sus rectos para llevarlo a sus terribles y penetrantes intercambios de cuero.

¿Podrán el boxeo relámpago, la movilidad, y el tremendo contrataque del norirlandés frente a la presión, el alcance y la peligrosísima determinación en terminar las peleas del michoacano? ¿Vencerá el instinto de caza del chacal a la capacidad destructiva del terremoto?

Veo a Frampton muy motivado y con muchas ganas de perdurar en la división. El chacal ha luchado mucho para tener el cinturón y lo va a defender con todo lo que tiene, que es mucho. En la otra esquina, Santa Cruz está muy tocado por la pérdida de su invicto y ya habrá puesto a engrasar su máquina de picar carne que son sus puños.

Es una pelea que hay que ver, pues los dos tienen muchas opciones de alzarse con la victoria. De lo que estoy seguro, es que será un combate para recordar y que estos dos magníficos guerreros nos van a dejar un espectáculo que enaltecerá más los valores de nuestro amado deporte.

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Escrito por Aebox