Ben Whittaker acaba con Liam Cameron en dos asaltos

AEBOX/Vicente Campos/–En una noche cargada de intensidad en el Resorts World Arena de Birmingham, Ben Whittaker demostró por qué es una de las promesas más brillantes del boxeo británico. Con un derechazo demoledor en el segundo asalto, el excampeón olímpico desmoronó a Liam Cameron, poniendo fin a su rivalidad de manera contundente y silenciando a los detractores que dudaban de su capacidad. El árbitro Howard Foster detuvo el combate a los 1:53 del segundo round, consolidando una victoria que eleva el récord de Whittaker a 9-0-1, con 6 nocauts.

El combate, programado a 10 asaltos de tres minutos, estuvo envuelto en controversia durante la semana previa debido a un desacuerdo sobre su duración. Cameron afirmó haber firmado para 12 asaltos, mientras que el equipo de Whittaker insistió en 10. Al final, la discusión resultó irrelevante. “Debería haber hecho los 12 ahora, ¿no es así?” bromeó Whittaker tras la pelea, visiblemente satisfecho. “Ha sido el mejor campamento de mi vida, gracias a Andy Lee. Vieron al verdadero Ben Whittaker”.

Esta fue la primera colaboración entre Whittaker y su nuevo entrenador, Andy Lee, y el resultado no pudo ser más espectacular. Encabezando el cartel en el Resorts World de Birmingham, Whittaker enfrentó un ambiente hostil. Mientras Cameron era ovacionado, el polarizante Whittaker fue recibido con abucheos. Sin embargo, su excompañero olímpico Frazer Clarke le dio un consejo clave: señaló sus sienes, instándolo a ignorar el ruido y concentrarse en el ring.

Desde el primer asalto, Whittaker mostró su superioridad. Su jab preciso y derechazos esporádicos marcaron el ritmo, mientras Cameron minimizaba el impacto. Pero Whittaker no dependía solo de la potencia; su velocidad y movimiento sentaron las bases para lo que vendría. En el segundo round, el británico salió con convicción, añadiendo ganchos al cuerpo a su arsenal. Cameron intentó presionarlo y acorralarlo, pero un derechazo fulminante de Whittaker conectó en la barbilla del de Sheffield, sacudiéndolo hasta los talones.

Con Cameron contra las cuerdas, Whittaker olió sangre y desató una ráfaga de golpes. Otro derechazo impactó en la cabeza de su rival, y cuando Cameron parecía al borde del colapso, Foster intervino para detener la pelea. Whittaker, ante los abucheos del público, se llevó las manos a las orejas, saboreando una victoria que resonó más fuerte que las críticas.

Para Cameron, de 34 años, esta derrota marca un duro golpe en una carrera marcada por altibajos, incluyendo una suspensión por consumo de drogas recreativas y una lucha contra el alcoholismo. Sin embargo, su regreso al ring había sido lucrativo, y la revancha contra Whittaker era una oportunidad para redimirse. La primera pelea entre ambos, en octubre en Arabia Saudita, había terminado en controversia cuando ambos cayeron por encima de las cuerdas, y Whittaker, alegando una lesión, no continuó. El combate, decidido por las tarjetas tras seis asaltos, resultó en un empate que dejó todo en el aire.

Esta vez, Whittaker no dejó lugar a dudas. Su decisión de aceptar la revancha, tras iniciales reservas, le valió el respeto de sus críticos. Comprometido con un exigente campamento en Irlanda bajo la tutela de Andy Lee, Whittaker habló de golpear con más “malicia”. En el pesaje, Cameron bromeó diciendo que Whittaker había “encogido”, pero en el ring, el británico demostró que su reputación solo crece.

Conocido por sus movimientos espectaculares y su habilidad para provocar a sus rivales, Whittaker añadió a su repertorio el nocaut más importante de su carrera. La victoria no solo entierra la rivalidad con Cameron, sino que reafirma su lugar como una estrella en ascenso, capaz de combinar estilo viral con resultados contundentes. Mientras los abucheos resonaban, Whittaker sabía que había ganado algo más valioso: el respeto del mundo del boxeo.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.