AEBOX/Vicente Campos/–El polideportivo de Revilla de Camargo volvió a vestirse de gala para celebrar la quinta edición del Memorial Daniel Rasilla, una cita ya clásica en el calendario del boxeo cántabro que rinde homenaje a un referente del Boxeo cántabro y a toda una saga que ha dejado un legado imborrable en este deporte. La velada, llena de emoción, ambiente y buen boxeo, vivió su momento culminante con la contundente victoria de Eduard Ionut Curmei, que se impuso por KO en el cuarto asalto a Abel Nicolás “El Ruso” Adriel.
Una actuación impecable de Curmei
Curmei llegaba al combate tras dar un sólido 80,300 kg en la báscula, enfrentándose a un Adriel que marcó 80 kg exactos y que prometía poner resistencia desde el primer segundo. Los primeros asaltos estuvieron cargados de tensión, con ambos boxeadores intercambiando golpes de poder y buscando hacerse con el control del ring.
Con el paso del tiempo, Curmei empezó a imponer su boxeo: precisión, calma, potencia y un sentido del ritmo que dejó sin respuestas al argentino. Y así llegó el desenlace: en el cuarto asalto, Curmei conectó un durísimo crochet de izquierda directo a la sien de Abel Nicolás Adriel. El impacto fue tan contundente que el argentino no pudo continuar, obligando al árbitro a detener la pelea de forma inmediata.
Una definición limpia, explosiva y propia de un boxeador que está creciendo a pasos agigantados.
Un joven con futuro: récord sólido a los 20 años
Con esta victoria, Eduard Curmei, con tan solo 20 años, eleva su récord profesional a 7 victorias (5 por KO) y 1 derrota, consolidándose como una de las promesas más interesantes del boxeo nacional. Su potencia, su disciplina y su carácter competitivo lo están convirtiendo en un nombre que empieza a sonar fuerte dentro y fuera de su categoría.
El Memorial Daniel Rasilla, una cita con la memoria y el respeto
El Memorial honra la figura de Daniel Rasilla Sr., un referente del boxeo cántabro, así como el legado de toda la familia Rasilla, que continúa siendo pilar en la promoción del deporte en la región. La velada volvió a reunir a aficionados, entrenadores, jóvenes talentos y figuras históricas del ring en una noche que combinó emoción, respeto y un gran nivel de boxeo.
Además del combate profesional, la gala incluyó ocho peleas amateur, demostrando que el futuro del boxeo cántabro sigue creciendo con fuerza.
Un cierre inolvidable para una velada especial
El potente KO de Curmei puso el broche de oro a una noche que ya forma parte de la historia reciente del Memorial. El público vibró, el homenaje estuvo a la altura y el boxeo volvió a mostrar por qué sigue siendo uno de los deportes más emocionantes del mundo.


