AEBOX/Gonzalo Campos
Una noche que ya es memoria
Hay noches que cambian una carrera… y otras que se quedan a vivir dentro de uno para siempre.
Andreu Caballero aún no ha terminado de asimilar lo que ocurrió el pasado sábado, pero lo que sí tiene claro es que no fue una victoria más. Fue el resultado de once semanas de sacrificio, de una pelea sin tregua y de un momento que, como él mismo reconoce, “recordaré toda la vida”.
Porque no todos los títulos se conquistan igual. Algunos se arrancan golpe a golpe, con el corazón en la boca y el público empujando. Y el de Caballero fue exactamente así: una noche de acción constante, de sufrimiento asumido y de recompensa final junto a los suyos, en casa.
El combate: sufrir hasta el final
— Andreu, ya eres campeón de España. ¿Qué sensación te queda en frío tras ganar el título?
“La verdad que aún no lo acabo de asimilar, pero la noche del sábado fue algo que recordaré toda la vida. Muy agradecido con el momento, la gente que me ayudó a llegar aquí y la gente que vino a apoyarme en ese momento tan especial”.
— ¿Cómo habías visualizado el combate y cómo lo viviste finalmente?
“La verdad que el combate lo había visualizado más pausado, después fue un combate con acción en todo momento. Sabíamos que habría que sufrir y sufrimos hasta el final”.
“Sabíamos que habría que sufrir y sufrimos hasta el final”
El momento clave: control desde las cartulinas
— ¿Cuándo empiezas a ser consciente de que el combate es tuyo?
“Pues nos pasaron las puntuaciones de las cartulinas a ambos equipos en la 4ª y en la 7ª ronda. Al llegar a la 5ª ronda íbamos 3 por encima y seguimos sumando rondas, una vez llegamos a la 7ª o 8ª ya mi entrenador me dijo que teníamos la pelea ganada, solo quedaba boxear inteligentemente y no arriesgar más de la cuenta”.
Respeto absoluto a Pinoargote
— Viendo la pelea se percibe mucho volumen de trabajo por parte de los dos, pero un nivel de acierto muy superior por tu parte. ¿Qué te sorprendió de Sebastián Pinoargote?
“En positivo el corazón de Sebas me sorprendió, luchó como un guerrero de principio a fin y no tengo nada que reprocharle en negativo a un gran campeón como es él”.
“Luchó como un guerrero de principio a fin”
El instante: cuando te levantan el brazo
— ¿Cómo te sientes al ver cómo te levantan el brazo?
“La verdad que después de unas 11 semanas muy duras ver que el resultado era favorable a mi equipo me llenó el corazón, junto a mi gente, el sitio, la pelea, todo fue de película. La verdad que me voy a acordar toda la vida de este 21 de marzo, será siempre un día muy especial para mí”.

El respaldo de la promotora
— Tras el combate tuviste la ocasión de hablar con tu promotor, con Sándor. ¿Qué te dijo?
“Sí, hablé brevemente con él, estaba contento con el espectáculo que dimos ambos boxeadores y el ambiente que se creó en la arena, creo que como promotor tiene que estar muy contento con el resultado de todos los combates que hicieron vibrar al público en todo momento”.
Preparación: disciplina sin atajos
— ¿Cómo ha sido un día normal en tu preparación?
“Pues durante la preparación hacemos físico 3 días a la semana por la mañana y boxeo cada día por la tarde, más los sábados un entreno de unas 2 horas y media. Aparte corremos 3 días y hacemos 2 de sparring”.
— ¿Y la alimentación?
“Pues la verdad lo he llevado muy bien, me sentía fuerte durante la preparación y se ha notado durante la pelea. La bajada de peso fue bien, al final se sufrió un poco para bajar los últimos kg pero sacamos el trabajo adelante”.
Identidad: un boxeador de ritmo
— ¿Cómo es Andreu Caballero como boxeador?
“Un boxeador con ritmo de pelea, presionando y buscando sus momentos para atacar con eficacia”.
El respeto como bandera
— ¿Cómo has vivido el ambiente de respeto entre ambos equipos?
“Creo que el boxeo es un deporte de caballeros y tenemos que normalizar este tipo de respeto entre equipos y peleadores. Yo personalmente nunca voy a faltarle al respeto a nadie por tal de vender una pelea. Mi rival y su equipo han sido muy dignos en todo momento, y así tendría que ser todo el mundo”.
“El boxeo es un deporte de caballeros”
Lo que viene: nuevos retos
— ¿Qué combate te gustaría hacer ahora?
“Creo que lo justo sería darles la oportunidad a los boxeadores que entraban en las posibilidades de mi antiguo rival, éramos 3, Jorge Pinilla, Charlie López y yo. Así que cualquiera de los 2 nombres creo que sería una buena pelea”.
Epílogo: la mañana después
Al día siguiente, cuando todo se apaga, cuando el ruido desaparece y solo queda el silencio de la mañana, es cuando llega la verdad.
Y ahí, sin focos ni guantes, Andreu Caballero lo resume mejor que nadie:
“Que vaya locura de noche vivimos y quedará para el recuerdo toda la vida”.
No habla un campeón cualquiera. Habla un boxeador que entiende lo que ha costado llegar hasta ahí. Que sabe lo que ha sufrido. Y que, por eso mismo, todavía no ha terminado de despertarse del todo.
Porque hay victorias que no se celebran solo una noche.
Hay victorias que te acompañan siempre.


