AEBOX/Gonzalo Campos
La segunda muestra de Jaime Munguía ha confirmado la peor de las noticias: el boxeador mexicano también ha dado positivo por testosterona exógena en el análisis del “B-sample” realizado tras su combate del pasado 4 de mayo en Arabia Saudí ante Bruno Surace. El caso, que ya estaba bajo revisión por parte de las autoridades británicas, entra ahora en una fase crítica.
El positivo se mantiene: testosterona exógena
El análisis fue realizado el 10 de junio en un laboratorio acreditado por la Agencia Mundial Antidopaje (WADA) en Salt Lake City, y los resultados han ratificado la presencia de una sustancia prohibida: testosterona exógena, es decir, de origen no natural. La misma sustancia que ya se había detectado en la muestra A.
Con esta confirmación, el caso ha sido trasladado oficialmente a la Junta de Control del Boxeo Británico (BBBofC), entidad reguladora del evento, que será la encargada de valorar posibles sanciones.
Una victoria en riesgo
La victoria de Munguía sobre Bruno Surace —su segundo triunfo sobre el francés— podría ser revertida en las próximas semanas a un “no contest” (sin resultado), lo que supondría un duro golpe deportivo y reputacional para el excampeón mexicano. Además, la BBBofC deberá decidir si impone una sanción que podría ir de seis meses a un año, acompañada de multa económica.
Desde el entorno de Surace, que ya habían expresado su malestar tras conocerse el primer positivo, no han emitido un comunicado oficial, aunque fuentes cercanas consideran que «el combate nunca debió haber sido validado».
La defensa de Munguía: ¿contaminación?
Desde el equipo de Munguía se sostiene su inocencia. El púgil y sus asesores han enviado todos los suplementos y productos consumidos durante la preparación a un laboratorio independiente acreditado por la WADA, en un intento por demostrar que la sustancia pudo haber sido ingerida de forma involuntaria.
“No hemos hecho nada ilegal. Jaime se ha sometido a más de cien controles en su carrera sin problema alguno”, insisten desde su entorno, que confía en evitar una suspensión prolongada si se confirma una posible contaminación.
📌 ¿Quién es la BBBofC y por qué tiene jurisdicción?
Aunque el combate se celebró en Arabia Saudí, el evento fue promovido bajo jurisdicción británica, lo que otorga a la British Boxing Board of Control (BBBofC) la autoridad reguladora del combate.
La BBBofC es el organismo que rige el boxeo profesional en el Reino Unido. Fundada en 1929, se encarga de licencias, sanciones, resultados oficiales y procesos antidopaje en cualquier evento que se realice bajo su reglamento, incluso fuera del territorio británico, como fue el caso de la cartelera saudí.
Por ello, será este organismo el que decida si el resultado de Munguía–Surace se convierte en “no contest” y si se impone una sanción al boxeador mexicano.
Precedentes que marcan
Este nuevo caso recuerda a otros escándalos recientes que han sacudido el boxeo mundial, como los positivos de Dillian Whyte o Conor Benn, también bajo controles británicos. En algunos casos, la defensa por contaminación fue admitida; en otros, derivó en largas suspensiones y la anulación de resultados.
A diferencia de otras sustancias más ambiguas, la testosterona exógena detectada en Munguía es considerada una de las infracciones más graves, ya que tiene un impacto directo en el rendimiento físico y no puede producirse de forma natural en el organismo.
Opinión: un golpe para el boxeo mexicano
Más allá de la culpabilidad o inocencia, el positivo de Jaime Munguía daña al boxeo mexicano en un momento clave de proyección internacional. La cartelera saudí fue una plataforma de altísima visibilidad, y este episodio empaña no solo una victoria, sino una carrera que aspiraba a retomar el primer plano mundial.
La situación invita también a reflexionar sobre la transparencia y el rigor con que se manejan los grandes eventos en escenarios globales. Sea cual sea el desenlace, el prestigio del boxeo necesita procesos limpios, ágiles y ejemplares.
Una incógnita con consecuencias
El siguiente paso será una audiencia ante la BBBofC. Allí se decidirá el destino deportivo e institucional de Munguía: si mantiene su invicto, si la victoria se anula y si enfrenta una sanción.
Mientras tanto, el caso se convierte en una advertencia para el boxeo mundial y una herida abierta para la credibilidad de un púgil que tenía —y aún tiene— el talento para ser protagonista. Ahora, sin embargo, el combate más duro será ante el veredicto.


