ENTREVISTA | Rafa Martín: “Aguantar al boxeador es el trabajo más invisible”

Gonzalo Campos

El gimnasio KO Verdún se ha consolidado como uno de los grandes focos de excelencia del boxeo español. Al frente, Rafa Martín, elegido Entrenador del Año 2025, tras una temporada marcada por títulos nacionales, europeos y la disputa de un Campeonato del Mundo. Con Sandor Martín de nuevo sobre el ring en Bilbao, repasamos el año que termina, la construcción de un equipo de élite, el trabajo invisible del entrenador y el horizonte inmediato.


“Ha sido un año muy bueno, no me puedo quejar”

Cerráis el año como lo empezasteis. Con Sandor sobre el ring, pero esta vez en casa. ¿Cómo calificarías, a nivel personal, el año que ahora termina?

Creo que ha sido un año muy bueno, la verdad es que no me puedo quejar. Hemos tenido las dos peleas de Cristóbal, una de ellas con un número uno mundial, y nos dieron un nulo. Luego, en la pelea de Playa con Adaro, también nos dieron nulo, que fue más que dudoso, pero no vamos a discutir esas cosas.

Sebas, evidentemente, ha quedado campeón de España. Es un chaval que llegó hace poco con nosotros; venía de una derrota, bastante quemado, y se ha recuperado anímicamente. Ha hecho tres combates durísimos, nada menos que con Arimodian, que no era un cualquiera.

Tengo a Izan, que está funcionando muy bien. Ya hay mucha gente que empieza a evitarlo: todo el mundo se quiere pegar hasta que ofreces la pelea, y entonces cambia la cosa.
Y luego está Sandor, que evidentemente es el buque insignia en estos momentos. Hizo una gran pelea con Pueyo; yo creo que mereció un mejor resultado. Pueyo tampoco es un boxeador especialmente activo, pero ha tenido suerte muchas veces con los resultados. Con Subriel Matías le salió el tiro por la culata: es un boxeador que siempre va un poco con la calculadora. Le dieron perdedor y, para mí, no quedó bien clasificado.

Ahora hay que ver cómo se ponen las cosas: la pelea de Subriel con Dalton Smith, lo que pasa con Pueyo, lo que pasa con el Pitbull… un poco cómo se mueve todo, porque el boxeo es un deporte muy complicado.


“Un equipo no se improvisa, se construye”

El equipo crece en número y en calidad de boxeadores. ¿Cómo se hace convivir a un aspirante mundial, un número uno europeo y los que vienen empujando desde atrás?

Tanto Sandor como Cristóbal los tengo desde pequeñitos. En este momento, Javivi está funcionando muy bien; es campeón de España amateur y queremos pasarlo a profesional para ver hasta dónde llega, porque lo hemos formado nosotros.

Izan me lo mandó un exalumno, Jevi. Estaba boxeando en un pueblo de Girona y ya no podía darle más. Me dijo: “Rafa, tengo confianza en ti, llévalo”. Con lo cual tiene la escuela del KO Verdún, porque era alumno de un alumno. Al principio vino un poco subido, porque cuando eres un chaval válido en un pueblo eres el rey, pero eso aquí no pasó.

Tengo un carácter especial y lo pasamos mal, pero entendió lo que es la disciplina y lo que queríamos. Se ha asentado, ha sabido adaptarse y hoy se está convirtiendo en un referente.

En cuanto a Sebas, su primer entrenador, David Cantero, hizo un gran trabajo. Tiene una base técnica muy buena, es zurdo, pega abajo y sabe boxear. Lo único que necesitaba era un sitio donde le dieran oportunidades y no le vendieran la moto de peleas que luego no llegaban. No es lo mismo que Sandor o Cristóbal hagan una o dos peleas al año que un Izan o un Sebas que están empezando. Eso no puede ser.


“No cambia nada: entrenar y entrenar”

Este año has preparado boxeadores para campeonatos de España, de Europa y para un Mundial. ¿Qué cambia realmente cuando el escenario se eleva tanto?

Realmente no cambia nada. Son peleas exigentes y hay que entrenar. Son rivales con identidad y hay que tomarlos muy en serio.

Esa mentalidad de que fuera atan los perros con longanizas yo nunca la he tenido. Fui a Fresno y lo demostramos. Podemos ganar o perder, pero vamos a dar la cara.

Con Cristóbal pasó igual. Cuando peleó con Collins las apuestas estaban 9-1 en contra y ahora han cambiado. Lo bueno es que a los chavales les consigo imponer esa mentalidad: son como nosotros, tienen dos piernas y dos brazos. Dalo todo y, si entrenas bien, todo saldrá bien.


“No me adapto yo: se adaptan ellos”

Cada púgil tiene una personalidad distinta. ¿Cómo adaptas tu discurso y tu exigencia?

Yo no me adapto a ellos, son ellos los que se adaptan a mí. Si un boxeador viene a buscarme, pongo mis condiciones y las tiene que cumplir. Si no, sigue donde estaba y no pasa nada.

Si vienes es porque crees que te puedo aportar algo. Y si quieres conseguir lo que han conseguido Sandor, Cristóbal, Sebas o Izan, tendrás que hacerlo como lo han hecho ellos.


“El trabajo invisible no tiene precio”

Desde fuera muchas veces solo se ve la noche del combate. ¿Qué parte del trabajo del entrenador sigue siendo más invisible?

Aguantar al boxeador. Forzarlo a entrenar, controlar la dieta, hacer de psicólogo cuando se discute con todo el mundo. Están todo el día contándote problemas y tú eres su hombro para llorar.

Ese trabajo no tiene precio. A veces te cuentan cada cosa que te quedas alucinado, pero es parte del oficio y hay que asumirlo.


“En España no se valora a nadie”

¿Sientes que en el boxeo español se valora suficientemente la figura del entrenador?

No se valora ni al entrenador, ni al boxeador, ni al promotor. Montas una velada y te ponen a parir.

Las veladas fuera son iguales, pero allí entienden que son necesarias para llegar arriba. Aquí parece que una velada no puede costar más de 20 euros. Las ayudas son mínimas y en las grandes ciudades te quedas abandonado.


“Queremos campeones desde el primer día”

¿Qué errores ves con más frecuencia en entrenadores jóvenes?

No ver la realidad del boxeador. Hay que hacerlo poco a poco. Aquí pasamos a profesional a un chaval y ya es campeón del mundo.

Solo buscamos invictos y campeones. No queremos boxeadores profesionales como antes; queremos que todos sean campeones, y eso no es realista.


Bilbao y el futuro inmediato

Sandor vuelve tras la disputa del Mundial. ¿Qué Sandor vamos a ver?

El Sandor de siempre: preparado, rápido y sin dar pie a que le estropeen la fiesta.

Si ganáis, ¿el objetivo en 2026 es volver al Mundial o una gran pelea? Se habla de Isaac Cruz.

Eso no depende de nosotros. Estamos para hacer lo que nos digan, sea el Pitbull o un Mundial. Lo más factible ahora mismo es una pelea con el Pitbull, porque Matías tiene una pelea con Dalton Smith, después va Puello y después iríamos nosotros. Así que ni el Pitbull ni nosotros vamos a estar parados.


Gracias por atendernos y mucha suerte hoy.

Gracias, como siempre, a vosotros.

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