AEBOX/Vicente Campos/–El mundo del boxeo ha recibido una triste noticia: Vanes Martirosyan, exretador mundial y una de las figuras más reconocidas del peso superwélter en la última década, ha fallecido recientemente a causa de un cáncer. Tenía 39 años.
Martirosyan, nacido en Armenia y criado en Estados Unidos, fue un boxeador respetado por su estilo valiente, su técnica sólida y su disposición a enfrentarse siempre a los mejores. Su carrera profesional, que comenzó en 2005, lo llevó a pelear contra nombres de talla mundial como Jermell Charlo, Demetrius Andrade, Erislandy Lara y Gennady Golovkin, este último en una recordada pelea en 2018 que marcaría su última aparición en los cuadriláteros.
Una carrera marcada por el sacrificio y la élite
Con un récord profesional de 36-4-1 (21 KO), Martirosyan llegó a disputar en varias ocasiones el campeonato mundial superwélter, consolidándose como uno de los contendientes más serios de su generación. Su disciplina, su fortaleza mental y su capacidad para pelear al más alto nivel lo convirtieron en un referente para muchos jóvenes boxeadores armenios y armenio-estadounidenses.
Aunque no logró coronarse campeón del mundo, su trayectoria dejó huella por la calidad de sus rivales, su espíritu competitivo y su respeto permanente hacia el deporte.
Lucha fuera del ring
Durante los últimos meses, Martirosyan había librado otra batalla, esta vez contra un cáncer agresivo que finalmente le ha arrebatado la vida. Su familia comunicó el fallecimiento rodeado de sus seres queridos, provocando una oleada de mensajes de despedida y reconocimiento desde la comunidad del boxeo internacional.
Promotores, entrenadores, compañeros y aficionados han expresado su tristeza por la noticia, recordándolo como un guerrero dentro y fuera del ring, un hombre humilde y un deportista ejemplar.
Un legado que trasciende los títulos
Más allá de sus resultados, Martirosyan deja un legado profundo:
- inspiración para los jóvenes púgiles de origen armenio,
- un estilo de pelea siempre valiente,
- y la imagen de un atleta que jamás rehuía un desafío.
Su nombre quedará ligado para siempre a una época dorada de la división superwélter, donde compitió codo a codo con los mejores.
Despedida
El boxeo pierde a un guerrero, pero su memoria permanecerá en cada aficionado que lo vio entregarse en cada combate.
Descansa en paz, Vanes “The Nightmare” Martirosyan.


