AEBOX/Gonzalo Campos/ — Extremadamente delgada es la linea que separa la gloria del olvido, el éxito del fracaso, o la victoria de la derrota, que en definitiva no son mas que un reflejo de la propia existencia del ser humano. Nadie se acuerda del derrotado cuando finaliza la contienda y en ocasiones el destino es cruel y niega a unos lo que entrega a otros con la misma cantidad de esfuerzo invertido. Suerte?…

Van decayendo al fin las jornadas de sol, los días largos, y Alvaro Gil-Casares ha programado la vuelta de Nico Gonzalez para el próximo día 23 de este mes, en Madrid, en el campo del Rayo.

Nico, retorna al origen como solo lo hacen los grandes, sin dar tiempo a que la duda se instale en una mente que con total seguridad ha pasado el verano espantando a los fantasmas de su combate con Rubén Nieto, donde la gloria estuvo tan cerca que aun debe andar rondando su pensamiento. El único compañero que una vez llega, nunca mas te abandona, es la derrota, y ahí es donde reside la clave de esta nueva etapa de Nico Gonzalez, que es hacer de esa derrota un compañero no hostil para todo lo que queda de viaje.

Las consecuencias de aquella derrota, dieron al traste con todo lo conseguido hasta la fecha y el WBC, retiró los títulos al madrileño como castigo por la forma en que se produjo. Decisión que priva a Nicolas, de unos logros que no estaban en juego la noche del campeonato de Europa.

Aun no se ha hecho oficial el rival, pero ya podemos adelantar que será un contendiente para que el de La Cabrera, tome contacto con el ring y empiece su tratamiento con el único fármaco científicamente testado contra la derrota, que es una nueva victoria.

Nico, debe centrarse en ganar su siguiente pelea con ese boxeo que le hace un peleador distinto, un boxeador especial, y dejar definitivamente atrás aquella noche de Julio en que estuvo muy cerca de ser campeón de Europa. Nico demostró aquella noche que tiene talla de primera figura europea y sobre todo, que tiene el corazón de un autentico guerrero.

Se imaginan que hubiera pasado si el arbitro hubiera detenido la pelea cuando Rubén Nieto agonizaba en el sexto asalto?… La historia sin duda hubiera muy distinta.

Escrito por aebox