AEBOX/Jose Luis Abad/ — De nuevo a la conquista de las islas británicas, esta vez, por parte de un guerrero hispano veterano en el cruce de cuero con púgiles britanos. El próximo 13 de mayo, en el First Direct Arena de Leeds, se enfrentarán el español Kiko Martínez y el inglés local Josh Warrington, este último poseedor del cinturón WBC internacional del peso pluma, el cual estará sobre la mesa. Está claro que Kiko es un púgil muy respetado en Gran Bretaña por las guerras que ha librado allí, que aunque se han saldado con derrotas, han sido frente a campeones mundiales y boxeadores de increíble calidad. Gane o pierda, el alicantino no defrauda, es un boxeador espectáculo y el público británico paga por ver espectáculo.
Kiko “La Sensación” Martínez (36 – 7 – 1, 26 KO), impresionante el curriculum vitae de Kiko e impresionante su porcentaje de KO para un hombre que ha militado en el peso supergallo y actualmente en el peso pluma. Después de pasear sus puños por España y Europa de manera exitosa, el gran salto de Kiko fue cuando ganó contra todo pronóstico el campeonato del mundo IBF supergallo al colombiano nacido en Cali Jonathan “Momo” Moreno. Kiko hizo un combate espectacular desde el sonido de la campana y demostró que es un boxeador con el que contar siempre por el poder que tienen sus puños. En mi estancia en Bogotá conocí en el gimnasio donde entrenaba a un amigo muy cercano del Momo que recuerdo me dijo, “ese man pega duro, el Momo no es el mismo desde esa pelea”. Y efectivamente así es, con victoria o derrota hay un antes y un después cuando peleas con Kiko sobre todo si el combate se extiende más allá del sexto asalto. Pelear con él es asimilar que vas a llevar castigo sí o sí. La estrategia de Kiko es de sobra conocida por todos, el alicantino acorta rápidamente las distancias para obligar a sus rivales a una pelea de continuos intercambios de golpes donde Kiko no deja de golpear y de moverse con mucho criterio. Kiko cabecea y lanza sus golpes curvos haciendo muchísimo daño, para él no hay golpes ni asalto de tanteo, todos los golpes que tira los mete con el alma, especialmente su volado de derecha que hace muchísimo daño incluso a hombres mucho más altos que él (destrozó desde el primer asalto al Momo con ese golpe), así que nos podemos imaginar la potencia de las manos del alicantino. Su trabajo al cuerpo es demoledor, Kiko hunde literalmente sus manos en los flancos de sus rivales y restarles movilidad, para luego descarnarse con ellos en una guerra a sangre y fuego que se convierte en pesadilla para todo el que se para con él. La guardia del alicantino no es su fuerte, pero Kiko confía mucho en su capacidad de encaje y no le importa recibir cuero del rival con tal de explosionar con sus guantes en la anatomía contraria. Muchos púgiles han intentado frenarlo para no entrar en la corta distancia y, salvando la desafortunada pelea con Scott Quigg, el único que lo ha conseguido fue Frampton, porque Santa Cruz entró a la guerra con él y quiso acabar el combate pronto al probar la fuerza de los puños de Kiko. El alicantino sale presionando desde el asalto inicial y no deja ni descansar, ni pensar a sus rivales que no saben cómo quitárselo de encima.
Josh Warrington (24 – 0 – 0, 5 KO), el guerrero de Leeds viene pisando muy fuerte. Warrington se está mostrando muy confiado en su capacidad para ganar a Kiko y eso es bueno para el alicantino, pasó lo mismo con el Momo y la pelea acabó antes del límite. Sin duda, el inglés es un superclase. El de Leeds es cinco centímetros más alto que Kiko y seguramente querrá hacer valer su envergadura ante un hombre que solo sabe ir hacia adelante. Warrington también sabe que va a ser muy difícil parar a Kiko en esa larga-media distancia donde él se encuentra cómodo, pero no nos engañemos, el inglés tiene muchísimos recursos para contrarrestar el boxeo directo y descarnado de Kiko y hay que tener mucho cuidado con él. Para empezar, del inglés es poseedor de una guardia muy bien armada y prácticamente impenetrable, vemos que en sus combates no recibe muchos golpes y además tiene un detalle técnico muy bueno: cuando siente contacto en su guardia saca tres o cuatro manos que acaban alejando a sus rivales. Warrington es poseedor de una mano adelantada muy potente, tanto su directo de izquierda como su hook con paso adelante son muy buenos y el inglés los ejecuta con muchísima precisión. El de Leeds repite muy bien con su mano adelantada variando entre directos y hooks con bastante rapidez, y su mano derecha la deja quieta en su mentón lista para cruzarla en cuanto ve al objetivo. Solo se acerca a la corta distancia cuando se siente seguro, pero si lo hace, lanza infinidad de golpes curvos con una rapidez desbordante para sus rivales. Tiene un buen desplazamiento de piernas, se mueve muy bien y con mucho criterio, algo que le debe ayudar para escapar de las garras de un Kiko que irá a por todas y a acortarle las distancias al inglés desde el principio. Warrington no es un pegador, si nos fijamos en su récord vemos que su porcentaje de KO es muy bajo, pero en su último combate ante el irlandés Patrick Hyland, hizo un trabajo de demolición espectacular donde finalmente, el irlandés cayó a la lona impotente por la cantidad de golpes que se estaba llevando del inglés.
De nuevo España contra Inglaterra en un duelo de dos boxeadores con estrategias muy diferentes pero que los dos tienen una cosa en común: su continuo ritmo de combate y su inmejorable preparación física. Son dos grandes profesionales que no van a dejar una pelea indiferente, estando los dos encima del ring el espectáculo va a estar asegurado. Kiko ha llegado muy motivado a Inglaterra ya que en unas declaraciones Warrington ha dado a entender que su pelea con el español es un trampolín para el campeonato del mundo. Eso no le ha gustado a Kiko que ha dicho que le va a amargar la noche, y no olvidemos que el alicantino es especialista en amargarle la noche a sus rivales; lo hizo con Romero en Estados Unidos donde el colombiano era animado por el público presente, y lo hizo con Hasegawa al que noqueó de forma dramática en Japón ante sus aficionados. No ha sido buena idea la de Warrington, igual se arrepiente de haber provocado al alicantino. Si te enfrentas a un boxeador como Kiko, mejor no se hacen planes para después y se centra uno en ganarle, que ya es bastante difícil. Espero que Warrington no haya caído en el error de valorar a Kiko por haber perdido dos veces con Rendall Munroe, al que él noqueó en el último combate de su carrera, o esperemos que sí.
Los dos boxeadores lo van a poner todo en el ring el próximo sábado, no solo vamos a tener dos boxeadores, ambos son reconocidos deportistas dedicados, disciplinados y entregados al boxeo. La veteranía está del lado del español, que tiene en este combate la oportunidad de volver a la estela de los campeones. En la otra esquina, Warrington está deseando una cita mundial y sabe que ganar a Kiko los señalaría como un boxeador a tener muy en cuenta y se ganaría mucho respeto.
¿Podrán la terrible presión, el sanguinario cuerpo a cuerpo y el poder de pegada del alicantino, frente a la impenetrable guardia, la incuestionable calidad en su mano adelantada y el ritmo de pelea del inglés? ¿Vencerá la nueva sensación renovada del español al emergente guerrero de Leeds?
Por muy en alza que esté el boxeo del inglés, Kiko ya nos ha demostrado varias veces que hay que darle crédito ya que su compromiso ante citas de este calibre, es total. Una victoria del alicantino lo pondría otra vez muy arriba en el ranking de los organismos, y una victoria del inglés lo catapultaría a una pelea por un título mundial casi con toda seguridad. Kiko saldrá a achicar espacios e intercambiar golpes con el inglés casi con toda seguridad, y desde que empiece el combate irá a por él. Warrington lo estará esperando con su izquierda preparada no dejándolo hacer su pelea, porque si el inglés va a los palos con el español, va a tener problemas. Asimismo, si Kiko no acorta la distancia y obliga al de Leeds a una guerra, el combate se volverá una pesadilla para él. Kiko se ha renovado, ha entrenado como nunca y ha prometido que el próximo sábado va a dejar muy buenas y nuevas sensaciones. Nosotros debemos apoyar a nuestro boxeador animándolo aunque sea detrás de la pantalla porque merece la pena. Kiko se ha pegado con los mejores, nunca ha huido de nadie y se merece ganar este combate ante este magnífico púgil de calidad incontestable. Estoy convencido de que Kiko será, a partir del sábado, una nueva sensación.



