AEBOX / Gonzalo Campos

El Campeonato de Europa del peso supermedio ya tiene definido al campeón al que deberá medirse José Luis Navarro. Al otro lado del ring estará Troy Williamson, un boxeador británico de perfil agresivo, con recorrido real y una pegada contrastada que se ha mantenido incluso tras subir de categoría.
Williamson llega como campeón europeo EBU con un récord profesional de 22-4-1, 16 victorias por KO, lo que supone un 72,7 % de nocauts. Navarro afronta el reto continental con un balance de 17-2, 12 KO, es decir, un 70,6 % de triunfos antes del límite, todos ellos conseguidos íntegramente en el peso supermedio, categoría en la que debutó como profesional.
Un boxeador agresivo y de escuela británica
Troy Williamson es un púgil claramente agresivo, que busca imponer el combate desde el primer asalto. Avanza, presiona y se mueve con soltura en la corta distancia, donde sabe trabajar con continuidad. Uno de sus puntos fuertes es el manejo del clinch, que utiliza con oficio para desgastar, romper el ritmo del rival y convertir la pelea en un escenario incómodo.
Aunque no es especialmente alto para la categoría, con una estatura cercana a 1,80 metros, compensa esa circunstancia con decisión, colocación y carácter. Su boxeo responde al patrón clásico de la escuela británica: presión constante, dureza mental y determinación para imponer su plan por encima del intercambio estético.
Un noqueador que no ha perdido pegada al subir dos pesos
Williamson ha desarrollado la mayor parte de su carrera en el superwélter, categoría en la que se formó y donde construyó su identidad como boxeador. Sin embargo, su salto al supermedio no ha supuesto una pérdida de eficacia. Al contrario: no ha dejado de noquear, manteniendo un porcentaje muy alto de KOs incluso tras subir dos divisiones.
Su peligro no reside en un solo golpe aislado, sino en el castigo acumulado, el ritmo alto y la capacidad para quebrar al rival con el paso de los asaltos.
La oportunidad que cambia su carrera
El punto de inflexión llega cuando sube al supermedio por una oportunidad concreta. En su penúltimo combate, Williamson disputa el título británico del supermedio frente a Mark Dickinson y lo conquista por TKO. Esa victoria se convierte en la llave que le abre directamente la puerta a una cita mayor.
Simpson y la consagración europea
En diciembre de 2025, en Leeds, Williamson se enfrenta al invicto Callum Simpson. La actuación es contundente: victoria por TKO en el décimo asalto, con cuatro caídas, y conquista simultánea del Campeonato de Europa EBU, el título británico y el Commonwealth del supermedio.
Una noche que lo consolida como campeón legítimo y confirma que su llegada a la categoría no era circunstancial.
El contexto y el reto para Navarro
Conviene recordar que Williamson llegó a este momento tras tres derrotas consecutivas, un tramo que lejos de hundirle precipita su cambio de categoría y su mejor versión competitiva. Asumió riesgos y convirtió una oportunidad en títulos.
Para José Luis Navarro, el desafío es claro: no se enfrentará a un supermedio grande ni a un estilista, sino a un boxeador agresivo, incómodo, con oficio en la corta distancia y pegada sostenida. Y lo hará desde una posición sólida: todos sus nocauts han llegado en 168 libras, el peso en el que debutó y en el que ha construido su carrera.
Así es Troy Williamson. Y así se entiende que este Campeonato de Europa será una prueba completa, de máxima exigencia y sin concesiones.


