Kiko Martínez vuelve al combate: bare knuckle, contrato histórico y la ambición de ser campeón del mundo
Firma: AEBOX / Gonzalo Campos

Campeón del mundo en dos categorías, Kiko Martínez confirma su regreso a la competición en el bare knuckle, con un contrato multipelea, la mejor oferta económica de su carrera y la convicción de que puede volver a tocar la cima mundial.
Prólogo
Hablar de Kiko Martínez es hablar de una forma de entender el boxeo que no admite atajos. De madrugadas interminables, de disciplina cuando nadie mira y de una fe absoluta en el trabajo diario. Campeón del mundo en dos categorías, Kiko representa a esa estirpe de boxeadores forjados a base de constancia, resistencia y carácter.
Cuando anunció su retirada en 2024, el boxeo español entendió que una de sus figuras más reconocibles cerraba definitivamente una etapa. Pero el tiempo ha contado otra historia. Kiko nunca dejó el gimnasio, nunca dejó el entrenamiento y nunca apagó del todo el fuego competitivo. Hoy, con un contrato histórico del bare knuckle sobre la mesa y la ambición intacta, vuelve a hablar desde el lugar que mejor conoce: el del competidor que todavía se siente preparado para pelear por un título mundial.
ENTREVISTA
“Entrenar es lo que me mantiene tranquilo”
Pregunta.
Anunciaste tu retirada en 2024, pero desde entonces no has dejado de entrenar ni de compartir vídeos en redes. Viéndote físicamente, cuesta asociarte con la idea de un boxeador retirado. ¿Fue un retiro real o más bien un paso atrás sin cerrar la puerta del todo?
Kiko Martínez.
Muchísimas gracias, la verdad que me alegra que me digan eso. A mí me encanta entrenar. Siempre he sido un apasionado del entrenamiento, desde niño. Siempre trabajé, muchas veces solo, y nunca me importó no tener a nadie al lado. Lo acepté así y me hizo feliz.
A mí lo que me cuesta es no entrenar. Entreno todos los días: me levanto temprano, entreno, trabajo, cuido a mis hijas… y no quiero hacer otra cosa que no sea esto. Probé otras cosas que no me hicieron bien y vi que no eran positivas.
Esto es lo que amo, lo que me mantiene tranquilo, y lo voy a seguir haciendo mientras me haga feliz. El día que deje de hacerlo, no entrenaré. No entreno por necesidad, cuido bien mi dinero y tengo mis cosas. Entreno porque me gusta.
Tengo un gimnasio en casa y gente que me ayuda, como Juanma Martínez, que me está ayudando a no perder la técnica ni la chispa. También sigo aprendiendo como entrenador con Juanma. Yo sigo ahí porque me hace feliz.
“No consigo cerrar ese ciclo”
Pregunta.
Da la sensación de que el cuerpo nunca asumió ese anuncio de retirada. Te sigues viendo fuerte, rápido, competitivo. ¿Te sigues sintiendo boxeador?
Kiko Martínez.
Sí, todavía me siento boxeador. Mi mente no ha cambiado. Mi mujer me lo dice muchas veces, que pase página, y amigos míos de la infancia también me lo dicen, pero no consigo olvidar la competición.
A día de hoy no consigo cerrar ese ciclo. No sé por qué. A veces me planteo incluso si algún día tendré que ir a un psicólogo para cerrar eso y ser feliz. Es algo que muchas veces me ronda la cabeza.
Yo era muy feliz compitiendo, en los campamentos, entrenando. Para mí nunca fue algo duro. Mis padres nunca me obligaron a nada. Lo hacía porque me hacía feliz, igual que ahora. Por eso no lo entiendo. Mucha gente me dice: “¿por qué lo haces si no te hace falta?”. Pero es que nunca me hizo falta. Lo hacía porque me hacía feliz.
“Es la mejor oferta de toda mi carrera”
Pregunta.
Has reconocido que estás recibiendo ofertas para volver a pelear, pero en bare knuckle. ¿Cómo llegan esas propuestas?
Kiko Martínez.
Me llegó hace unos meses una oferta bastante buena de bare knuckle. El contrato ya lo tengo en la mesa y, sinceramente, es algo que no me han ofrecido nunca mejor en toda mi carrera. Nunca tuve nada como esto.
Es un terreno que desconozco, no sé cómo me va a ir, porque es algo que nunca he hecho. Pero hay algo bastante bueno sobre la mesa. También existe la opción de hacer una pelea en boxeo, pero no quiero correr. Entreno porque me gusta, no por necesidad.
Pregunta.
¿Me estás diciendo que es la mejor oferta de tu carrera?
Kiko Martínez.
Sí, a día de hoy sí. Nunca tuve un contrato así: X peleas por X dinero. En mi carrera siempre acepté lo que venía en ese momento. Aquí me están dando una oferta y un camino que ya está escrito.
Eso en el boxeo nunca lo tuve, ni siquiera cuando fui campeón del mundo.
“La salud es lo más importante”
Pregunta.
El bare knuckle se presenta como algo más crudo, más directo, pero también con riesgos evidentes. Desde tu experiencia, ¿te genera más respeto que curiosidad?
Kiko Martínez.
Cualquier deporte de contacto hay que respetarlo mucho, porque estás jugando con el físico. Por eso llevo muchos años cuidándolo todo: entrenar bien, comer bien, descansar bien y tener una vida tranquila.
Da igual que sea con guantes o sin guantes, estás jugando con tu salud. Y cuando juegas con la salud hay que pensarlo bien. Yo voy a cumplir 40 años y tengo la vida más o menos resuelta gracias al boxeo y al cuidado que he tenido con el dinero.
Pero también me entra la curiosidad. No voy a decir que no. Me gustaría probar al menos una.
“No puedo ir a jugármela al cien por cien”
Pregunta.
Siempre fuiste un peleador de presión y de intercambio. ¿Ese estilo encaja en el bare knuckle?
Kiko Martínez.
Estamos cambiando muchas cosas con mi entrenador. No es lo mismo pegar con guantes que sin guantes. El peligro es el mismo, pero corta más.
No puedo ir a jugármela al cien por cien. Tengo que ser más inteligente para recibir castigo. Eso lo estamos trabajando en los entrenamientos y ya veremos si lo hago o no.
“Me veo campeón del mundo de bare knuckle”
Pregunta.
¿Te ves siendo campeón del mundo en boxeo y en bare knuckle?
Kiko Martínez.
En boxeo con guantes no creo que pueda volver a ser campeón del mundo. Pero en bare knuckle sí. Yo me veo campeón del mundo de bare knuckle. Si no lo creyera, no lo intentaría.
“Me encuentro fuerte, competitivo”
Pregunta.
¿Cómo te ves llegados a este punto?
Kiko Martínez.
Me encuentro muy bien. Me siento fuerte. Estoy aguantando con gente más pesada que yo y con gente que sigue en plena competición. He hecho sparrings muy buenos.
No hago sparring constantemente, pero los que he hecho no me han aguantado más de ocho o diez asaltos. Yo sí los he aguantado a ellos. A mí no me han podido aguantar gente joven.
Cierre
Kiko Martínez no habla como alguien que vuelve por nostalgia ni por necesidad. Habla como un competidor que nunca dejó de entrenar, que nunca cerró del todo la puerta y que ahora ve ante sí una oportunidad distinta, quizá la última, pero no menor.
El boxeo con guantes forma parte de su legado. El bare knuckle, de su presente.
Con el cuerpo cuidado, la cabeza clara y un contrato que nunca tuvo ni siquiera como campeón del mundo, Kiko vuelve a situarse frente al combate con una ambición intacta: demostrarse a sí mismo que aún puede ser campeón del mundo.



YO COMO AMIGO QUE ME CONSIDERO DE KIKO NO ME GUSTARIA QUE VOLVIERA .YO SE QUE ES MUY DIFICIL DEJAR EL BOXEO QUE A SIDO SU VIDA ,CREO QUE ES MOMENTO DE DISFRUTAR DE SU FAMILIA Y AMIGOS ,,,PERO,,BUENO YO SIGO QUERIENDO LO MEJOR PARA ÉL ,SALUDOS