AEBOX/Manuel Barrero Devora/ — Se vestía de gala el O2 Arena de Greenwich para una gran velada que tenía como combate de fondo un Josh Taylor vs Regis Prograis con los títulos mundiales en juego de la AMB y la IBF, además de la final de las World Boxing Super Series en la categoría del peso súper ligero.

Comenzó el combate con un primer asalto de estudio donde Taylor intentaba llevar la iniciativa, pero donde Prograis logró conectar los golpes más claros aprovechando los fallos del boxeador escocés, que anunciaba mucho sus ataques con una notoria falta de velocidad impropia de sus características.

Cambió rápido el plan de pelea Taylor, plantándose en el segundo asalto en la distancia media y corta, donde logró conectar más y mejor. No se cortó Prograis en el tercero, que aceptó la pelea en esta distancia acertando también en el cuerpo de un Taylor que se marchaba a la esquina con el costado marcado por los golpes del americano.

Comenzó el cuarto, donde Prograis volvió a imponer una distancia media-larga dominando con un rápido jab, que iba abriendo sus ataques y al que daba continuidad con bonitas y efectivas combinaciones que llegaban al rostro y al cuerpo del escocés. Más de lo mismo en un quinto y sexto asalto donde además Prograis metió una marcha más incomodando mucho a un Taylor un tanto desdibujado, al que también agarró en varias ocasiones a la contra demostrando mucha frescura y chispa.

Ante tal circunstancia, salió Taylor con mucha energía en el séptimo asalto dispuesto a cambiar el curso del combate. Aumentó mucho la cadencia de golpeo el boxeador europeo, que dominó cada una de las distancias que propuso y en la que conecto mucho incidiendo en el golpeo al tronco, clave para el devenir de la pelea. Así fue la tónica también en el noveno asalto, fijando a un Prograis al que cada vez tenía más a tiro y que comenzaba a evidenciar síntomas de cansancio.

Las curvas de rendimiento de ambos boxeadores ya se habían cruzado, y cada vez se veía más y más fresco a un Taylor que ya dominaba con claridad el centro del ring y que continuaba golpeando abajo con mucha inteligencia.

El sufrimiento de Prograis en lo que a cansancio físico se refiere se evidenciaba cada vez más, motivo por el cual su jab ya no era tan rápido, provocando que Taylor desarrollase el tramo final de la pelea en la distancia corta, donde se sentía muy superior. A pesar de ello, Prograis terminó en alto la pelea a base de casta y cruzando golpes con un Taylor que supo finalmente, amarrar el combate ganando finalmente por decisión mayoritaria.

Con esta victoria, Taylor se alza con el trofeo Muhammad Ali, unifica cinturones IBF y AMB y se abre paso entre los más grandes del boxeo mundial dando la razón a quienes lo tenían hace años por uno de los grandes prospectos del momento.

Escrito por Aebox