Cartas al director/Manuel Solano/ — Los gestores de la Federación Española de Boxeo continúan acrecentando el desconcierto en el boxeo español, dando palos de ciego a la nada, siendo las normas diferentes según quien sea el sujeto, actuando Felipe Martínez y el Comité de Boxeo Profesional, con Domingo Matas, Carlos Utrilla y Gonzalo Rodríguez, como marionetas de sus amigos mánager, a los que se les permite todo.

Hace dos meses veíamos como en Carranque se disputaba una velada donde pelearon boxeadores descalzos, actuando Agapito Gómez tanto de supervisor como de árbitro. Quique Soria, de Tundra, parece tener unas excelentes relaciones con sus amigos del CBP, viviéndose en Barcelona el pasado sábado otro espectáculo lamentable, de los que alejan a los asistentes de nuestro deporte.

“El boxeador” Emil Pop, más conocido por su equipo de deportistas fuera de forma, propio de un circo, tuvo trabajo sacando tres boxeadores en la velada. El novel Jorge Pinilla derrotó a Gheorge Henk Mihai, llegando los momentos estelares de este paripé con el combate de Fahad Al Thani que venció en dos asaltos a Marius Racaru. Al Thani realizó su cuarta pelea tragicómica en suelo español. Este boxeador, al que muchos boxeadores juniors derrotarían; miembro de la familia real catarí, tiene el respaldo del dinero de su país, y de Soria. Al Thani derrotó al rumano Marius Racaru, que ha perdido los veintiséis combates que ha realizado como profesional.

Para sorpresa de todos, Liam Smith peleó en Barcelona sin estar anunciado -no sabemos ni cuándo se pesó-, en un combate más propio de una velada clandestina, realizado en un gimnasio. El único objetivo del británico, según deduzco, era conseguir una victoria, sin importarle ante quien, para poder pelear por un cinturón en su próxima pelea. Smith venció por puntos a Cazacu, púgil rumano con un récord de dos victorias y treinta y ocho reveses, aunque en las imágenes que se han visto se aprecia que el británico no se empleó a fondo.

Todo esto llega una semana después de todo la polvareda levantada por la prohibición a boxear a Luca Giacon, a causa de unas informaciones aparecidas en la prensa sobre el estado de sus ojos. También influyó el hecho de que Giacon sea del equipo de Salvatore Cherchi, y no de Quique Soria o Miguel Ángel De Pablos, quienes dominan a su antojo la FEB, a través de sus amigos asalariados del CBP. Estos promotores, entre otros, quieren que continúe Felipe Martínez a pesar del desconcierto que está causando, pues lo utilizan como marioneta, mientras él publica comunicados presumiendo de que el CSD le adelanta una cantidad de dinero, aunque son conscientes de su nefasta gestión.

Visto lo visto, no me queda más que preguntar a Felipe Martínez, del que espero que saque tiempo de su apretada agenda de reuniones para responderme si a los boxeadores rumanos, Fahad Al Thani y a Liam Smith se les hicieron pasar controles médicos extra, como a Luca Giacon, o si de una semana a otra lo único que ha cambiado es que estos boxeadores son del equipo de un amigo de la FEB. Al CBP hay que reconocerle una cosa: han conseguido que el boxeo español sea referencia en algo a nivel mundial. Somos un destino turístico perfecto para boxeadores extranjeros, como Smith, para hacer combates clandestinos ante rivales con récords negativos para engordar su palmarés, sin solicitárseles más pruebas ni mayores controles, siempre que trabajen con amigos del CBP.

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Escrito por Aebox