Izquierdazo/ —Donald King nació en Cleveland, Ohio, el 20 de agosto de 1931. Empezó en el negocio de las peleas de boxeo reglamentadas con un promotor local llamado Don Elbaum. Durante su carrera
llegó a representar a las figuras más icónicas del pugilismo: Muhammad Ali, Sugar Ray Leonard, Julio César Chávez, Mike Tyson, Roberto Duran,George Foreman, Wilfredo Benitez. La mayoría de ellos, sin embargo, se han quejado o han interpuesto demandas en su contra por el mismo hecho: que el promotor no les pagó
lo que debió haberles dado.
Con su pelo esponjado, canoso y “electrificado” como lo describirían algunos, Don King se volvió una figura enigmática de la farándula moderna. Su padre murió en una explosión de fábrica y se dice que Donald comenzó a tener un interés en el boxeo cuando estaba en secundaria, entrando a algunos torneos solo para perder la mayoría de sus competencias, inclusive, siendo noqueado varias veces. Con un interés notable en números y apuestas, Donald entró a Kent State University
pero al cabo de no mucho tiempo pensó que la escuela le sería de poca ayuda y la abandonó. En 12 de diciembre de 1954 le disparó por la espalda a Hillary Brown, hombre que supuestamente intentaba robar una de las casas de apuestas propiedad de Don King; el fallo legal quedó como «homicidio justificado». El 20 de abril de 1967 golpeó a Sam Garrett hasta matarlo porque le debía dinero
y Don King fue culpado por himicido en segundo grado y cumplió una setencia de 4 años en el Instituto Correccional de Marion, Ohio.
Don King creció como un negro pobre, como él lo dijo en alguna ocasión, es producto
de “las cucarachas y las ratas del barrio”. Se ha llamado a sí mismo uno de los mayores ejemplos de supervivencia que ha visto el mundo. Tendrá su lugar permanente en la memoria del boxeo por haber organizado en 1974 el histórico combate entre Muhammad Ali y George Foreman, Rumble in the Jungle. Hoy cumple 84 años y recopilamos, como lo menos que se puede hacer, once de sus frases más conocidas, que si acaso revelan algo de una personalidad construida, eso sí, como bien
siempre lo dijo, por “América”. Creado, moldeado, alabado y destruido por “América.” La que muchos insisten en llamar la mejor de todas las naciones.


