AEBOX/Vicente Campos/–La boxeadora catalana Natalia Francesca (7-5-0, 0 KOs) dio un paso valiente pero no pudo conquistar el título europeo del peso gallo (EBU) en su segunda oportunidad, cayendo por decisión unánime ante la italiana Gloria Peritore (6-0-1, 3 KOs) el 10 de mayo de 2025 en el Palasport de Carbonia, Cerdeña. En un combate intenso y competitivo, retransmitido por DAZN, Peritore se impuso con puntuaciones de 96-94 en las tres tarjetas, dejando a Francesca con la amargura de otra derrota en tierras italianas, pero con el orgullo de haber peleado de tú a tú en un escenario adverso.
Un desafío en territorio hostil
Natalia Francesca, conocida por su disposición a enfrentar retos lejos de casa, llegó a Carbonia con la misión de reclamar el cinturón vacante del peso gallo, dejado por Veronica Tosi. Su rival, Gloria Peritore, una ex campeona mundial de kickboxing con un invicto en boxeo profesional, era la favorita local, respaldada por un público entregado y su reciente victoria ante la española Cristina Garrobo en octubre de 2024. Para Francesca, este combate era una oportunidad de redención tras su derrota por decisión unánime ante Tosi en Vigevano en junio de 2024, pero también un desafío monumental en un ambiente claramente inclinado hacia su oponente.
El pesaje, realizado el viernes 9 de mayo, transcurrió sin incidentes, con ambas púgiles cumpliendo el límite de la división gallo (53.52 kg), asegurando que el combate por el título fuera oficial. La Federación Pugilística Italiana (FPI) destacó la preparación de ambas, y Francesca se mostró confiada, lista para demostrar su evolución desde su primera experiencia titular.
Un combate cerrado y lleno de corazón
El duelo, pactado a diez asaltos, fue muy disputado, reflejando la intensidad que ambas boxeadoras llevaron al ring. Francesca, fiel a su estilo técnico y combativo, mantuvo la pelea igualada, buscando contrarrestar la agresividad y experiencia en deportes de contacto de Peritore. La igualdad del combate, con puntuaciones de 96-94 indican que la española estuvo ahí, manteniendo la presión y mostrando su preparación física y mental.
Peritore, sin embargo, supo capitalizar los momentos clave, aprovechando el apoyo del público y su capacidad para conectar golpes más efectivos en los intercambios. La italiana, celebrada por la FPI como “immensa”, se llevó la victoria por su consistencia a lo largo del combate, pero Francesca dejó claro que no fue una rival fácil, forzando a la local a darlo todo para asegurar el cinturón.
El orgullo de Natalia Francesca
A pesar de la derrota, la actuación de Francesca es un motivo de admiración para el boxeo español. Enfrentarse a una figura como Peritore, en una ciudad que vibraba con el fervor local, no es tarea sencilla. La catalana demostró una vez más su valentía al aceptar combates de alto riesgo en el extranjero, una cualidad que la ha convertido en una de las boxeadoras más respetadas de su generación. Su récord, ahora en 7-5-0, no refleja del todo su calidad, ya que ha enfrentado a rivales de élite como Tosi, Tania Álvarez y ahora Peritore, acumulando experiencia invaluable.
Un contexto que enaltece el esfuerzo
La velada en Carbonia, organizada por Opi Since 82 con el apoyo de Sulcis Boxe Team, New Spartans y el Comune di Carbonia, fue un escaparate del boxeo europeo, con combates adicionales como Francesco Grandelli vs. Tasha Miujai y Maxim Prodan vs. Johan Nica. Para Francesca, pelear en el evento estelar de una noche tan relevante refuerza su estatus como una figura clave del boxeo femenino español, incluso en la derrota.
El combate también tuvo un trasfondo simbólico para el boxeo español, ya que Peritore había derrotado a Cristina Garrobo en 2024, dejando una sensación de revancha colectiva. Aunque Francesca no pudo cambiar el guion, su actuación competitiva mantuvo el orgullo del pugilismo ibérico intacto.
Mientras Gloria Peritore celebra su coronación como campeona europea, Natalia Francesca regresa a España con la cabeza alta, sabiendo que dio todo en Carbonia. La afición española confía en que esta derrota es solo un capítulo más en una carrera que aún promete grandes momentos.


