AEBOX/Nacho Gutiérrez/ Foto A5G-García/ — Samuel Molina se impuso anoche al púgil argentino Ezequiel Víctor Fernández (28V-3D-1N) por decisión unánime (97-92,99-90 y 97-92) dentro de la velada que Saga Heredia organizaba en su club, contando con la presencia de cerca de 350 personas.

En juego estaba el título internacional de campeón Iberoamericano de la IBO en un combate a diez asaltos dentro del peso ligero, y que empezó controlando Molina con buenos desplazamientos desde dentro a fuera y con cambios de ritmo, aunque la igualdad marcó el primer tercio del combate. Había respeto y prudencia. Y es que Samuel, después de su última guerra ante Volodymyr Matviichuk del pasado mes de febrero, era consciente de que había que picar y salir…golpear por dentro y buscar la serie larga que debilitara a un rival con fama de tomarlas y tener mucho oficio.

El malagueño estuvo acertadísimo a la contra por dentro y por fuera, cruzando cuero cuando el argentino entraba y bajaba un poco la guardia. Sin embargo, por arriba, Ezequiel las tomabas y no pestañeaba aunque tampoco desplegaba el arsenal necesario para ganar fuera de casa. A veces el argentino lanzaba con cuentagotas…no eran malas manos pero, quizás, insuficientes.

En los asaltos intermedios, después del fragor inicial, la batalla se estancó un tanto. Hubo monotonía de dos púgiles que ya se conocían pero las contras seguían siendo duras y manteniendo al público dentro del combate. Samuel conseguía llegar un segundo antes con series de dos y tres golpes, a modo de upper y derechas, que frenaban el pausado ataque del boxeador argentino.

En el último tercio de batalla, Ezequiel Víctor Fernández parecio espabilar y buscar con más ganas la victoria. Ahora sí que perseguía a Samuel e intentaba series más largas aunque el cansancio se notaba mientras el malagueño respondía y se desplazaba más vivo alrededor de un rival que buscaba el golpe decisivo. En los últimos tres asaltos el combate mereció la pena y los dos nos sacaron de la monotonía, el público animaba y Molina apretaba los dientes con un boxeo hacia atrás en el que lucía ante la presión del púgil de Cuello. De nuevo había punch y había vida en el ring, Samuel Molina sangraba con una pequeña hemorragia y veía como a su rival le quitaban un punto en las cartulinas, un tanto innecesario . Muchos detalles que animaron al personal.

El último asalto fue como se esperaba, con Ezequiel apretando y Molina hacia atrás, sin prisa pero con contras para no amilanare ante un rival, el argentino, que iba a por todas. Último minuto de infarto, aunque no certero, y el público de pie aplaudiendo… y por y último el detalle de los dos levantados por su equipo para dejar las cosa claras.s

Al final victoria unánime para Molina en un combate en el que se puso el mono de trabajo, se mostró paciente y supo sacar partido a su mayor rapidez con un buen boxeo hacia atrás. Por su parte, Ezequiel lo intentó en la última parte pero ya era tarde. Cuando se combate fuera hay que intentar sumar más, con series más largas y mayor pressing ante un objetivo tan móvil.

Ahora el paso natural debe ser el campeonato de España para un Samuel Molina que se encuentra en un estado excelente de forma. Un duelo contra Fuego o Urquiaga sería uno de los combate del año, lo esperamos con ganas.

Justo antes de Samuel Molina vimos un combatazo entre Ion Costin (6V-D-2N) y Eduardo Valverde (2V-1D). Este último venia de vencer a Edisson Boudiwan por nocaut, mientras que Ion venia de derrotar por KOT a Brandon Oertel y ante Kevin Baldospino. El duelo tuvo mucho de épica y `revolucionó´ al público asistente. Intercambios de vértigo, largas series y alternativas contantes a un ritmo endiablado. Ion tuvo una mayor frecuencia de golpeo, a nuestro juicio, pero Valderde transmitía una mayor sensación peligro con cada serie con la que llegaba.

Al final la victoria fue a los puntos para Valderde ante la protesta del equipo de Ion Costin. Sin duda, se trató de un duelo muy igualado que merece una revancha.

El debut profesional del joven checheno Ilias Mitaev fue el primer combate profesional de la noche. Delante le esperaba el veterano Franklin Varela. Empezó un poco nervioso el checheno pero demostró mucha calidad con sus potentes series. No venía a tantear, salvo el primer asalto. Después empezó a desplegar su arsenal con una gran variedad hasta llegar a derribar cerca de la cuerda a su rival quien se levantó muy sentido. El árbitro decidió para el combate en el segundo asalto. Atento a este boxeador aunque porque queremos verlo con prospectos y no tan prospectos del welter.

En definitiva una buena velada que demostró las ganas del publico malagueño.

Escrito por Aebox