AEBOX/Vicente Campos/–La comunidad del boxeo en San Luis Potosí, en México, vive días de profundo dolor tras la muerte de Josué David Hernández, un joven de tan solo 20 años cuya vida y carrera quedaron truncadas de manera brutal. Considerado una de las mayores promesas locales, su nombre empezaba a sonar con fuerza en los gimnasios y torneos regionales; su disciplina y su proyección ilusionaban a entrenadores y aficionados. Hoy, en cambio, el pugilismo potosino llora su pérdida y exige justicia.
Una trayectoria que apenas comenzaba a despegar
Josué David dio sus primeros pasos en el cuadrilátero con apenas 15 años. Primero entrenó en la Unidad Deportiva Simón Díaz, y más tarde en el Centro Comunitario Progreso, donde empezó a forjar el estilo que lo caracterizaba: intensidad, entrega y una madurez poco común para su edad.
Competía en torneos estatales como la FENAPO y el Jhons Club, donde logró varios títulos y llamó la atención por su potencial. También participó en exhibiciones y realizó sparring con boxeadores más experimentados, preparando con ilusión su debut profesional previsto para 2026. El sueño estaba en marcha… hasta que la violencia lo interrumpió.
Un acto de valentía que terminó en tragedia
El trágico incidente ocurrió en la colonia Nuevo Progreso, en la calle Fleming. Según los reportes locales, una discusión familiar derivó en golpes cuando la hermana del boxeador fue agredida por su pareja. Josué David intervino para defenderla, pero fue atacado con un machete por su cuñado.
El joven cayó gravemente herido. Aunque los equipos médicos acudieron al lugar, nada pudieron hacer para salvarle la vida. La Fiscalía General de San Luis Potosí abrió una investigación por homicidio, mientras que el agresor escapó de la zona.
Una comunidad unida en el dolor
El impacto de su muerte ha sido devastador para compañeros, entrenadores y aficionados. Las redes sociales se llenaron de mensajes de despedida, pero uno de los más emotivos fue el de su entrenador y amigo, el boxeador Jonathan “Titán” Rodríguez, profesional al que en AEBOX tenemos mucho afecto, quien compartió unas palabras que han conmovido a toda la comunidad pugilística.
Rodríguez recordó los entrenamientos, los sueños compartidos y la confianza mutua que los unía. Expresó que una parte de su corazón se va con Josué David y prometió trabajar más duro que nunca para alcanzar las metas que ambos se habían fijado. Su mensaje, lleno de dolor y cariño, refleja la dimensión humana de esta pérdida: más que un alumno, más que un compañero, Josué David era familia.
El mismo Jonathan Rodríguez está haciendo una recolecta de apoyo económico para su familia, debido a que no se cuenta con lo necesario para cubrir los gastos. Aquí abajo tenéis los datos para poder ayudar a la familia.

Un adiós injusto
La muerte de Josué David Hernández no solo representa la pérdida de un deportista en plena formación, sino también un duro golpe para el boxeo potosino, que veía en él a un futuro representante en el plano nacional. Su historia, marcada por el esfuerzo y la ilusión, se convierte ahora en un recordatorio de la violencia que sigue arrebatando vidas en México.
Mientras su familia y amigos esperan justicia, la comunidad del pugilismo honra su memoria y promete mantener vivo su legado. Josué David soñaba con brillar en los cuadriláteros; ahora, como escribió su entrenador, “le toca brillar en el cielo”.


