Estos son mis principios. Si no le gustan, tengo otros.

AEBOX/Gonzalo Campos/ — Lo primero que ha de tener una competición para generar confianza, es que sus reglas estén claras y bien definidas antes de empezar a competir. La esencia de una competencia justa es que cualquier deportista por humilde que sea se sienta protegido por unas normas escritas. Por un reglamento firme.

 

Cada dia vemos como hay deportistas de primera y deportistas de segunda, en un mundo este del boxeo, en el que si algo esta claro es la confusión y el clientelismo existente. Las organizaciones se han ido degradando y han ido alterando sus normas dependiendo del nombre del deportista y de las necesidades de este.

Campeones en dos categorías que defienden sus dos cinturones en un peso convenido.  Campeones, interinos, súper campeones, cinturones de oro, plata, lata,  y una maraña de subterfugios que denigran por completo a todas y cada una de las organizaciones conocidas del boxeo mundial, como los títulos transcontinentales, intercontinentales, mediterráneos, etc… No me extraña que AIBA viendo semejante despropósito se haya animado a competir por el boxeo profesional.

Eso si. Estos mal llamados directivos del boxeo mundial, y digo mal llamados, porque para ser directivo hay que dirigir y estos señores mas que dirigir lo que hacen es digerir. Digieren los alimentos que ingieren en todos y cada uno de los ágapes que requieren su presencia, como las convenciones, charlas, ruedas de prensa, presentaciones, entregas de premios, y un sin fin de actos a los que acuden y en los que adquieren todas las calorías que deambulan por el establecimiento de turno.

Pues bien. Ayer pude leer como el Consejo mundial de boxeo anunciaba que tras reunir a su junta de gobierno y considerar la solicitud del Campeón del mundo de peso superligero, Danny Garcia, en la que requería poder pelear por encima del peso, sin titulo en juego, y contra un rival elegido por el, después de mas de un año sin exponer su corona, este organismo le ratificaba como Campeón con una serie de condicionantes que se escapan al mas básico entendimiento inteligente.

El WBC, o Consejo Mundial de Boxeo, es una tremenda burla en la que dependiendo de quien seas  puedes alterar la competición a tu antojo  sin riesgo a perder la condición de campeón y el cinturón que a esa condición acompaña. Danny Garcia va a pasar mas de año y medio manteniendo una categoría tan proclive como es el peso superligero, parada, y a multitud de boxeadores profesionales de máximo nivel a la espera de que a el le apetezca volver a poner en juego su cinturón.

Pero esta muy claro que estos señores que dirigen el boxeo, nunca han tenido que ceñirse a un plan de entrenamiento que les exija esfuerzo físico, restricciones alimentarias y un sin fin de sacrificios a los que sin duda son absolutamente ajenos. Estaría muy  bien que para pertenecer como directivo a uno de estos organismos, les obligaran a hacer un campamento de tres meses en el que pudieran vivir en cuerpo propio las restricciones y esfuerzo que debe realizar un deportista de elite para llevar a cabo un campeonato.

A la lista de decepciones de directivos del boxeo mundial, se suma hoy el heredero, Mauricio Sulaiman, que lejos de traer aire fresco al boxeo, como yo pensaba,  continua la formula de fotos y festines a los que nos tienen acostumbrados estos directivos injustos y que tan mal dirigen el boxeo mundial.

Como decía Groucho Marx en aquella mítica frase: Estos son mis principios. Si no le gustan, tengo otros…

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