aebox-albertolazoAEBOX/Alberto Lazo/ — Hoy minutos después de las doce hora española, se daban cita en el Super Arena de Saitama, Japón, las finales de las Boxing World Super Series, trofeo Muhammad Ali.

Frente a más de 20000 espectadores saltaban al ring dos de los mejores boxeadores que están en el salón de la fama, el local Naoya Inoue y el visitante y campeón en cuatro divisiones Nonito Donaire. Los dos venían de ganar sus combates anteriores que han hecho que se crucen en la final del torneo.

Inoue salía ante su público con una gran puesta en escena y unificando sus títulos de la IBF y WBA.
Daba comienzo el combate y con el primer tañido de la campana parecía que iba a ser un asalto de tanteo, nada más allá de nuestro pronóstico, comenzó el japonés muy certero, rápido y listo, golpes rectos muy contundentes que cada vez que tocaban al filipino lo movían de su sitio y lo descolocaban, un Nonito que buscaba su golpe más efectivo sin suerte.

El segundo cambia por completo el devenir del combate, un Donaire combativo y explosivo impacta con un crochet de izquierda en el rostro del japonés quien parece tocado, el asalto continua con el filipino pegando y un hilillo de sangre cayendo por el rostro del campeón, Inoue no puede creer que sus dos últimos combates terminaran en cinco minutos y este se le estuviera poniendo tan cuesta arriba.

Tercer asalto, un Inoue poco acostumbrado a que sus rivales le salgan respondones, sale a golpear con su recto de izquierda con el que hace mucho daño a sus oponentes, Nonito lo siente e intenta dejar fuera de distancia al campeón, cosa que consigue, pero casi terminando el asalto Naoya golpea y golpea para llevarse el asalto.

Cuarto, quinto y sexto asalto se suceden con un Inoue muy activo con envestidas al cuerpo y al rostro de Donaire quien no ceja en el intento de meter su golpe franquicia y que tantas noches de gloria le ha dado, en el quinto y casi al final del asalto el japonés hizo de las suyas y con dos grandes golpes swing step y recto de derecha hizo que el filipino se salvara in-extremis de un final que vendían los medios días antes. La campana salva al filipino quien vende la derrota más cara de lo que todos pensaban. Donaire no ceja en el empeño y sale a ganar el combate, esta vez con su recto de derecha, intimida al japonés y no permite que separe su mano del rostro, un gran corte en el parpado y una hemorragia nasal tienen descolocado al campeón, aunque activo con sus rectos.

El noveno marca un punto de inflexión Nonito presiona y presiona a un Inoue más preocupado por el corte que por la batalla que le estaba plantando su rival, después de un gran recto y un crochet del filipino, el japonés se ve obligado a agarrarse para no caer, momentos duros para un Naoya que no está acostumbrado a pasarlo mal y que su palmarés habla por sí solo (16KO) en 18 combates.

Undécimo asalto y el japonés sale a por todas, una gran combinación dejan a Nonito correteando por el ring e hincando rodilla en tierra, un gran hook de izquierda de Inoue que impacta en la zona hepática condenan a un increíble Donaire que ve como se le escapa el combate que a mi juicio estaba muy igualado.

Último asalto e Inoue sigue sin dar un respiro a Donaire, el filipino muy afectado y con la cara muy hinchada no se rinde pero el japonés sabe que lo tiene y sigue golpeando el rostro y el cuerpo del filipino variando las alturas.
Combate de infarto que escribirá otra página en las grandes noches de boxeo de los libros de historia.

Naoya InoueGanador por decisión unánime y por tanto retiene sus títulos Naoya Inoue, 111-116, 113-114 y 109-117, bajo mi criterio el juez que más se aproxima es Robert Hoyle con su punto de diferencia entre ambos. Un combate muy igualado que de ser en otro escenario el árbitro principal hubiera hecho su trabajo y habría llamado al médico para ver el corte del japonés, un corte que llegó a abrir por completo el parpado del campeón.

Buena noche vivida en Japón donde el Boxeo tiene un lugar privilegiado en su sociedad.

Escrito por Aebox