AEBOX/Ignacio Gutierrez/

 DISPUTÓ 18 VECES EL TÍTULO DE EUROPA Y DOS EL MUNDIAL…

Hablar de Roberto Castañón es hacerlo de todo un recordman  del boxeo español. Es hacerlo de un campeón que se equivocó de época pero de eso no tienen culpa los boxeadores españoles de la década de los 80 y 90, y mucho menos Castañón que no dijo  que no a ninguno de su aspirantes europeos.  Y es que se dice pronto, pero el bueno de Roberto fue 16 veces campeón de Europa y en dos categorías diferentes, en una época que debías ser Campeón de España y estar ranqueado para una oportunidad. Como bien nos recuerda, “tener una derrota, era empezar de cero”. Sin olvidarnos de sus dos oportunidades  mundiales.

Ver el palmarés de Castañón es pensar que hoy día hubiera tenido tres o cuatro oportunidades  mundiales con tantos campeones como hay. De nacer en otro país, la BBC se hubiera vuelto “loca” con este guerrero que encadenaba títulos europeos, pero aquí apenas hay imágenes que atestigüen su legado.  Es duro pero uno se alegra al descubrir que Roberto se retiró con la cabeza muy alta y sabiendo qué hacer. PegasoCastR

El motivo de traerlo a estas líneas es la de hacer justicia con uno de los denominados protagonistas de la Segunda Edad de Oro del boxeo español, acercarse a charlar con un Campeón del que no conocen prácticamente nada las nuevas generaciones de boxeadores. Y todo en parte, porque “algunos” decidieron que el boxeo no debía ser interesante, ético y, sobre todo, televisivo.

La  historia de Castañón comienza cuando viene al mundo en febrero de 1953 en el barrio de San Esteban, siendo uno de los siete hijos de Pilar y Ángel, un enamorado del boxeo que llevaba al pequeño Roberto a las veladas. Nuestro protagonista no es de mucho estudiar pero después de varios trabajos se consolida como palista-conductor de excavadoras en la construcción.

Un poco antes arrancaría su afición: “ yo jugaba al Futbol en el Puente Castro, lo hacía en el centro  y atacaba pero iba al Club de la Radio a ver boxeo con 14 años., pensé en que yo podía hacerlo al ver a esos chicos y después de unos meses empecé a entrenar más serio. Un día de otoño viendo una velada con mi padre, unos de los boxeadores programados se cae del cartel y entonces me ofrezco y venzo si mal no creo a Naves… José Luis  Naves., así empezó mi carrera amateur”… Yo me divertía con el boxeo amateur, me fue bien y después durante la mili hice el campeonato creo  de Andalucía  con Heredia III en Málaga. Nuestro protagonista llegó a ser campeón de España de los moscas y los plumas.

Castañón recuerda como en aquellos tiempos el trabajo de palista-gruista era una buena opción con la que vivía bien, pero la pasión y las ganas le hacen hacerse profesional. “un familiar de Helenio Herrare hacia veladas, mis compañeros de gimnasio peleaban y pensé entonces en que yo también podría… 

 ” Y ya ves si podría, pues de sus 15 primeros combates profesionales, once rivales caen por nocaut o k.o. técnico. Una fama de “killer” que prefiere, de manera modesta, obviar: “yo me preparaba, solo pensaba en entrenar y en que no se mantuviesen en pie pero si es verdad que un combate en Oviedo me hizo pensar. Fue casi un maratón detrás del hermano de Francisco Rodríguez, el de Almería me puntualiza.  Ahí me di cuenta que tenía que esforzarme más”.  

En el 77 Castañón se hace con el título de campeón de España al ganar a Cecilio “Uco” Lastra, rompiendo algunos esquemas y ganándose la oportunidad europea frente a Massó. “Recuerdo un día haciendo guantes con Nino Jiménez  y había prensa especializada. Estaba un poco nervioso y nada acostumbrado para un boxeador que acaba de aterrizar en un campamento como el de Berrocal. Ese día Fernando Vadillo le sugirió al empresario que no había hecho buen negocio, pero al final le gane y sorprendí a todos cuando gané a Massó” Ahora matiza: “Vadillo era muy educado y correcto. Me felicitaba pero no me..no me(busca la palabra)….le dejo caer la pregunta ¿Qué no te regalaba el oído?… “yo le preguntaba a Pombo qué pasaba y Manolo me respondía que si yo no veía y leía lo bien que hablaba de mi”. 

El que redacta estas líneas constata que supo de Castañón gracias a la serie “Momentos Estelares” del periódico AS en 1989. Aquí los elogios al leones se extienden y multiplican, y el Maestro Vadillo daba muestras de conocer  y admirar al “Plusmarquista” europeo.

PegasoCastRRoberto está en auge y realiza 4 defensas de su título de los plumas, saldando todas con victorias por K.O. Técnico. No se decía que no a nadie: “A la hora de luchar por el campeonato de Europa, no dudábamos mucho…veíamos lo que nos ofrecían y hacia delante. 

  Alguna vez me decían que habían venido videos de rivales pero yo prefería dejárselo a Pombo y luego él me decía la estrategia”. Es una explicación tan sencilla y simple, que te quedas absorto.    

El siguiente paso sería el Mundial del Consejo ante Danny “Coloradito” López, un campeón de raza India en el que  se unían raíces mexicanas e irlandesas. Un pelirrojo peligroso que  llegaba con un récord profesional de 39-3 y 36 Kos. Delante Roberto con un récord impoluto de 30-0 con 20 Kos.

 SUS ASALTOS MUNDIALES Y SUS AÑOS DE REINADO..   

El duelo entre Roberto  Castañón y Danny “Coloradito” López prometía ser un duelo entre titanes, el guerrero imbatido del viejo continente y el clásico representante de la escuela norteamericana que mezclaba pegada, técnica y una envergadura portentosa para la categoría.

El 10 de marzo de 1979, Roberto Castañón se enfrentaba al temible pelirrojo en Salt Lake City y lo hacía con un público desfavorable que enarbolaba al “Little Red”. Pero eso no importaba a nuestro protagonista que sube a lo suyo y arropado por Pombo y Valbuena, junto e ese carismático Eddy Mafuz. El primer asalto desconcierta a los seguidores del campeón, pues Roberto parece perderle el respeto rápidamente y mandarle varios uno- dos de iniciativa propia y algunas contras que conectan. Danny mira pero no se descompone, mientras Roberto se anima y se siente cómodo en esa distancia peligrosa.

Hablar con Castañón de este combate, es cambiarle el tono de su voz. No se vuelve arisco pero uno se da cuenta que le duele:

  “Ese campeonato lo vi tan fácil que me lo creí…pensé que era pan comido y fui muy confiado a la esquina pero él era alto y fuerte., yo pequé de primo y por ir a cambiar golpes con el indoamericano de Utah y todo el apoyo de la reserva…se me quedó cara de tonto…”    

El segundo asalto sería el principio del fin, aunque mejor dicho el final del mismo. Roberto está confiado pero Danny responde y llega con buenas contras desde su altura, siendo Castañón el que más arriesgue. Ahora sí,el “Coloradito” se ha puesto el mono de 10525374_805812856095511_6352389575078047669_n trabajo y el español sigue en su línea. No va a peor pero es el americano el que mejora  con un “uno-dos” que llega y derriba al español cuando este lo quería acorralar. Se levanta y el campeón tira de upper y crochet contra las cuerdas. Castañón descompone la figura por un mal paso cuando descansaba en las cuerdas, dato que el pelirrojo interpreta e intensifica las acciones. Y cuando apenas quedan segundos logra derribar de nuevo al pluma español. Castañón ha sentido los dos golpes pero no parece inconsciente, y a la de ocho se levanta un tanto aturdido. Raspa la cuenta de diez pero el árbitro no le ve en condiciones. Parece, a tenor de lo visto en el video, que esperaba indicaciones pero ya era tarde. Con el paso de los años, uno advierte que se “mosquea” con su actuación. Pero no por falta de gallardía si no por la estrategia de combate. Afirma que no le dejó ninguna lección, sin ser pretencioso, “me duele que me cogiera por sorpresa”.  

Lejos de deprimirse parece abrirse un segundo reinado Castañón Post-Mundial, un reinado con siete defensas victoriosas del título de Europa de los plumas.  Vence a Uco Lastra, Gerard Jacob  Emilio Barcala entre otros y suma victorias pero no se refleja siempre….”Yo iba a Italia  a Francia y la llegada la contaban en el telediario del país y en España prácticamente nada…algunos políticos fueron cobardes y se portaron mal porque el boxeo daba dinero pero decidieron que no…y eso me dolía”. Es inevitable y sale en la conversación un Alcalde del Norte que prohibió el boxeo y con el que tuvo un encontronazo.

En aquella época Castañón era un clásico del gimnasio del Palacio de los Deportes de Madrid, dónde la flor y nata del boxeo español se daba cita aunque remarca…”había buenos boxeadores pero me gustaba especialmente Miguel Velázquez, y especialmente su hermano…uhhh ese sí que era bueno…”

Tras de nuevo colocarse a la cabeza en las listas mundiales, abandona el título de Europa por el peso pero antes acepta disputar de nuevo el campeonato del Mundo ante un auténtico fuera de serie: el azteca Salvador Sánchez.

10537103_805812939428836_5656679065580624104_nCastañón recuerda su estancia en los Estados Unidos como una auténtica meca en la que el boxeo se vivía de otra manera: “veías  5 cuadriláteros y 14 sacos en un mismo gimnasio y llenos de boxeadores latinos dispuestos a arrancarte la cabeza en los entrenamientos…muy competitivos y se pasaban una hora ensayando el mismo golpe. Eran profesionales que no discutían nada porque había tantos…Pombo bromeaba diciendo que si nos llevábamos tres de ellos, acababan con nosotros en Europa. Recuerdo que  el día del pesaje había 20 que iban por si fallaba alguno. Estaban programados diez combates y todo era a lo grande”. 

 Le pregunto por si alguno le llamó la atención y me habla de un mejicano delgadito, blanquito pero que no retrocedía

 ”fíjate como boxeó después, te hablo de Julio Cesar Chávez”.    

Cuando habla del combate de Sánchez, a Roberto se le cambia el tono. Se le muda a añoranza y alegría. A feliz con lo vivido, dándole igual las setenta mil pesetas por día en el Hotel de las Vegas, el coste de médicos o sparrings. Una experiencia que nadie le quitará.

El día del combate, Roberto llega muy afilado al peso. Según el maestro Vadillo “ ha permanecido sin comer apenas durante una semana. Ni beber. Tiene hambre, tiene sed y fatiga…”. Pero aun así subió porque no quería que eso fuera interpretado como cobardía

El púgil mexicano está en su mejor  momento y Roberto un campeón de Europa más cómodo en el ligero que en el pluma que tuvo que rebajar su peso la mañana del pesaje. De nuevo le cambia la voz: 

 Salvador  Sánchez era una máquina que  se movía, se tapaba y el mejor al que me he enfrentado, el que tenía más peligro y pegaba con las dos  manos…a un tío de esos le tienes que tirar. “  

 Tras una batalla intensa, en la que Roberto se crece, busca su chance y se siente aspirante, el árbitro paró el combate en el décimo ante la superioridad del mexicano.

Tras el combate, el campeón felicitó a español por su valentía…Roberto nos confiesa:

  “me preguntó que tenía en las manos y yo le respondí que escayola…no sé si lo entendió pero en la cena de después del combate me dijo que yo era el único que le había faltado al respeto boxeando, a lo que le respondí que si no le faltaba el me mataba… ”
  

En ese combate Roberto, que estuvo acompañado por su mujer Carmen durante la preparación, ganó una buena bolsa pero reconoce que si bien no dilapidó, supo disfrutar del momento. No puede quejarse de la vida porque gracias al boxeo recorrió medio Mundo.

1969283_744928948850569_1433891831_nTras ese combate disputaría el europeo Superpluma ante Carlos Hernández con resultado nulo pero sigue buscando el cetro para ganarlo ante Daniel Londas y retenerlo dos veces más antes de perderlo con Raininger.

Su último asalto al europeo sería ante el inglés Pat Cowdell. Roberto perdió por inferioridad en el quinto pero tiene claro que fue un tanto robo con un árbitro que no paraba, a su juicio, de favorecer al inglés y el que se metía por dentro. “Allí si no los tiras pues pasa que….si no te lo quitan.”

 Tras este combate se retira y vuelve pero ya no es el mismo en cuanto a potencia y vitalidad. Su último combate sería ante el danés  Racheed Lawal.

Decidió  retirarse por lo problemas con el peso, ya que, como él matiza,” darlo  era muy exigente y también porque en aquel entonces para aspirar a un título se debía empezar desde cero.” Como el reconoce era mucha exigencia. A lo que apuntillamos que una persona que ya había ganado tantas veces el título de Europa no tenía por qué prolongar una carrera ya exitosa.

Roberto supo retirarse a tiempo, consciente de cada cosa tiene su etapa en la vida. Se le ve y se le oye un tipo feliz con lo vivido, sabiendo que ganó dinero pero que no quería estar ahorrando siempre para no haberlo disfrutado. No se trata de derroche si no de que vivió su momento.

Ahora con 60 años y trabajando en las instalaciones  deportivas del Ayuntamiento de León no se olvida de lo que le permitió el boxeo, pero reclama que con televisión y publicidad todo volvería a ser como antes. Y  tampoco se olvida de su entrenador Manolo Pombo. Para él, una especie de padre-hermano que sacó lo mejor de él a base de trabajo.

Amigos a los que suelta un guiño como Juan Morano Masa, el campeón Alfonso Redondo o el incombustible  Luis de la Sagra. Y de fondo su familia, sus hijos Roberto, Mari  Carmen y Rubén. Y la piedra angular, su mujer Mari Carmen que no dudaba en decirle algo” cuando no había boseao mu`bien. Y es que somos novios desde que teníamos veinte años”.  

   Así es Roberto Castañón, un tipo normal lleno de Títulos de Europa que se equivocó de década, al que le faltó un “Pressing Boxeo”  para poder ahora recrearnos con sus defensas. Como decía Vadillo: “ fue un Paulino en miniatura, un héroe que llevó el nombre de León por el mundo como quien porta una bandera” 
 

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Escrito por Aebox