AEBOX/NACHO GUTIERREZ: Ha sido una semana dura para Antonio “El Chato “Benítez, ha sido el combate de su vida pero lo ha ganado como un caballero. Sin ruido y con elegancia mientras el resto de amigos, boxeadores y seres queridos hemos rezado a Dios, a las fuerzas del universo y a los ángeles que cada uno tenemos para que Antonio despertara, cuanto antes, levantando la mano en señal de saludo. Esa es la mejor noticia de la semana, sin duda un alivio para liberar toda la tensión acumulada en los últimos días.
Cuando un boxeador sube a un ring casi siempre la familia es la que más sufre y esta vez ha vuelto a pasar. Esta semana me he puesto en la piel de su pareja y me he preguntado cómo estaría su inseparable Estefanía, aquella guapetona que no cabía en sí la noche en la que Antonio se proclamó campeón de España este verano en Benalmádena. Ella es la niña de sus ojos y lo vivido ha sido duro. Mi corazón pedía llamarle pero sé que una palabra o pregunta inapropiada puede ser visto como un gesto de morbo. Pero no hay ganas de eso, la verdad. Tengo ganas de hablarle de las muestras de cariño y de respeto que hay en las redes sociales hacia su guerrero, de cómo me preguntan por este chico tímido que es ejemplo de constancia y de cómo gran parte de los medios locales han sido respetuosos aparcando cualquier síntoma de morbo. Los chismes no merecen la pena.
Mi cuerpo se arma de valor y descuelga el teléfono para preguntar por Antonio: “Hola soy Nacho de Aebox… no sé si te acuerdas de mí de este verano…?” Antes de que pueda seguir Estefanía me responde: “si, si….sé quién eres”. Tras una pausa de unos segundos me afirma que Antonio está mucho mejor y animado, que se acuerda de momentos del combate pero que no le quiere cansar.
Antes de que volver al mismo tema le pregunto por ella: ¿Y tú? ¿Cómo estás? “Feliz…muy feliz, este es el mayor regalo de la vida”… “la vida me ha vuelto a dar este regalo”. Para liberar la tensión le interpelo sin ánimo de parar la conversación: “Eso es muy bonito Estefanía…” “Nacho es que es la verdad y el es mi pilar de mi vida”.
Estefanía me cuenta que lo que ha pasado y vivido ha sido difícil pero que no quiere morbo ni que cargen contra la esquina de “El Chato”. Ya está más tranquila pero nos deja caer que lo que debe transmitir una madre a sus hijos es fortaleza aunque por dentro se viva un sentimiento difícil de explicar.
Me explica que Antonio ha andado un poco y lo han levantado pero que nota el cansancio. “¿Y de apetito cómo anda? ¿Está animado? ” (Le pregunto) “…. Sí, si….me ha pedido chocolate”….”Anda que bien…”
A Estefanía le he pillado a trasmano y no quiero ser pesado. La conversación no es muy larga pero me alimenta y enriquece. Le dejo descansar y le mando un abrazo fuerte de toda la familia del boxeo. Esta semana hemos ganado otro título. Me despido de ella aunque ahí no acaba la cosa… unos minutos después recibo un mensaje con una bonita foto. La miro, sonrío y digo en voz alta “son como Paul Newman y Pier Angeli… “


