1927 luis rayo  detalle(Baron)

Luis Martín Rayo fue campeón de Europa y de España del peso ligero en el año 1.927. España en ese momento poseía cuatro campeones de Europa de las ocho categorías que existían; Paulino Uzcudun (pesados), Luis Rayo (ligero), Antonio Ruiz (pluma) y Víctor Ferrand (mosca). Ello indicaba sin la menor duda, la importancia y el esplendor que en ese momento había llegado España en el deporte del boxeo.

Luis Rayo, nació en Badajoz y  Argentina le vio boxear y le enseño a vencer, en Barcelona se proclamó campeón europeo del peso ligero. Él amaba tanto a España como  Argentina y así se le trataba en la prensa de la época como el “hispano argentino” o como el “argentino español”.

Buena figura, correctísimo, culto, con acento criollo, todo un caballero en el “ring” y fuera de él, no parecía un boxeador como se suponía en aquella época. Daba gusto conversar con él. Era modesto, elegante, noble, reflexivo, correcto y llevaba su inteligencia personal a su esgrima, espectacular y práctica.

Era un boxeador inusualmente alto, (1,75 metros), para la categoría de ligero y fue uno de los grandes boxeadores que dio España y tal vez no se le tenga en la justa consideración, pues la mayor parte de su carrera la realizó en Argentina y con rivales  superiores a los que enfrentó en Europa.

En tres años de “amateur”, clase que en la Argentina se consideraba tanto como la de profesional, tomó parte en 33 combates y  sólo perdió tres, y logró arrancarse esas tres espinas en sendos encuentros de desquite.

Luis Rayo, en Buenos Aires infligió  una derrota por puntos al Campeón de Europa de su categoría Lucien Vinez después de doce rounds de encarnizado batallar durante los cuales la ventaja del hispano-argentino fue evidente.

1926 El Grafico - copiarayoPara Rayo era una nueva victoria que añadir a su brillante historial. Rayo practicaba una boxe científica y rápida que le permitía afrontar con grandes probabilidades de éxito con los mejores de su categoría.

En 1927 retornó a España para intentar conquistar el campeonato de España y de Europa, lo cual lo consiguió venciendo al francés Lucien Vinez. En España no conseguía combates de calidad y volvió a Argentina donde se pagaban mucho mejor y además había contrincantes de nivel, ganando a todos ellos.

Rayo, en esos momentos era la figura más popular del boxeo en Argentina,  después  de los grandes pesos, Firpo y Campolo.

El combate contra Justo Suárez, “el torito de mataderos”, invicto hasta esa fecha, generó un gran interés en la afición argentina, alcanzando el valor espectacular de los grandes acontecimientos. Al acabar el combate, mientras el árbitro recogía las tarjetas de los jurados, Luis Rayo, en un gesto de deportividad, levantó la mano de Suárez reconociéndolo vencedor. Justo Suárez respondió levantando en sus hombros a su rival.

Luis Rayo percibió 25.869,60 $ y Justo Suárez la cantidad de 19.479,40 $. En todos los combates en España, no cobró ni la mitad de esta sola bolsa.

En su último combate en Buenos Aires contra el norteamericano Babe Herman, cuando sonó el gongo dando fin a un round y cuando Rayo marchaba tranquilamente a su esquina, el puño de su contrincante se hundió en sus costillas y le fracturó el pulmón.

Regresó entonces a España donde lo esperaban su mujer y su hijo. Allí se acrecentó un malestar y se internó en un sanatorio de Hoyo de Manzanares donde murió el 9 de octubre de 1930 a los 24 años de edad.

Luis Rayo fue víctima del deporte de sus amores. Porqué la dolencia de Rayo tenía por origen y causa también, un golpe, un golpe fatal.

 

“Prefiero la media distancia, aunque esto depende bastante de la índole de mi adversario. Prefiero la ofensiva, siempre, atacar sin tregua…”

 

TITULOS

    • El 3 de agosto de 1927, en Barcelona, consigue ante Lucien Vinez, el título europeo del peso ligero, al ganar por puntos, versión EBU.
    • El 19 de octubre de 1927, en barcelona, ante Tomas Cola, defiende el titulo europeo del peso ligero (EBU) y consigue el titulo español del mismo peso.

  1.- 1930 El Grafico, portada - copia

Escrito por Lalo Campos de Sola