AEBOX/Nacho Gutiérrez/ — Dillian Whyte y Óscar Rivas mostraron ayer sobre el ring que lo que dejaron ver durante el pesaje no era una simulación, el cara a cara predijo una lucha intensa, y así fue.

En juego estaba el título interino mundial de peso pesado del Consejo Mundial de Boxeo, y con ello la posibilidad de un gran combate millonario ante Deontay Wilder. Y con la intención de adueñarse de esa condición salieron al centro del ring
Óscar Rivas era un desconocido en Europa pero su currículo lo decía, le pesa la mano y la vía del nocaut es su favorita. Empezó mandando y queriendo acorralar a un Whyte que espabiló en el segundo intercambiando series contundente. El jab poco a poco empezaba a ser la mejor arma de Dilian ante la amenaza de Rivas, quien no estaba estático, ni mucho menos, en los primeros asaltos. Iba sumando Whyte.

En lo asaltos séptimo y octavo, Rivas lo intento presionando con golpes a los costados pero también recibió repuesta de un Whyte que iba asentándose. Sin embargo, se fue a la lona en el noveno con un upper de su rival. El británico se levanto pero quedó un tanto tocado hasta casi el final del combate. En ese momento, de nuevo el jab se erigió en su mejor aliado para mantener la ventaja conseguida ante un Rivas in la mima explosividad y un tanto cansado.

Al final victoria trabajada y sufrida de Dillian Whyte por decisión unánime (doble 115-112 y 116-111), obteniendo una buena posición para medirse a Wilder.

Escrito por Aebox