AEBOX/Jose Luis Abad/Foto:Veronica Estudio/ — Han pasado varios días desde la magnífica velada que organizó Boxing Promotions Sevilla en San José de la Rinconada dónde el púgil ruso, Arsen Garibian, aumentó sus guarismos de victorias, frente a un púgil ecuatoriano, Jair Cortés, con un record muy discreto pero que nunca dice que no a nadie.

Para el que quiera desprestigiar a este último rival de Arsen (he oído cosas no muy acertadas), le diré dos cosas. La primera es que Jair lleva la friolera de 28 combates profesionales, ni más ni menos. Esa experiencia pesa muchísimo encima de un ring. La segunda, es que de todas sus derrotas, solo tenía tres por KO y al principio de su carrera, y ante púgiles como Aitor Nieto (actual campeón de España del peso welter) y Jorge Fortea (actual campeón WBC latino del superwelter). Arsen no solo lo noqueó, sino que pasó literalmente por encima de él, lo superó ampliamente en todas sus facetas, lo anuló a pesar de que Jair intentó contestar las acciones del ruso. El ecuatoriano recibió la paliza de su vida, simplemente; Arsen desplegó un boxeo sencillamente letal, su media distancia es incontestable.

Arsen lleva un record de 2 – 0 – 0 con 2 KO, pero no es el record que lleva este chico, no son sus victorias, es algo mucho más grande y mucho más trascendental a la hora de calificar a un boxeador: su actitud.
Este púgil de poco más de veinte años y con solo dos combates, transmite la tranquilidad, la frialdad y la electricidad de un boxeador muy experimentado. En sus acciones, en su caminar hacia el ring, en el pesaje, en todo está presente ese instinto asesino que solo unos pocos llevan en la sangre y que es tan necesario cuando un deportista tiene hambre de victoria. Es un chico que habla poco, no le hace falta, habla donde tiene que hablar, y además tiene otra cosa muy buena, y es que nunca se precipita, ni el ring, ni fuera, ni siquiera haciendo sparring.

El otro día hablaba con su padre y entrenador Eduardo, “El chico va muy bien”, le dije, y su contestación fue, “Todavía le falta mucho, debe mejorar más…”. Impresionante contestación de un entrenador que además es su padre, señal de que, en esto del boxeo Eduardo lo tiene claro, porque para que su hijo triunfe el entrenador debe estar por delante del padre. Todo esto, lo único que hace es que los aficionados nos ilusionemos y veamos en Arsen un futuro muy prometedor y muy serio para el boxeo en Sevilla y en este país.

El Bombardero Ruso, le llaman, sin duda un apodo muy apropiado por el poder de sus manos, pero este humilde articulista tiene la manía de cambiar apodos, y para mi Arsen no es el Bombardero Ruso, es el Escorpión Rojo y ahora diré por qué. Un bombardero lanza bombas, y muchas veces falla y no da en su objetivo; un escorpión NUNCA falla cuando aguijonea de muerte a su presa…

DESDE AEBOX, AGRADECEMOS LA ILUSIÓN, LA ENTREGA Y LA DEDICACIÓN DE ARSEN Y SU EQUIPO, Y ESTAREMOS SIGUIENDO Y APOYANDO SU CARRERA, UNA CARRERA QUE ESTARÁ LLENA DE DOS PALABRAS FUNDAMENTALES PARA TRINUFAR Y PARA RECOGER LA GLORIA DE LA VICTORIA Y LA LECCIÓN DE LA DERROTA: FUERZA Y HONOR…

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Escrito por Aebox