AEBOX/Vicente Campos/–El mundo del boxeo está sumido en una profunda tristeza tras el fallecimiento del púgil checheno-ruso Abu Yusupov, quien perdió la vida a los 39 años en circunstancias trágicas en Berlín, Alemania. Yusupov, invicto en el ring con un récord de 9-0-1, fue víctima de un violento altercado en la estación de tren de Gesundbrunnen, donde, según el diario Tagesspiegel, fue apuñalado en el cuello durante una confrontación con un grupo de personas. A pesar de los esfuerzos de la policía por reanimarlo y su traslado urgente a un hospital, el boxeador no pudo superar sus heridas.
La noticia de su partida conmocionó a la comunidad del boxeo, desencadenando una ola de tributos en redes sociales y mensajes de condolencias de aficionados y colegas alrededor del mundo. “Descansa en paz, verdadero luchador, tu fuerza y corazón perdurarán”, escribió un seguidor. Otro añadió: “Tu espíritu seguirá con nosotros, campeón”. El Consejo Mundial de Boxeo (CMB) también expresó su dolor, destacando: “Lamentamos profundamente el fallecimiento de Abu Yusupov, un boxeador invicto cuya historia de perseverancia quedará grabada en nuestro deporte”.
Yusupov, padre de tres hijos pequeños y esposo dedicado, deja tras de sí un legado de resiliencia y pasión. Su última pelea, en enero de 2025, lo vio imponerse por decisión a Giorgi Kandelaki, consolidando su estatus como una figura en ascenso. Desde su debut profesional en 2020, cuando noqueó a Benjamin Kunz en apenas 39 segundos, Yusupov acumuló nueve victorias, seis por la vía del KO, demostrando una combinación letal de potencia y técnica.
El WBC, liderado por su presidente Mauricio Sulaimán, envió sus condolencias a la familia y amigos de Yusupov, subrayando el impacto que el checheno tuvo en el boxeo. “Su amor por este deporte y su valentía inspiraron a muchos”, afirmó el organismo. Los detalles del altercado aún no están claros, y las autoridades continúan investigando las circunstancias que rodean esta tragedia.
Abu Yusupov no solo fue un guerrero en el ring, sino también un símbolo de lucha y dedicación en la vida. Su memoria vivirá en cada golpe y en cada aficionado que admiró su coraje. Descansa en paz, campeón.


