AEBOX/Gonzalo Campos
Raúl Escudero no llega al profesionalismo desde la nada. Cerca de 80 combates amateur, dos campeonatos de España y paso por el equipo nacional sostienen el inicio de su carrera, que hoy presenta un 4-0 en el campo profesional.
El navarro está en ese punto donde el boxeador empieza a entender el oficio. Porque el cambio es real: más asaltos, otro ritmo, otros guantes. Y todo eso obliga a reajustar.
Sin hacer ruido, Escudero suma experiencia en el peso supergallo mientras mantiene una rutina exigente fuera del ring. Trabajo, disciplina y continuidad.
La adaptación al profesionalismo
Raúl, cuatro combates, cuatro victorias y la sensación de que tienes algo distinto a nivel técnico. ¿Cómo te estás viendo tú en este arranque profesional?
Bien la verdad que me veo bien. La adaptación cada vez va siendo mejor. Voy haciendo más asaltos y me voy encontrando mejor. La adaptación al boxeo profesional es bastante más difícil de lo que la gente se cree.
¿Qué diferencias has encontrado entre el campo amateur y el profesional?
Al principio pensaba que iba a ser bastante parecido pero ya he visto que no. Los tiempos son distintos. Son más asaltos y te tienes que adaptar a ello. Los guantes también son bastante más duros y hacen más daño.
Una base sólida
¿Qué puedes contarme de tu etapa amateur?
De mi etapa amateur tengo una sensación muy buena. He ido subiendo el nivel y consiguiendo cosas según pasaban los años y estoy muy contento de lo conseguido. He conseguido ser campeón de mi país dos veces y ser seleccionado para ir a torneos con ellos. Y me quedo con eso, todos los torneos, las peleas y el tiempo pasado con mis compañeros.
Ese bagaje se nota mucho en la transición al boxeo profesional
Sí. Al final la experiencia en el ring se nota para saber desenvolverte en todas las situaciones posibles.
El entorno y el crecimiento
Tenemos un amigo común, Ander Amatriain, que me dice que te ve cosas que solo tienen las grandes figuras. ¿Cómo valoras esta opinión viniendo de un campeón como Ander?
Es como mi hermanito mayor para mí. Es una persona que nunca se rinde, siempre quiere mejorar y siempre quiere lo mejor para mí. Es una persona que siempre quiere que dé el 100% y me ayuda mucho en mis preparaciones junto a mis entrenadores. Es un apoyo que siempre voy a querer y necesitar.

Tu récord es 4-0, pero más allá del número, ¿qué objetivo ves cumplido y cuál te marcas para este primer año como profesional?
Debuté el año pasado e hice dos peleas profesionales en tres meses y después de eso me rompí la mano y no pude pelear más en lo que quedaba del año. Este año lo he empezado muy bien, sin dolores y con muchas ganas. He hecho una pelea a 4 asaltos y la última pelea la he hecho a 6 asaltos. Me he sentido muy bien. Me gustaría hacer 2-3 peleas más a 6 asaltos y optar a realizar el campeonato de España.
A nivel de equipo, ¿qué te están pidiendo en esta fase inicial de tu carrera? ¿Más rodaje o empezar a subir el nivel de oposición?
No estamos diciendo que no a nadie. Queremos rodar y coger experiencia con gente buena. Tenemos la suerte de que la gente de Iruña nos respalda y podemos hacer buenas veladas en casa.
El supergallo nacional
Militas en una categoría, el supergallo, donde hay magníficos boxeadores en España. Háblame de los que más te gustan
En mi categoría hay buenos boxeadores. A mí el que más me gusta es Antonio Barrul. Tiene mucha pegada y técnicamente es una pasada. También están Yazid y Camacho, que son muy buenos boxeadores.
La realidad del boxeador
¿Cómo es un día normal en la vida de Raúl Escudero?
Un día normal en mi vida es como el de cualquier otra persona. En España no se puede vivir únicamente de boxear, así que tengo que trabajar. Me despierto a las 5:20 de la mañana para entrar a la fábrica a las 6. Salgo a las 2 de la tarde, voy a casa a comer. Cuatro días a la semana hago doble entrenamiento, menos el día de sparring y el sábado que hago una sesión. Luego ceno y a la cama y repetir.
¿Con quién entrenas?
Entreno con los mismos que me enseñaron a soltar mi primer directo, Ritxar Peña y Mikel Moreno. Gracias a ellos soy quien soy en el boxeo y siempre voy a estar con ellos.
El siguiente paso
En dos peleas te conviertes en elegible para el campeonato de España. ¿Cuándo te ves disputándolo?
En dos peleas más, si todo va bien, me veo capaz de realizar el campeonato de España. Disputarlo, cuando mi equipo me diga. Si es en casa con el apoyo de mi gente, mejor. No tenemos ninguna prisa pero me encantaría ser campeón de España profesional.
Escuchar a Escudero es entender bien dónde está. No habla de prisas ni de atajos. Habla de rodaje, de aprender y de estar listo cuando toque.
Su realidad es la de muchos boxeadores en España: madrugar, trabajar y después entrenar al máximo nivel posible. Un camino duro, poco visible y que no admite excusas. Ahí es donde se construyen de verdad las carreras.
El campeonato de España aparece en el horizonte inmediato, pero no como una urgencia. Dos peleas más pueden colocarlo en esa posición. Y entonces tocará medirlo en otro escenario.
Mientras tanto, lo importante ya está en marcha. Está sumando asaltos, está entendiendo el oficio y está formando una identidad.
Y en el boxeo, eso es lo que acaba marcando la diferencia.


