AEBOX/Manuel Barrero Devora/ Foto MTK Global– Se presentaba una gran oportunidad para Carlos Ramos con el torneo Golden Contract, una magnífica opción que le ponía en el foco a nivel internacional donde enfrentaría a grandes boxeadores de su categoría. El primero que se le presentaba era el experimentado inglés James Dickens. El zurdo de Liverpool, con experiencia mundialista, sería una de las piedras de toque más importantes para Carlos Ramos en su corta trayectoria profesional.

Comenzó el combate con un primer asalto de estudio, donde Carlos Ramos salió a pisar rápidamente el centro del ring para tratar de llevar la iniciativa. Nada más lejos de la realidad, y es que la intención se quedó solamente en ese primer gesto. A partir del segundo, la mayor actividad de Dickens convirtió el combate en una pesadilla para un Carlos Ramos demasiado estático al que le costaba arrancar sus acciones ofensivas.

Según avanzaban los asaltos, Dickens iba de menos a más, con buenas combinaciones que no tenían respuesta por parte de Ramos. La cadencia de golpeo iba en aumento en favor del inglés a cada asalto que pasaba, no dejando a Ramos pensar y dificultando el trabajo ofensivo del español, que lejos de combinar y trabajar asalto por asalto, se quedaba en un solo golpe que pudiera cambiar el resultado de la pelea.

Al final, el golpe esperado por Carlos Ramos no llegó, el inglés se fue anotando el grueso de los asaltos y el combate llegó a su fin con un resultado cómodo por decisión unánime que pone al de Liverpool en la semifinal del campeonato. Por su parte, Ramos tendrá que aprender de los errores cometidos y continuar trabajando para sacar todo ese talento que no debe desaprovechar.

Escrito por Aebox