AEBOX/Gonzalo campos.
La boxeadora argelina Imane Khelif, campeona olímpica en la categoría welter femenino en París 2024, ha sido suspendida temporalmente por World Boxing, el nuevo organismo rector del boxeo reconocido por el Comité Olímpico Internacional (COI). La decisión se debe a la implementación de una nueva política que exige pruebas genéticas obligatorias para determinar el sexo de nacimiento de los atletas que compiten en categorías específicas por género.
Nueva política de World Boxing
A partir de ahora, todos los boxeadores mayores de 18 años deberán someterse a pruebas genéticas mediante la técnica de reacción en cadena de la polimerasa (PCR) para detectar la presencia del cromosoma Y. Aquellos atletas que presenten este cromosoma deberán competir en la categoría masculina. Esta medida busca garantizar la equidad y seguridad en un deporte de contacto como el boxeo.
El caso de Imane Khelif
Khelif, de 26 años, ya había sido objeto de controversia en 2023 cuando la Asociación Internacional de Boxeo (IBA) la descalificó de los campeonatos mundiales por presuntamente no cumplir con los criterios de elegibilidad de género. Sin embargo, el COI permitió su participación en los Juegos Olímpicos de París 2024, donde obtuvo la medalla de oro.
Ahora, World Boxing ha informado a la Federación de Boxeo de Argelia que Khelif no podrá competir en eventos futuros, incluido el Eindhoven Box Cup programado del 5 al 10 de junio de 2025, hasta que se someta a la prueba genética requerida.
Respuesta de Khelif
Imane Khelif ha defendido firmemente su identidad, declarando: «Me considero una mujer, como cualquier otra. Nací mujer, me crie como mujer y he vivido toda mi vida como tal». También ha criticado las decisiones anteriores de la IBA y ha expresado su intención de continuar su carrera boxística con la mira puesta en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028.
Implicaciones más amplias
La implementación de esta política por parte de World Boxing se alinea con medidas similares adoptadas por otras federaciones deportivas, como World Athletics, y refleja un esfuerzo por establecer estándares claros en cuanto a la elegibilidad de género en el deporte. Sin embargo, también ha generado debates sobre los derechos de los atletas intersexuales y la privacidad médica
Este caso destaca la creciente necesidad de un equilibrio entre la equidad competitiva y los derechos individuales en el ámbito deportivo internacional.


