AEBOX/Gonzalo Campos — El kazajo Gennady Golovkin se proclamó anoche nuevo campeón mundial de peso medio IBF, e IBO, al derrotar a los puntos, 114-113, y 115-112, 115-112, al ucraniano Sergiy Derevyanchenko, en una dura y cerrada pelea en el Madison Square Garden de New York.

La pelea tenía muchos ingredientes para ser atractiva y nada decepcionó desde el primer tañido de campana. Golovkin y Derevyanchenko cruzaron sus primeras izquierdas tratando de tomar el centro del ring, cuando una andanada de GGG, a dos manos, mandó a la lona al ucraniano, que se levantó de inmediato y terminó el asalto acorralando al kazajo, totalmente recuperado.

El segundo asalto se desarrollaba en los mismos términos, cuando  un golpe difícil de identificar, provocó un corte muy feo en la ceja derecha de Derevyanchenko, que hacía peligrar una pelea intensa y de mucho espectáculo.

A partir del tercero, la pelea tomo un tono mas dramático y se convirtió en un choque “al palo”  en el que ambos deportistas dejaron su alma sobre el ring, y donde Golovkin paso por momentos delicados a nivel físico, que superó con la valentía y el arrojo que siempre le han caracterizado.

Al termino de doce trepidantes asaltos, los jueces Frank Lombardi y Eric Molinski dieron cada uno, siete asaltos para Golovkin y lo adelantaron el las cartulinas 115-112, mientras el juez Kevin Morgan, anotó seis rounds a cada boxeador, pero un punto mas a Golovkin por la caída del primer asalto. 114-113.

Derevyanchenko hizo una pelea sobresaliente en todos los aspectos en la que no le vi perder, contra un Gennady Golovkin que por su potencia aun puede competir con los mejores, pero que sin duda se encuentra en el ocaso de una cerrera que en su ultima  etapa  se está caracterizando por la acumulación de golpes que encaja, en combates muy atractivos para el publico pero muy perjudiciales para la integridad del deportista.

Gennady Golovkin ya no es GGG, y a sus 37 años es un mortal mas que debería ir pensando en su salud y tratar de hacer una ultima gran bolsa con Canelo Alvarez,  antes de un merecido retiro, para no servir de trampolín a boxeadores que en otros tiempos hubieran sido fulminados en pocos asaltos.

En el boxeo, el siguiente reto después de ser campeón, es saber irse.

Escrito por Aebox