AEBOX/Gonzalo Campos/Foto:Javier Alonso/ — Hace alrededor de siete años, conocí a un chico que practicaba Full Contact. Enseguida que crucé dos palabras con el, me di cuenta de que en el alma de aquel luchador residía un boxeador profesional. Me pidió entrenarle un día, y poco tardé en enamorarme de aquel chico porque en sus manos tenia toda la magia del mundo. Al terminar el entrenamiento le comenté que las piernas solo debía utilizarlas para enfundarse unas botas y desplazarse por el ring, y comencé a hacerle entender que solo en el tren de nuestro deporte es donde viaja la esencia.

Realizo una carrera amateur con veinte peleas y excelentes resultados hasta que hace algo así como seis meses, comenzó su carrera como entrenador y dio sus primeros pasos como preparador de Antonio Benitez. Me llamó para comunicarme su nuevo roll y menos tardé en hacerle ver que solo si estaba dispuesto a perdonarse no haber sido profesional dentro de diez años, yo estaría dispuesto a aceptar su nuevo horizonte. Hablamos, hablamos y hablamos y le conseguí convencer de que su presente pasaba por dar el paso y hacerse profesional, pues para ser entrenador tendría toda la vida.

Ayer debutó dando espectáculo, emocionando al público  y dándome también la razón, pues en el corazón de este guerrero no hay un “puño”, sino que reside la magia.  Anoche demostró que vale para esto y que con ese talento natural que porta puede llegar donde realmente se proponga.

Solo deseo que su promotora Euskobox le cuide y le de la oportunidad de crecer porque a poco que se le mime y crezca tenemos un campeón en potencia.

Solo pido a todos los aficionados que presten  atención a este nombre: Jose Enrique “La Magia” Torrisco.

 

Escrito por aebox