AEBOX/Jose Luis Abad/Foto Skysports/ — Anoche se celebraron dos combates de cierta trascendencia internacional que merece la pena comentar. En el Madison Square Garden de New York, como combate de fondo se celebraba el pleito que coronaría al campeón WBO del peso semipesado que se encontraba vacante desde la retirada de Andre Ward, entre el ruso SergueyKovalev y el ucraniano Vyacheslav Shabranskyy. Como semifondo, se celebró la contienda a diez asaltos entre el cubano Yuriorkis Gamboa y el siempre voluntarioso puertorriqueño Jason Sosa, combate dentro del peso superpluma.
Ninguno de los dos combates pasará a la historia por razones bien distintas en cada uno de ellos. Los analizamos a continuación.
SERGUEY “KRUSHER” KOVALEV (31 – 2 – 1, 27 KO) Vs. VYASHESLAV “LION HEART” SHABRANSKYY (19 – 2 – 0, 16 KO).CAMPEONATO WBO SEMIPESADO(12×3).
Vuelta al encordado de un Kovalev que llevaba un año sin ganar a manos de su auténtico verdugo, el retirado Andre Ward, el único púgil que ha mostrado las lagunas de este bombardero ruso. El combate es un visto y no visto. Desde el comienzo, vemos a un Kovalev con una actitud distinta, se le ve algo más suelto y con más movilidad pero con la misma carencia de siempre: su inexistente defensa. Su rival muy voluntarioso, que fue a dar espectáculo y a cruzar manos con un hombre muy superior y lo pagó caro en los primeros compases de la contienda cayendo por KOT en el segundo asalto siendo parada la pelea por el árbitro.
Los golpes a la sien del ruso hacen mucho daño, y el ucraniano impronunciable visitó la lona ayer demasiadas veces, y no lo digo por el árbitro que estuvo soberbio al parar la pelea. Ante la superioridad del Krusher y ser salvado por la campana en el primer asalto, la esquina del rival pienso que debería haber reaccionado, pero apeló a la dureza de Shabranskyy que parecía recuperarse bien de los bombazos del ruso.
Me gustaría destacar que Kovalev se tragó unas cuantas manos largas de Shabranskyy, mucho más alto y con más envergadura, manos que pienso deberían no haber entrado porque desde un principio se vio la superioridad manifiesta del ruso. Hay que agradecer a Shabranskyy que entrara en esa peligrosísima media distancia donde Kovalev es letal para dar espectáculo.
Se me quedan muchas incógnitas después de este combate, y es ver a si Kovalev con ese boxeo de inexistente defensa puede soportar un combate con un boxeador mucho más serio en cuanto a su compostura como Artur Beterbiev. No creo que tarde mucho en darse este enfrentamiento.
YURIORKIS “EL CICLÓN DE GUANTÁNAMO” GAMBOA (28 – 2 – 0, 17KO) vs JASON “EL CANITO” SOSA (20 – 3 – 4, 15 KO). PESO SUPERPLUMA10x3.
Este combate nos confirma el declive del cubano a pesar de las oportunidades que ha tenido de resurgir. Desde su pelea con Terence Crawford el ciclón no es el mismo boxeador. Ya no es ese boxeador que sombraba con su rapidez, su boxeo preciosista y efectivo y su saber estar en el ring. Su evolución negativa y su edad, nos hacen pensar que el cubano se siente a planifique mejor su futuro y sobre todo su actitud, que deja mucho que desear.
El combate de ayer fue un combate aburrido, trabado, sucio y nada espectacular. Personalmente he visto a Sosa con más ganas de boxear que el cubano, que incompresiblemente, ha estado manoteando, palmeando y pegando y agarrándose durante buena parte del combate desluciendo mucho el espectáculo.
El veredicto del combate, que ha sido una decisión mayoritaria para el cubano, el que escribe lo ve injusto, para mí es un nulo como una catedral porque Sosa tampoco ha sabido conducir el combate (aunque sepamos que ese no es su fuerte).
Oteando el horizonte de la división, Gamboa no tiene posibilidad alguna si sigue con esa actitud y esa forma de plantear sus combates, aunque personalmente creo que es muy difícil que el ciclón vuelva a ser el que fue.
EPÍLOGO
Dos combates de cierta trascendencia que no pasado por la historia del boxeo sin pena ni gloria. Dos boxeadores que estuvieron en la cima y uno de ellos, Kovalev, con la esperanza de que su nuevo equipo técnico ponga solución a esa puerta abierta que es su defensa para que el ruso siga reinando con puño de hierro, como estaba acostumbrado, y Gamboa, un boxeador cuya actitud no me demuestra ninguna ilusión en que nos vuelva a deleitar con ese boxeo eléctrico y explosivo de antaño.
¡QUE SIGA EL ESPECTÁCULO!


