David Benavídez arrasa a Anthony Yarde y retiene los títulos WBC y WBA con un KO demoledor en Arabia Saudita

AEBOX/Vicente Campos/–David “El Monstruo Mexicano” Benavídez volvió a demostrar por qué es uno de los peleadores más temidos del planeta. El estadounidense retuvo de manera contundente sus títulos mundiales semipesados del WBC y la WBA tras noquear en el séptimo asalto al británico Anthony Yarde, este sábado en la ANB Arena de Riad, en una noche en la que su poder volvió a imponerse sin discusión.

Desde el primer tañido de la campana, Benavídez controló la pelea con un ritmo asfixiante. Yarde, que llegaba ante su tercer intento mundialista tras las derrotas frente a Sergey Kovalev (2019) y Artur Beterbiev (2023), no encontró nunca la manera de frenar la presión constante del campeón. Aunque los dos primeros asaltos mostraron algo de estudio, el dominio del estadounidense fue evidente, castigando en cada cierre de ronda y manteniendo al británico a la defensiva.

Un monólogo de poder y castigo

Benavídez pisó el acelerador a partir del tercer asalto, llevando repetidamente a Yarde contra las cuerdas. Combinaciones largas, golpes al cuerpo y un ritmo que no decayó en ningún momento marcaron el guion del combate. El británico aguantó de pie gracias a su fortaleza física, pero la ofensiva del campeón ya empezaba a dejar huella en forma de claros signos de desgaste.

En el cuarto y quinto asalto, El Monstruo Mexicano amplió aún más la brecha. Yarde apenas podía responder ante la avalancha de golpes. La presión persistente del estadounidense convirtió cada intercambio en una batalla desigual, con Yarde tratando de sobrevivir antes que competir.

El sexto asalto mostró un breve destello del británico, que conectó algunos golpes limpios. Pero Benavídez respondió con ferocidad y volvió a someterlo contra las cuerdas, provocándole un fuerte sangrado nasal que anunciaba el desenlace.

El séptimo asalto: un KO inevitable

Nada más iniciar el séptimo asalto, Benavídez salió decidido a cerrar la noche. Encerró a Yarde contra las cuerdas con una combinación demoledora que lo envió a la lona. Aunque el árbitro Héctor Afú descontó dos puntos al campeón por golpear mientras Yarde estaba abajo, la superioridad era tan clara que el castigo no alteró el rumbo del combate.

De nuevo Benavídez acorraló al retador y desató una serie de golpes salvajes que obligaron a la intervención inmediata del árbitro. La pelea se detuvo a los 1:59 del séptimo asalto, evitando daños mayores a un Yarde completamente superado.

Un campeón imparable con la mira puesta en el peso crucero

Con esta victoria, David Benavídez elevó su récord a 31-0, 25 KO, consolidándose como uno de los boxeadores más dominantes del momento. Tras el combate, confirmó que su siguiente objetivo será un movimiento ambicioso: subir a la división de peso crucero para enfrentar en mayo al mexicano Gilberto “Zurdo” Ramírez, en lo que promete ser otro choque de alto voltaje.

Yarde, por su parte, deja su registro en 27-4, 24 KO, pero nuevamente se queda a las puertas de un campeonato mundial, víctima del poder incomparable del campeón.

Una noche más, David Benavídez volvió a justificar su apodo: un auténtico monstruo sobre el ring.

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