Glen Tapia entra en barrena tras su cuarta derrota consecutiva

AEBOX/Jose Luis Abad/ — El pasado jueves diecinueve de octubre se forjó la cuarta derrota consecutiva del púgil estadounidense Glen Tapia, que acumula un record de 23 – 5 – 0 con 14 KO.

El jersey boy lleva más de dos años sin ganar una pelea, y a sus tempranos veintisiete años, parece que la carrera del que fuera uno de los prospectos más prometedores en el peso superwelter, esté llegando a su fin.
Lo más preocupante de sus últimas cuatro derrotas, es que tres de ellas han sido por KO, la última el pasado jueves, un KO dramático ante un buen boxeador, Gabriel Rosado, con un record discreto de 24 – 11 – 0, 14 KO.
Los records son muy engañosos y hay que analizarlos bien, ya que las derrotas que tiene Rosado son, casi todas, ante púgiles de primera línea de fuego.

Lo cierto es que Tapia, con la edad que tiene, debería estar en la cima de su carrera, pero lo cierto es que, a pesar de ser un buen boxeador y un tipo de mucho corazón, se ha vuelto muy previsible y su pegada y sus acciones no entran dentro de la élite del peso medio actual.

La carrera del de New Jersey iba viento en popa hasta que le llegó su primer test verdadero ante el durísimo pegador zurdo James Kirkland. Cierto es que Tapia hizo un buen combate y tuvo sus opciones, pero la pegada de Kirkland fue demasiado para un Tapia que acabó apaleado y exhausto. A partir de esta pelea, Glen ya no fue el mismo, por lo que podemos concluir que no encajó bien, ni la derrota, ni la paliza que le obsequió Kirkland.

Tras tres posteriores peleas de recuperación, desde mi humilde punto de vista bien llevadas, Tapia vuelve a tropezar para no recuperarse con victorias. Lo cierto es que, aprovechando su estatura y su complexión, y sus dificultades para dar el superwelter, sube al medio y se encuentra con púgiles mucho más fuertes que no le benefician en nada.

Estas cuatro derrotas deberían replantear la carrera de Tapia por dos cosas: la primera por su salud. Al ser un púgil de mucho corazón, resistencia y entrega, antes de caer se lleva muchísimos golpes, y en esta última derrota hemos visto que con su todavía temprana edad, no las toma bien. La segunda es porque habría que preguntarse el porqué de esa subida de peso y qué beneficios le podía traer, como hemos visto, ninguno.

Seguramente, el deseo de Tapia sea el de continuar porque es muy joven, fuerte y tiene talento además de dar espectáculo. Pienso que su boxeo es muy mejorable sobre todo en cuanto a la guardia se refiere, pero el estadounidense está muy lejos de coquetear con las primeras figuras del peso medio.
Tapia no ha superado ninguno de los test verdaderos que se le han hecho, y eso creo que obligan a él y a su equipo a sentarse, hablar, y tomar una decisión al respecto, porque el camino que está tomando Tapia es de auténtica autodestrucción.

TODA LA SUERTE DEL MUNDO PARA ESTE VALIENTE Y BRAVO BOXEADOR.