AEBOX/Vicente Campos/–Tras su contundente victoria del pasado sábado sobre el campeón WBA de las 140 libras, José ‘El Rayo’ Valenzuela, Gary Antuanne Russell manifestó su deseo de celebrar la revancha con el Campeón Superligero del WBC, Alberto Puello.
La derrota ante el dominicano Puello (24-0, 10 KO) el pasado 15 de junio por decisión dividida en 12 asaltos aún pesa en Russell. Él achaca esa derrota a haber bajado la guardia después de dominar gran parte del combate, un error que afirma haber evitado en su pelea con Valenzuela. Y tiene razón: no bajó el ritmo, aunque en los últimos tres asaltos recibió manos potentes que lo dejaron paralizado en varias ocasiones. El mexicano cargó con todo, lanzando golpes buscando el KO. Si Russell pelea así contra Puello, podría terminar en la lona. Su estilo, marcado por la furia, podría ser su perdición ante un rival como Puello.
“Voy por Alberto Puello. Puede perder todos sus títulos, pero igual tengo que enfrentarlo. Es una cuestión de orgullo, y no siento que él me haya ganado de verdad. Tienen que verme de nuevo”, afirmó Russell en la conferencia de prensa tras destronar a Valenzuela. Sin embargo, debería pensarlo bien antes de buscar esa revancha. Puello demostró ser más fuerte y resistente que Valenzuela. Si cree que ha mejorado desde aquella derrota el 15 de junio del año pasado, se equivoca. Sigue siendo el mismo peleador; lo único que cambió fue el rival, más débil y frágil ante su presión.
“Me alegra que él tenga mis cinturones, porque vencerlo será aún más grande. Así tendré su silencio. Contra Puello, sentí que tenía suficientes rondas ganadas como para improvisar y hacer el combate entretenido. Esta vez no me desvié. Si prestas atención, escuché a mi hermano. Él me decía: ‘Escucha, haz esto, haz aquello’, y yo seguí las instrucciones”, explicó Gary Antuanne. “Con otros peleadores, cuando te conectan un golpe limpio, te enciendes más y te sales del plan. Me atraparon con algunos golpes, pero mantuve la cabeza clara, me enfoqué, seguí las indicaciones y no me desvié”.
Sin embargo, su desempeño del sábado pone en duda lo que dijo. Russell se salió del plan una y otra vez, lo que llevó a su hermano a insistirle que no forzara tanto. Peleó guiado por la pasión y el enojo hacia Valenzuela, no por una estrategia clara. Fue una batalla intensa y cargada de revancha, que dejó su cara visiblemente dañada. Cada golpe que recibía de Valenzuela lo hacía devolver dos o tres manos potentes sin pensarlo. Aunque esa reacción le permitió salir adelante, pagó el precio con más castigo del que habría sufrido de haber escuchado a su hermano. Rara vez siguió sus indicaciones: su respuesta inmediata tras cada golpe recibido fue la norma. Eso explica los ojos inflamados con los que terminó.
No estaría mal un Gary Antuanne Russell Vs Sandor Martín. El español demostró este pasado sábado que es uno de los grandes del Mundo en el peso Superligero y un combate con Russell es casi obligado.


