AEBOX/Gonzalo Campos/ — El campeón welter de la IBF, Errol Spence venció anoche en el AT&T Stadium de Arlington, Texas, al californiano Mikey García en un combate en el que los jueces dieron unas puntuaciones de 120-107, 120-108 y 120-108, reflejo de la desigualdad existente entre ambos deportistas durante todo el combate.

La pelea ha estado cargada de controversia desde que se anunciara. Una superestrella del boxeo como Mikey García debía no solo vencer a otro extraordinario campeón sino también a una desventaja de peso y envergadura que anoche hicieron mella en el menor de los García.

Desde el primer toque de campana, el campeón Spence sacó el manual de aprovechar la ventaja de su envergadura y trazó una estrategia fundamentada en percutir el rostro y el cuerpo de García con su derecha adelantada, en recto, que ademas de efectiva permitía al texano arriesgar lo menos posible no descomponiendo su figura.

García enseguida evidenció que su subida de peso le había lastrado haciendo desaparecer su chispa, velocidad y potencia, lo que le convertía en un boxeador vulgar a merced de un campeón como Spence que en su mejor momento y en su peso ideal, fue mermando al californiano asalto tras asalto.

Ante la evidente superioridad de Spence en todos los terrenos, García optó por la estrategia de bloquear y contraatacar buscando una mano ganadora que no llegaba. La velocidad y movilidad de García habían desaparecido y solo su categoría y saber estar lo mantenían con vida en una misión imposible.

A la llegada del octavo, Mikey García había sacado su ultimo aliento y ya solo quedaba sufrir para lograr sobrevivir. Los siguientes noveno, décimo y undécimo, fueron los mejores momentos de un Errol spence jr, que estaba dañando a la sombra de un campeonisimo Mikey García que estaba muy cerca de perder antes del limite.

El asalto final fue un homenaje al aspirante, al que el campeón Errol Spence no quiso maltratar mostrando quizá su respeto por un campeón muy lejos de su peso que anoche ademas de una gran bolsa se llevó una gran lección.

Las organizaciones que rigen los destinos del boxeo mundial deben reflexionar definitivamente acerca de peleas desiguales. Un campeonisimo como Mikey García fue anoche la sombra del campeón que es y arriesgó su físico peleando frente a un campeón Errol Spence jr, que anoche subió al ring con al menos ocho o diez kg mas que el aspirante en un combate desigual que finalmente no nos ofreció el espectáculo que prometía.

Escrito por Aebox