AEBOX/Manuel De la Rosa/ –Manolo Carvajal es una autentica leyenda del boxeo andaluz de la decada de los sesenta, y un hombre que posteriormente ha dedicado su vida a entrenar jóvenes en su gimnasio de Sevilla. Hoy le entrevistamos y nos cuenta parte de su trayectoria.

Siendo como tenemos entendido tu sueño de la niñez ser Torero, ¿como acabaste convirtiéndote en Boxeador?

“El Toreo me llevó a ser boxeador”.  “Preparándome físicamente para ser torero, solíamos asistir al gimnasio de boxeo, para adquirir más reflejos. Asistiendo al gimnasio asiduamente, me propusieron, a mí y a mi mejor amigo, enfrentarnos en un combate; yo vencí en ese combate y continué mi carrera pugilística, las 150 pesetas me resultaron muy atractivas. Mi mejor amigo siguió apostando por el Toreo, aún hoy día mantengo esa amistad y nos consideramos familia”

¿Cuáles son tus primeros recuerdos de la etapa amateur?

“Éramos un equipo y a pesar de viajar mucho, por toda Andalucía, al final, nos enfrentábamos entre los miembros del mismo equipo, al no haber púgiles locales allí donde íbamos. Era una etapa entrañable, con mil anécdotas, gran compañerismo y deportividad”.  

Tenemos entendido que eras un boxeador de corte clásico y estilista. ¿Cuáles eran a tu entender tus puntos fuertes?

“Siempre he sabido que; mi preparación física, ha sido gran parte del éxito de mis combates, entrenaba mucho más que los demás y hacía valer la intensidad y ritmo en mis combates, unido a una buena técnica. Siempre intentaba aprender algo de todo el que me rodeaba, buscando la perfección en la ejecución de mis golpes”.

¿Después de tu gran trayectoria en el campo amateur tenías claro que te querías dedicar profesionalmente al boxeo?   ¿Cómo y cuándo se gestó ese paso al campo profesional?

“En el momento que fui consciente que cada vez tenía menos rivales a batir, te das cuenta que tienes que optar por dar un paso adelante si quieres progresar”.

Estuviste a las órdenes del muy conocido y controvertido preparador Alfonso Goya. ¿Qué te aportó deportivamente este señor?

“Deportivamente, me aportó el conocimiento pugilístico y preparación física que se exige a un profesional, nada que ver con el boxeo amateur. Como persona y entrenador siempre estuvo allí cuando lo necesité y he de reconocerle que acogió a este andaluz que quería abrirse paso en una de las dos capitales del boxeo profesional en España, como a un hijo”.

Tu debut como profesional nada menos que con Pedro Carrasco.  ¿Cómo recuerdas ese combate? ¿Crees que si hubieras combatido con él con mayor experiencia el resultado del combate pudiera haber sido otro?

“Nunca se sabrán los resultados de los combates que nunca se han disputado, pero realicé un gran papel, le hablé de tú a tú y no me sentí perdedor, a pesar del resultado que dieron los jueces”. 

Después, encadenarías varias victorias que te permitirían disputar títulos autonómicos y ganarlos como el de Andalucía y el de Catalunya (por aquellos entonces títulos de gran prestigio en el ámbito nacional), ¿Qué te pudo faltar para alcanzar el título de Campeón de España?

“Optar por Madrid o Barcelona como destinos, para desarrollar tu carrera profesional, tiene sus ventajas y sus inconvenientes. Ser actualmente campeón de España es un título de prestigio, pero entonces, ser campeón de Cataluña tenía tanto o más prestigio. Personalmente, opino que; en aquella época, desarrollar tu carrera en Madrid te acercaba al campeonato de España y desarrollarla en Cataluña a su campeonato autonómico”.

Peleaste con los grandes de aquella época sin suerte pero ofreciendo espectáculo y un nivel altísimo. Si tuvieras que elegir a uno de entre los siguientes tres grandes boxeadores a los que te enfrentaste ¿Cuál sería y por qué?

  • Pedro Carrasco
  • Legrá
  • Velázquez

“Sin duda, me quedo con Pedro Carrasco, como deportista, como gran persona al que me unía una buena amistad y por afinidad andaluza”.

Contra Velázquez tampoco hubo suerte en la disputa del título Nacional del peso Ligero en el año 1968, sabemos que habías sufrido meses antes un accidente automovilístico y te habían colocado clavos en el brazo, ¿piensas que esa circunstancia perjudicó tu preparación física de cara al combate o llegaste plenamente preparado?

“El mundo del boxeo, es muy complicado, ayer, hoy y siempre. Cuando alcanzas cierto nivel, todos los rivales son muy fuertes y sólo puede ganar uno. Saber escoger el momento y el lugar para enfrentarte a éstos rivales es una parte del boxeo que descubres cuando eres profesional. Yo fui una buena opción para Velázquez en ese momento y lo pagué con una derrota, las circunstancias que rodearon mi preparación para ese combate, vistas hoy día desde la madurez, no fueron las mejores”. 

Una trayectoria digna de admiración pero corta a nuestro entender.  ¿Por qué te retiraste con tan solo 5 años como profesional?

“En la carrera de un boxeador hay compromisos que adquiere el deportista (entrenar, cuidarse, dedicarse, estar siempre en forma y disponible) y compromisos que debe adquirir el mánager y el promotor, que deben trabajar junto al deportista para lograr objetivos comunes, si esta circunstancia no se da, tu carrera sólo lanzará las de otros. En aquel momento, no encontré un equipo que apostara por mí y mi carrera. En estas circunstancias decidí no continuar”.

Una vez retirado, ¿Cómo surge la oportunidad de dedicarte a preparar a jóvenes valores?

“Cuando me retiré, emigré a Alemania, después de cinco años trabajando allí, regresé y empecé a entrenar, para mantenerme en forma y matar el gusanillo, en mi ciudad natal,  Sevilla. Estando entrenando en el gimnasio “Athlas” me ofreció, Pedro Conrado, la oportunidad de entrenar a nuevos valores sevillanos, allí comenzó mi nueva carrera como preparador”.

Has tenido a numerosos jóvenes talentos que han destacado sobretodo en el campo amateur, algunos de ellos han sido campeones de España amateur incluso. En el campo profesional suponemos tendrás la espinita de no poder haber conseguido el Título Nacional con Martínez Expósito en su día, ¿Crees que te podrás resarcir de ello con Ratón?

“Carlos es un joven con mucha ilusión y unas condiciones magníficas que le permiten, hoy día, no ponerse metas. Como expliqué antes, llegará si se conjugan las circunstancias idóneas. Tengo muchas esperanzas puestas en él y sé que no me defraudará”. 

Gracias Manuel por haber atendido a AEBOX amablemente, esperamos y deseamos verte en lo más alto del boxeo nacional junto a tu pupilo Ratón en los próximos años.

Manuel Carvajal (34)

 

Escrito por Aebox