AEBOX/Mario Peteiro/ — La noche del sábado desde el SSE Hydro de Glasgow, tuvo lugar el esperado choque de cuartos de final del torneo World Boxing Super Series en su rama del peso Gallo.

Sus protagonistas fueron, en primer lugar, en condición de aspirante al mundial WBA, Nonito Donaire, uno de los mayores fenómenos boxísticos de los últimos años y, en su día, considerado el tercer mejor boxeador del mundo libra por libra, mundialmente conocido por su boxeo explosivo y preciso, con capacidad para ejecutar a sus oponentes de un solo golpe, en especial con su izquierda adelantada, pero que en los últimos años se había visto mermado su rendimiento, el cual comenzó a partir de su dura derrota frente a Guillermo Rigondeaux.

En la esquina contraria, entrando al torneo como campeón mundial imbatido y cabeza de serie, se encontraba Ryan Burnett, una de las estrellas en ascenso del boxeo británico.

Precedido por una gran carrera amateur y habiendo superado duras pruebas desde su debut profesional, especialmente su coronación frente al complicado Lee Haskins, todo ello sumado a su juventud y al declive de Donaire, Burnett partía como favorito.

El combate comenzó como era de esperar, lleno de explosividad y búsqueda de alternativas por ambas partes, en opinión de un servidor con el aspirante filipino encontrando mayor acierto, con potentes golpes al cuerpo y bajando su perfil para pasar las derechas de su rival de forma bastante efectiva.

En el segundo round vimos a un Burnett mas activo y colocando duras derechas por encima del jab del veterano aspirante, pero por momentos abusando de la defensa pasiva mientras retaba a su rival en las cuerdas, otorgándole a Nonito momentos de mayor actividad.

El tercer episodio transcurría de forma similar, hasta que una derecha recta del campeón norirlandés sacudió a Nonito poco antes de que sonase la campana, equilibrando el asalto.

El cuarto round estaba siendo sumamente equilibrado, con los aficionados frotándose las manos ante el espectáculo que estaban presenciando, tanto los presentes como los que seguíamos el evento por televisión, cuando sin ningun impacto precedente, Ryan Burnett dobló la rodilla, dando a entender que padecía un fuerte dolor en la zona lumbar, tras escuchar la cuenta de 8 Burnett salió a pelear, demostrando gran coraje y aguantando hasta escuchar la campana.

Como era de esperar, la esquina del campeón no permitió que su boxeador, desolado por perder de esa manera, saliese a combatir en esas condiciones, otorgando el pase a semifinales y la corona mundial versión WBA, al inesperado nuevo rey Nonito Donaire que, pese a lo deslucido de la derrota, consigue un enorme soplo de aire fresco a su carrera y la oportunidad, no solo de volver a reinar en el peso gallo desde que abandonase su corona en el 2011, sino de unificar frente al formidable Zolani Tete en semifinales y engrandecer su, ya de por si, impresionante legado.

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Escrito por Aebox