tuneroyevangelistaAEBOX/Nacho Gutierrez/ – Ponerse delante del folio en blanco a escribir de nuestro protagonista es tener una mezcla de sensaciones. Es querer ser fiel a los hechos sin faltar al personaje de la historia, algo a lo, por otra parte, parecen estar acostumbrados los boxeadores que vivieron los últimos años de la década de oro del pugilismo.
Ellos, pasaron de ser ídolos y llenar pabellones, a ser objeto de artículos periodísticos sensacionalistas. Cualquier error posterior a su vida deportiva era explotado con el cliché de “Más dura será la caída”. Y de eso sabe Alfredo Evangelista , el campeón que hoy se sienta con nosotros. Esto no pretende ser un relato exacto y cronológico de su vida, sino un viaje a través de sus recuerdos plasmados en palabras.

Alfredo es recordado por ser ese “Chicarrón” que lo dio todo ante Muhammad Ali, el boxeador al que admiraba en blanco y negro cuando era “pequeñito y en casa de un vecino que tenía televisor.” Alfredo es el mismo que venció al Tigre de Cestona pasando a robar el corazón de los seguidores españoles. Evangelista es aquel que resucitó en los ochenta ganando de nuevo el Título de Europa cuando parecía decir su última palabra. Y sí, lo dice con la cabeza alta, es el mismo que pasó por prisión tras cometer un error y estar, como dice él, en un sitio equivocado. Es el mismo que tuvo que vencer a un cáncer tras meses en el hospital y que hoy vive feliz con los suyos en Zaragoza sabiéndose ganador en adversidades y siempre con la cabeza alta porque para él la envidia es muy mala.

Tras la presentación habitual, Alfredo me pide un momento que se está terminado de pelar. Sin yo preguntar me dice “que un hombre aseado es fundamental…que se puede no tener plata pero que es fundamental en España…cuando yo entrenaba en Estados Unidos iba con unas pintas pero me daba igual era joven y el nº 4 del mundo”. Tras esta puntualización, empezamos a hablar de una vida que arranca el 4 de diciembre de 1954 en las afueras de la ciudad de Montevideo, Uruguay, concretamente en un pequeño pueblo llamado Villa Española: “Empecé cuando era un pibe me pegaba a veces y había una pobreza que se palpaba, yo era un poco rebelde pero no con maldad. Dejé el colegio en cuarto de curso y empecé a trabajar repartiendo leche y como repartidor de pan y otras de albañil.

En esa infancia podía haber penuria pero yo era muy feliz con mi familia. No tenía tantos problemas como los de hoy pues éramos felices con lo que teníamos. Recuerdo que mi padre me metió en el boxeo a escondidas. Yo era muy grande para mi edad y parecía más mayor”.
Alfredo Evangelista habla y no quiero interrumpir, parece abrir una puerta a su memoria: “en el 69 mí Papa se fue a buscar fortuna y se fue en autostop a Centro América, concretamente a Panamá durante cinco año, lo encontré años después cuando causaba 10557128_825368724139924_8372751638985051383_osensación mi boxeo. Imagínate la alegría de encontrar a mi padre. Me lo encontré y había rehecho la vida con otra persona pero para mí era muy importante enviarle dinero y unirle a los míos. Mis padres habían rehecho su vida pero se apreciaban. Mi padre falleció hace unos 15 años. Alfredo habla tranquilo y sin que la nostalgia le juegue una mala pasada.

Desde muy joven Alfredo despuntó por su poderío físico y contundencia pero eso no hacía gracia en casa. “ Yo le decía Mama déjame el bolso que voy a boxear y me dijo que me dejase de tontería, era un poco vago porque no me terminaba de ver pero arranqué y he hice 15 combates amateur” . Nosotros buscamos recortes y fuentes de la época y se habla de veintitrés combates con una derrota y un nulo, siendo campeón amateur sudamericano en los semipesados . No nos lo dice pero sabemos que mientras vivía en Buenos Aire con su madre y sus hermanos, fue sparring del mítico campeón Galíndez. La experiencia de boxear le gustó y no pasa desapercibido cuando con 19 años el mítico Kid Tunero pide referencias de un buen peso pesado a Hortensio Gularte en su Uruguay, y este le habla del joven Evangelista.

“Para mí era una aventura, yo trabajaba 8 horas y después me divertía boxeando. Mi madre no quería que me fuese al otro lado del mundo pero decido ir a probar suerte.”
La memoria de Evangelista no falla: “Cuando llegue a España era un domingo y yo vivía detrás de Cibeles en un hostal y corría en el retiro, recuerdo nuevas comodidades…
No había tanta maldad y picaresca, recuerdo a la gente más buena y te ayudaba. Yo era muy feliz y a mi familia pude traerlos al año y empecé a ayudar les.”
Le preguntamos por la puesta a punto, por su entrenamiento diario: “En mi día a día corría, unas veces por el Retiro , corría y después abdominales… comía y daba un paseo , y de después iba a las 5 iba al gimnasio y yo entrenaba tres horas. Después en el Palacio y me hice muy amigo de Dum Dum Pacheco y Tony Ortiz.”

Llegó el día del debut después de mucha preparación y esfuerzo: “Cuando debuté tenía un problema con la licencia, gane por K.O. a Angel Visini y el público me puso el pequeño Clay…Esos primeros combates los recuerdos con ilusión y yo sacaba muchas manos”. En esos primeros combates los resuelve con victorias, cuatro por k.o., y un nulo. Demuestra soltura y ganas, y se fijan en el para combates de taquilla. Con tan solo 7 combates lo enfrentan a uno de los ídolos de la afición: Jose Manuel Ibar “Urtain”. “Me he pegado con un hombre, con todo un hombre”
Esas son las palabras que el As a través de Vicente Carreño recogía tras el combate de Urtain y Evangelista. “Tenía 7 peleas pero yo venía con tanta hambre y con tanta ganas que eso no me parecía un problema tenía una ilusión tremenda. Yo ya le había ganado en mi segunda pelea a Alberto Lovell, el argentino. Yo peleaba a todo ritmo .Yo lo veía con muchos cojones a Urtain y fuerte.”

Hago de malo y le pregunto por las luces y sombras del Morrosko. “cuando empezó pudo ser un montaje bien llevado, pero después se lo curró muy bien y le sacaron provecho a su boxeo, en Directísimo(el programa de Iñigo) conocí a Urtain antes y me dijo una impresión tremenda levantando esa piedra de más de 200 kilos., durante el combate me metió un derechazo que me dejo el brazo dormido…era un tío de tres o cuartos asaltos muy peligrosos. El promotor era un tal Puerta que me prometió pagar los billetes de mi familia si ganaba, pero al final no lo hizo. Yo entrenaba entre Torreledones y el retiro, yo hacía sparring con Casimiro y los Gálvez. Llené el Palacio de los Deportes y era el primer combate serio y di, creo, un espectáculo. Urtain era todo musculo y te impresionaba mucho la idea de poder ganarle. “

1045246_144357792425229_1194718591_nHablar de este combate es hablar también de Kid Tunero, y lo hace con cariño:” Tunero era muy tranquilo y no era gritón y te decía lo justo y fue el campeón sin corona …era un tipo excelente y daba buenos consejos. Recuerdo que Bufalo me decía que tenía que boxear y que me quería cerrar las salidas. “ Evangelista ganó el combate por K.O. técnico en el quinto asalto después de que tirasen la toalla desde la esquina para ahorrar castigo el valiente de Urtain. Después , ocho combate de los cuales únicamente perdió ante Zanón en un combate un tanto marrullero para el uruguayo : “Mi derrota con Zenon fue un mal paso y me complico la vida en el combate…se agarraba y jugaba sucio”

Llega entonces el combate que cambiaría su destino pues a pesar de su juventud, estaba bien ranqueado y era una seria promesa del boxeo europeo. .Llegó el momento de combatir con Muhammad Ali, su ídolo al que veía en blanco y negro. También supone su ruptura con Kid Tunero, quien pensaba que boxear con Clay, como le gusta decir a Alfredo, era que poco más que una muerte anunciada. Desde entonces se refuerza su relación con Jose María Martín “Bufalo” y corta con Tunero.“Pasaran 2014 años más para que pase otro Ali…yo tenía mucho que ganar y poco que perder. Él era muy rápido, de verlo a blanco negro a verlo en vivo y vas peleas con él., un tipo rápido y listo., y muy inteligente no le visto en otro peso. Te daba lo justo(como midiendo el esfuerzo) pero yo gane 100.000 dolares”

Evangelista se da cuenta de mis ansias de detalles, de saber hasta la marca de los guantes de aquella noche pero poco a poco me suelta anécdotas: “Hacer guantes en América es darte cuenta de que la gente te arrancaba la cabeza, y después estuve arrepentido cuando peleé con Clay ,(Como dándose cuenta de su calidad y trascendencia) yo debería haberme quedado allí pero era otra España que me gustaba mucho…y mucho,¿ te gustaba sabes?…verte con Tyson desde Arguello, Leonard gente a punto todos los días. Pensó Ali que yo era una perita un dulce y jugaba …en los primeros asaltos y te quería hacer de menos, y jugaba a comerte el coco y a partir del sexto y le hice ver que era otra combate…”

Ver de nuevo ese combate es darse cuenta del potencial de Evangelista, del chico que se espabiló sin complejos en la segunda parte del combate. Evangelista llamó la atención de todos por aguantar al “Más Grande”. Y tras ese combate, su popularidad se disparó.
Tras el combate de Alí vienen nueve victorias consecutivas incluyendo el título de Europa y dos defensas victoriosas “Época bonita en la que recorrer otros países y me encantaba… ¿Ligabas Alfredo?…(se ríe y se piensa la respuesta) tenías más posibilidad y era joven, yo iba bien vestido y surgen las famosas, alguna famosa pero no puedo decirte….jajajajaja

Combate contra Larry Holmes

Ahora llegaba otro momento importante pero también quizás ante un hombre que estaba en su mejor momento, Larry Holmes. El que fuera sparring de Ali llegaba de conquistar el título ante Ken Norton y quería lucirse en su primera defensa. “Me dio un poco de 1900063_745363408807123_860539364_n Meningitis, y me metí antibióticos al estar malo de los oídos y Don King me dijo no peleaba más si anulaba el combate… todo vino por una infección del agua de la piscina”
Para recordar Larry Holmes se acumulan los recuerdos pero son nítidos y los reproducimos tal y como nos los cuenta: “ La preparación fue diferente, me entrene diferente y era muy jodido, me costaba el entrenamiento lo hice mal no estaba a gusto, desconcertado y Bufalo me había traído sparrings., con Larry fue un combate bonito pero jodido era un tipo grande, con Ali estaba en condiciones y Larry me salió mal., fuerte y agresivo e incomodísimo por su altura te sacaba las manos de todo tipo ., Larry Holmes se movía muy bien era su primera defensa, era un caballero y se notaba que había sido sparring …para mí es muy bueno.,
El combate contra Holmes terminó por K.O. en el séptimo asalto tras una mano clara del norteamericano y en los periódicos españoles reconocieron el esfuerzo pero años después en el documental “Bichuchi” de Aldo Garay, Evangelista sugiere que no quiso continuar al no estar en buenas condiciones, no habla de tongo sino de decisión propia. El dejaba claro que no iban a contar con él sino boxeaba, y por eso aceptó: ¿Te pidieron que te tiraras en un combate? “No no, eso nunca lo que ocurre es que si tú lo dominas y apretaba se acababa el espectáculo y me pedían que no apretara hasta unos asaltos”
Tras Larry Holmes, Alfredo regresa al panorama europeo ganando de nuevo el título europeo ante Dante Cane y Lucién Rodríguez. Y de nuevo un rival con el que ya había perdido, Zanón. De nuevo se le atraganta: “Zanon fue un golpe jodido y una pelea que salió mal y me complicó, muy marrullero y muy mal…” Las crónicas hablan de un combate trabado en el que Alfredo caía en el juego del italiano y se picaba. Un combate nada fino del que se quejaba de los jueces.

Tras perder el Europeo, Alfredo va ganando en confianza de nuevo y disputa ocho combates con siete victorias que le relanzan en el escalafón mundial. Otra vez mira a los Estados Unidos para medirse a un hombre con pocas peleas (diez en este momento) pero con mucho poderío y que había ganado al más grande. Hablamos de Leon Spinks: “me salió porque yo estaba el cuarto, y podía hacer el mundial, fue un combate duro…era torpe y era fuerte., era buena gente y también conocí a Míster T ,era una especie de Gurú .…ahhh y a Telly Saballas”
“La pelea fue a palo limpio y entrenaba en Nueva York y entrenaba Central Park. Tampoco andaba yo muy fino” Pero la derrota ante Spinks no parece debilitar la moral de Alfredo que sabe que Europa es otra galaxia, casi siempre más a mano. Tras perder con la joven realidad estadounidense, Evangelista obtiene 8 victorias y un nulo en 9 combates. Y de nuevo, en el horizonte un rival en ascenso. Un rival que viene alimentar las ganas del público estadounidense por nuevos ídolos. Esta vez se trataba de Greg Page, un rival con un historial lleno de K.O.s.
“Era un tipo técnico y pegador…me gano por K.O. había buena tela y me gano por K.O. en una pelea más …” Analizando la pelea, vemos a un Page que picotea como si fuera el Más Grande, con un estilo desenfadado e incitando con guardia baja a Alfredo. El estadounidense estaba en carrera ascendente mientras para Alfredo era más próximo a una buena bolsa.

Tras esto Alfredo realiza una serie de combates en los que consigue un nulo y victorias, pero siempre válidas para aspirar al título de 10302177_803826462960817_3405662385941485660_nEuropa ante un enemigo conocido como era Lucién Rodríguez. Sin embargo esta vez no fue tan fácil y el adversario le dio la vuelta a la tortilla: “Esa noche fue un tipo incómodo y empezó a correr y a tomar distancia se me complico la vida él iba y venía., yo no tenía la misma ilusión ya no era un pibe y cambias y la cosa es diferente.”. En la hemeroteca del Mundo Deportivo leemos que Evangelista perdió 16 kilos para la pelea al margen de haber tenido una serie de rivales que no se pueden comparar al del boxeador francés. De 1982 a 1987, Evangelista disputa 18 combates en una carrera que parecía haberse quedado estancada y sin oportunidades. Pudiera sorprendernos pero teniendo en cuenta que su carrera fue precoz, no nos sorprende pues en aquellos años no muchos boxeadores pueden permitirse una carrera cuidada, no es el caso de Alfredo. El dinero mandaba.

Pero antes del retiro un último intento del recuperar el título europeo a sus 32 años ante el holandés Andre Van Der Oetelaar en la Casilla de Bilbao : “Con esa victoria ya de nuevo se acordó de mí la gente…lo malo es la envidia… …fui con ganas y con Bilbao y lleno fue un éxito…”
Ver las declaraciones de Alfredo tras el combate es darse cuenta de sus deseos de triunfar de nuevo en USA, sin embargo el sueño duró poco y el título lo pierde en la primera defensa ante Euklund
“En el Campeonato de Europa Euklund me ganó por punto, lesión., jamás me pidieron que me tirara(aclara como no dejando duda). Andaba medio pachucho y en Suecia y me agarro bien y me tumbo…”
Tras este sabor amargo Alfredo disputa un par de combates más ante de retirarse. Pero antes de que le pregunte me deja entrever que no le gustó eso de arrastrarse por los cuadriláteros. Pierde con Adilson Rodríguez y Pierre Coetzer antes de hacerlo definitivamente ante Arthur Wright.
“me costaba entrenaba y correr, lo que no recibí antes no lo voy a recibir ahora en los últimos años….voy a conservar mi imagen… y preferí no denigrar mi imagen”

Tras su retirada a Alfredo le costó adaptarse a un nuevo ritmo, y quizás debido a la falta de un manager que como en sus primeros tiempo le permitiera un fijo y ahorrar, en sus últimos años le fue difícil conseguir estabilidad. Tras su etapa en el ring comienza ahora una vida de la que Alfredo no tiene ningún problema en hablarnos. Se siente libre, como no podía ser de otra manera, de sus actos. Lo que hizo, si acaso de manera excesiva, lo ha pagado con años de cárcel. ” Cuando uno deja de ser importante, ya te entierran y hay envidia en España que es muy fuerte, y vivimos por encima de lo que podemos.”(pero me especifica que él, el primero)

Me deja hablar como intuyendo por qué le voy a preguntar: “ Se han dicho muchas mierdas y a ex mujer también, cuando caí preso por las tarjetas, no me gustó…” . Alfredo me dice que fue un error al darle unas tarjetas de crédito a la persona equivocada, como quien hace un detalle a un amigo que no tiene donde caerse muerto. En este momento me doy cuenta de que Alfredo no termina de sentirse a gusto hablando de esto. Como si parte de su terapia fuese olvidar estas “anécdotas tristes”. Es aquí cuando caigo que no le falla la memoria, sino que está harto quizás de reportajes que narren su caída a los infiernos, y también me invade la sensación de que piense en mi tercer grado como una excusa para vender sensacionalismo.
“Leí los periódicos y todo el mundo hablaba mucho de mí, repito fueron unas tarjetas de crédito que le di a un chaval y se buscaba la10178091_766380016705462_5046253567226275159_n vida y la gente…habla:”. Si miro recortes de la época( finales de los ochenta) me doy cuenta de que al final el mismo se declaró culpable pero no tengo ganas de presionar porque solo quiero que él hable y no se trata de pillarle en un renuncio. Son sus palabras.

Hablar de las sombras de Evangelista, algo que no me elude en las dos horas de conversación que tenemos, es hablar de su paso por prisión. Y para ponernos en antecedentes Alfredo nos sugiere que en ese Madrid postmovida casi todo el mundo consumía, pero a él y a otros le pillaron: “En aquella época se consumía en muchos laos., yo consumía los fines de semana …Fue una redada y por ser quien era la pagué,(no los dice con rencor sino sabedor de que estaba en el disparadero) había también 25 personas que iban a hacer su trapicheos, teníamos problemas pero daba la cara.”
A Alfredo le “pillan” con droga y la consecuencia cinco años de prisión en los que lentamente como una montaña rusa hay días y días pero luce su buena conducta. “Es jodido ingresar y te da mala leche pero preso es lo peor, estuve mal defendido., mi familia me apoyaba. La gente se portó mal conmigo y los funcionarios bien., me tuve tragar un marrón cuando había más personas.

Dejamos este capítulo sabiendo que Alfredo vio disminuir la condena por buena conducta. Al salir monta un negocio de Hostelería pero no termina de fraguar: “en el año 2000- 2001 monte un restaurante…no me fue muy bien y el negocio fue mal …y después estuve haciendo de albañil y buscándome la vida pero ….viene el cáncer …”me quedo callado porque después de tanta adversidad me sabe mal remover… “ se me hinchaba la pierna por el cáncer de vejiga y no sabía lo que era…,entonces abrieron debajo del ombligo y durante 2002 estuve de reposo y mientras mi familia, mis hermanos y mis seres queridos se comportaban todo los días visitándome en el San Carlos”.
El recuerdo a los suyos es una constante a través de su madre y su padre, no muestra odio ni desgana sino reconocimiento por lo que siempre hicieron por él. Tampoco se olvida de sus mujeres, hablando excelentemente tanto de la primera como de la segunda. No es una forma de intentar quedar bien ante mí sino una manera de comportarse acorde con alguien que ha vivido intensamente.

Como reconociendo a Guadalupe y Esperanza. Tampoco se olvida de su hija con nombre de actriz, Carmen Loreley y de sus hijos Alfredo y Alejandro.

Tras esa recuperación de Alfredo después del cáncer, un nuevo escarceo con la droga hace tambalearse esa recuperación que estaba experimentando. Pero es allí donde se da cuenta de que hay que cambiar y comienza un Evangelista más fuerte pero manteniendo la idea (cosa que muchos pudieran pensar) que estar entre barrotes no siempre aporta mucho al individuo. Alfredo sale tras 22 meses pero se instala en Zaragoza. Ahora sí es la definitiva y Evangelista comienza a colaborar con el que fuese campeón del Mundo Jose Antonio López Bueno en su gimnasio, intentado convertir en estrellas a las jóvenes promesas del boxeo aragonés. A Evangelista se le ve y nota feliz, como aquel que sabe que ha superado los escollos y tentaciones que le puso la vida .Quizás lo mejor hubiera sido esquivarlas pero él las tomó de frente y después lo pago con su libertad. Nadie le ha regalado nada , pero si es consciente del regalo de volver a disfrutarla.

No se le ve resentido ni hablando mal de nadie a la primera, ni tampoco lento de reflejos. Tiene una memoria selecta pero no por comodidad sino porque sabe que los malos recuerdos sólo se pueden mover de vez en cuando, y ahora (cosa que agradecemos) lo ha hecho.
Se me quedan temas en el tintero pero será la excusa para quedar otra tarde, aunque me voy satisfecho. “Mi vida la definiría no sé… a pesar de tener 59 años creo he sido tonto porque podía haber sacado más pero no me lamento. Haría todo igual pero dejaría de hacer cosas con las consecuencias negativas que tuvieron y quiero que me recuerden por cosas sencillas…cosas bien sencillas”

Cosas tan sencillas como aguantar esos asaltos con Clay(como él le llama)…vencer a un “boom” del boxeo como fue Urtaín…boxear enfermo con Larry Holmes…o ganar el título de Europa varias veces después de perderlo. Son cosas sencillas que junto a las adversidades superadas hacen grande a Alfredo Evangelista.

alivs evangelista

Escrito por Aebox