AEBOX/Vicente Campos/–En la noche del sábado, el púgil mexicano Rafael Espinoza se enfrentó al cubano Robeisy Ramírez en una intensa pelea que tuvo lugar en el Footprint Center, ante 8,438 aficionados. La contienda culminó de manera inesperada cuando Espinoza conectó un derechazo directo al ojo derecho de Ramírez, quien, tras darse la vuelta y levantar su mano derecha, se vio obligado a abandonar la pelea debido a una lesión que le provocó visión doble.
Ramírez, quien se encontraba adelante en dos tarjetas (48-47) y atrás en otra (49-46), expresó su frustración tras el combate, alegando que Espinoza le había causado la lesión con codazos no sancionados por el árbitro. “Me quejé con el árbitro y no lo detuvo”, afirmó el cubano, quien vio cómo su visión se oscurecía peligrosamente tras el golpe en el sexto asalto, mientras el área alrededor de su ojo derecho comenzaba a hincharse.
“Tuve que tomar la decisión que tomé por mi salud. Tenía visión doble”, declaró Ramírez. “No puedo ver con mi ojo derecho”. Esta decisión, aunque difícil, fue necesaria para preservar su bienestar.
Por su parte, Espinoza, quien ahora ostenta un récord de 26-0 (22 KOs), celebró su victoria con confianza, afirmando que la pelea se estaba inclinando a su favor. “Yo sólo estaba haciendo mi trabajo. Obviamente lo atrapé”, comentó el campeón. “Apenas estaba empezando. Honestamente, creo que la presión y el resto de los rounds iban a ser muy difíciles para él”.
Espinoza, de 30 años, había ganado el cinturón Pluma de la WBO en su primera pelea contra Ramírez en diciembre de 2023, y desde entonces ha continuado su racha de victorias, incluyendo un nocaut técnico en el cuarto asalto sobre Sergio Chirino Sánchez en junio. Los funcionarios de su promotora, Top Rank, han comenzado a especular sobre un posible ascenso de Espinoza al peso superpluma, dada su imponente figura de 6 pies 1 pulgada.
“Quiero ser una leyenda. Quiero pelear con cualquiera”, dijo Espinoza.
El campeón abrió la pelea aprovechando esas ventajas físicas, apoyándose en su alcance para conectar jabs y buscar aperturas mientras Ramírez se conformaba con encontrar aperturas en la zona media del campeón.
Ramírez (14-3) dejó que se desvaneciera un tiempo valioso mientras planeaba las aperturas, mientras que Espinoza pudo darse el lujo de ser efectivo debido a su tamaño, presionando para conectar un duro derechazo a la cabeza en el segundo asalto y agregar un fuerte uppercut de izquierda a la cara.
La conspiración dio sus frutos en el tercero, cuando Ramírez conectó duros golpes de derecha al rostro que le ganaron el respeto del campeón mientras guiñaba el ojo al cubano después de absorber los golpes.
Los intercambios durante el cuarto asalto hicieron que pareciera que los contendientes se estaban preparando para llegar hasta el final.
La capacidad de Espinoza para realizar combinaciones y su creatividad para lanzar golpes bajos y conectar un uppercut lo ayudaron a brillar en los asaltos competitivos, y su habilidad para conectar ese último derechazo de manera limpia terminó con el combate a los 12 segundos del sexto asalto.
Por lo tanto, el mexicano Espinoza retiene con brillantez su título del peso Pluma.


