AEBOX/Vicente Campos/–El mundo del boxeo sigue conmocionado tras confirmarse la causa del fallecimiento de Ricky Hatton, excampeón mundial y uno de los púgiles más carismáticos de la historia del boxeo británico. El ex deportista fue hallado sin vida el pasado 14 de septiembre en su residencia, y tras semanas de silencio, las autoridades británicas han revelado el resultado de la investigación judicial.
La corte confirma un trágico final
La forense Alison Mutch, encargada del caso, informó este martes que Hatton murió por suicidio por ahorcamiento, cerrando así las especulaciones que rodeaban su muerte.
“La causa provisional de la muerte se da como ahorcamiento”, declaró Mutch ante los medios británicos, confirmando oficialmente el desenlace del proceso judicial.
La familia del ex campeón había optado por mantener la privacidad durante las semanas posteriores al hallazgo, pidiendo respeto y comprensión ante el dolor del momento.
Un ícono dentro y fuera del ring
Ricky “The Hitman” Hatton fue mucho más que un campeón. Con un estilo agresivo, una pegada poderosa y una conexión única con el público, se convirtió en uno de los grandes ídolos del boxeo británico durante los años 2000.
Con un récord profesional de 45 victorias (32 por KO) y solo 3 derrotas, Hatton conquistó los títulos mundiales de peso superligero y wélter, enfrentándose a leyendas como Floyd Mayweather Jr. y Manny Pacquiao en noches que marcaron época.
Su carisma y espíritu de lucha lo convirtieron en un héroe popular en Manchester, donde miles de aficionados lo siguieron fielmente durante toda su carrera.
Una vida marcada por la lucha emocional
Fuera del ring, Hatton también libró sus propias batallas. En los últimos años habló abiertamente sobre sus problemas de depresión, ansiedad y abuso de sustancias, intentando romper el tabú que rodea la salud mental en el deporte.
“Llegué a un punto en el que no quería seguir viviendo”, confesó en una entrevista en 2021, cuando decidió buscar ayuda profesional y convertirse en embajador de programas de apoyo psicológico para atletas.
Su valentía al compartir su historia inspiró a muchos, demostrando que incluso los campeones más fuertes pueden necesitar ayuda.
Legado y reflexión
El fallecimiento de Ricky Hatton deja un vacío inmenso en el mundo del boxeo, pero también una lección profunda sobre la importancia del cuidado de la salud mental, especialmente en deportistas de alto rendimiento que enfrentan presiones constantes dentro y fuera del ring.
Los homenajes no han dejado de multiplicarse en todo el Reino Unido. Desde Manchester hasta Las Vegas, compañeros, entrenadores y fanáticos han recordado al “Hitman” como un guerrero incansable y un hombre de gran corazón.
“Ricky fue uno de los nuestros. Nos dio noches inolvidables y una lección de humanidad”, escribió el promotor Eddie Hearn en redes sociales.
Con su partida, el boxeo pierde a uno de sus grandes embajadores. Pero su historia —de gloria, caída y redención— quedará grabada para siempre como testimonio de que la pelea más dura, a veces, ocurre fuera del cuadrilátero.


