Imane Khelif y Lin Yu-Ting en medio de una guerra entre el COI y la IBA

AEBOX/Vicente Campos/–Imane Khelif, de Argelia, y Lin Yu-Ting, de Taiwan, ya han coseguido medallas en la cita Olímpica de París 2024. La argelina superó ayer las semifinales y el viernes peleará por la presea de Oro mientras que la taiwanesa peleará hoy en semifinales ante la turca Esra Yildiz en busca de la tan ansiada final. Pero al márgen de la competición, ambas boxeadoras se encuentran en el ojo del huracán de una guerra entre el COI y la IBA por ver quien desprestigia más al otro.

«Quiero decirle al mundo entero que soy una mujer y seguiré siendo una mujer», dijo Khelif a los periodistas una vez terminado su combate de sábado, que comenzó con aplausos de apoyo de la multitud de argelinos presente en el pabellón y que terminó con Khelif llorando de emoción .

Khelif y Lin quedaron bajo la duda de su género la semana pasada después de la primera victoria de la argelina, cuando se supo que ambas habían sido descalificadas del campeonato mundial femenino de la India 2023 por supuestamente fallar pruebas de elegibilidad de sexo no especificado.

Esos campeonatos estaban organizados por la Asociación Internacional de Boxeo (IBA), liderada por Rusia, que ya no rige el boxeo olímpico. El Comité Olímpico Internacional (COI) retiró su reconocimiento al organismo en junio de 2023 debido a preocupaciones sobre su gobernanza, finanzas y ética, o sea, por sospechas de corrupción.

El COI ha defendido insistentemente a las boxeadoras y ha puesto cada vez más en duda la fiabilidad de las pruebas que se utilizaron para descalificarlas a mitad del campeonato el año pasado en la India, apenas días después de que Khelif derrotara a una boxeadora rusa al comienzo de la competición.

En una reunión informativa celebrada el sábado, el presidente del COI, Thomas Bach, reiteró que tanto Khelif como Lin nacieron y crecieron como mujeres, en sus pasaportes dice que son mujeres, han competido contra mujeres durante años, y no habían enfrentado dudas sobre su género hasta ahora.

«No participaremos en una guerra cultural con motivaciones políticas. Lo que está sucediendo en este contexto, en las redes sociales con todo este discurso de odio, con esta agresión y este abuso, y alimentado por esta agenda, es totalmente inaceptable», afirmó Bach.

La argelina Khelif, de 25 años, comenzó a practicar boxeo cuando era adolescente en parte por su habilidad para esquivar los golpes de los chicos que se peleaban con ella en el fútbol, según una biografía publicada por UNICEF, de la que es embajadora.

En la primera entrevista concedida desde que comenzó la polémica, Khelif pidió a «toda la gente del Mundo que defienda los principios olímpicos y la Carta Olímpica, que se abstengan de intimidar a todos los atletas, porque esto tiene consecuencias, consecuencias masivas».

«Puede destruir a la gente, puede matar los pensamientos, el espíritu y la mente de la gente. Puede dividir a la gente», describiendo el acoso como «algo que daña la dignidad humana».

El Comité Olímpico Argelino ha presentado una queja formal ante el COI para protestar por el acoso en línea hacia Khelif, que describió como «una grave violación de la ética deportiva y la Carta Olímpica por parte de uno de los participantes en el torneo de boxeo», sin querer mencionar nombres.

“Si Dios quiere, esta crisis culminará en una medalla de oro, y esa sería la mejor respuesta”, dijo Khelif, quien peleará este viernes por la mencionada medalla, lo que le daría la gloria Olímpica..

Lin, que se dirige a la redención después de abandonar los Juegos Olímpicos de Tokio con las manos vacías, competirá en las semifinales de peso Pluma hoy miércoles.

El año pasado,en los campeonatos mundiales, la IBA afirmó que las pruebas demostraron que ambas atletas tienen cromosomas XY, que son típicos de los hombres. La semana pasada, la IBA reafirmó su postura y afirmó que «se descubrió que las atletas tenían ventajas competitivas sobre otras competidoras femeninas», pero se negó a dar más detalles, salvo para decir que ninguna de las dos se había sometido a un examen de testosterona, acrecentando la polémica y su guerra contra el COI.

El COI ha respondido de inmediato y ha calificado el proceso de pruebas de arbitrario, añadiendo que los resultados son ilegítimos .

«Las pruebas, el método de las pruebas, la idea de las pruebas, que ocurrieron de la noche a la mañana, nada de eso es legítimo y no merece ninguna respuesta», afirmó el domingo el portavoz del COI Mark Adams.

El COI también ha señalado que eliminó las pruebas de sexo generalizadas en 1999 y no tiene planes de revisar esos procedimientos, que tienen una larga historia de ser invasivos e inexactos.

En su declaración de este fin de semana, Bach acusó a Rusia y a la IBA sobre todo, de emprender «una campaña de difamación contra Francia, contra los Juegos, contra el COI» incluso antes de que comenzarala cita Olímpica.

«Si quieren tener una idea sobre la credibilidad de la información que proviene de esta federación internacional ya no reconocida, sólo puedo sugerirles que revisen los comentarios que ellos y los líderes de esta federación han hecho recientemente y formen su propio juicio», dijo Bach.

En un comunicado emitido el pasado viernes, la IBA se mantuvo firme en sus procedimientos y criticó a los organizadores olímpicos por permitir que Lin y Khelif participaran en París. Continuó promoviendo la falsedad de que no son mujeres y dijo que «nunca apoyaría ningún combate de boxeo entre ambos sexos».

No contentos con eso, la IBA celebró una conferencia de prensa el lunes, en la que el presidente Umar Kremlev realizó una presentación en video que abarcó desde ataques personales contra Bach hasta críticas a la ceremonia de apertura en París.

«Hoy estamos presenciando la muerte del boxeo femenino, la corrupción de los jueces. Todo esto sucede cuando el señor Bach es presidente, concluyó.

Una vez expuestas la versiones, que cada cual juzque lo que estime oportuno.

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