AEBOX/Vicente Campos/–El mexicano Diego “Maravilla” Carmona se coronó anoche campeón Continental Supermedio de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB) tras imponerse por decisión dividida al alemán Granit Stein en una intensa batalla disputada este sábado en el Maritim Hotel Ingolstadt, en Bayern, Alemania.
El boxeador mexicano, con Íñigo Herbosa y Fran Moreno llevando su carrera en Europa, tuvo que emplearse a fondo durante diez exigentes asaltos ante un rival que contó con el apoyo del público local y que salió decidido a imponer condiciones desde el inicio. Finalmente, dos de los jueces vieron ganador a Carmona con tarjetas de 97-93 y 97-93, mientras que el tercer oficial otorgó la pelea a Stein por 96-94.
El combate estuvo cargado de polémica, ya que Carmona mandó a la lona en dos ocasiones al alemán sin que el árbitro contabilizara las caídas. Aun así, el mexicano celebró emocionado la conquista del cinturón.
“Fue una pelea muy dura. Lo mandé dos veces a la lona, pero el réferi no las contó. Gracias a Dios los jueces hicieron justicia”, declaró Carmona tras el combate, visiblemente conmovido. “Esto es para mi esposa, para mis hijos y para mi mamá. Lo conseguimos”, añadió entre lágrimas.
El mexicano también aseguró que este triunfo representa la recompensa a casi dos décadas de sacrificio dentro del boxeo profesional.
La pelea arrancó con un Stein agresivo, presionando constantemente y lanzando combinaciones de poder que complicaron a Carmona en los primeros episodios. El alemán tomó la iniciativa en los dos primeros rounds, obligando al visitante a trabajar a la distancia y resistir la ofensiva.
Sin embargo, a partir del tercer asalto, Carmona, asesorado en su esquina por Íñigo Herbosa y Gutiérrez del C.B Gutiérrez de Coria Del Rio, comenzó a encontrar su ritmo gracias al jab y a una mejor movilidad. Poco a poco logró frenar el empuje de Stein y equilibró las acciones.
El cuarto round volvió a favorecer al púgil alemán, que recuperó intensidad y puso en aprietos al mexicano. Incluso sangrando de la nariz, Stein mantuvo la presión y continuó avanzando sobre su rival.
La pelea cambió de dinámica en el quinto episodio, cuando ambos protagonizaron intercambios explosivos en el centro del ring, algo con lo que los mexicanos crecen desde pequeños. Carmona lució más preciso y castigó con frecuencia el rostro de Stein, quien empezó a resentir el desgaste físico.
En los siguientes rounds, el mexicano fue ganando terreno. Con mejores combinaciones y mayor volumen de golpeo, comenzó a dominar los intercambios y a trabajar con inteligencia el cuerpo de su adversario.
El octavo asalto volvió a ser intenso, con ambos peleadores intercambiando golpes sin descanso. Carmona terminó con sangrado nasal, mientras Stein siguió presionando e incluso conectando golpes ilegales detrás de la cabeza, situación que el árbitro únicamente sancionó con advertencias verbales.
Ya en el noveno round, Carmona mostró superioridad física y castigó con contundencia a un Stein claramente agotado. Los últimos segundos del asalto fueron electrizantes y provocaron la ovación de los aficionados presentes.
En el décimo y último episodio, el mexicano salió decidido a buscar el nocaut. Stein, desgastado y sin la misma explosividad de los primeros rounds, optó por desplazarse constantemente sobre el ring. Cuando sonó la campana de los diez segundos finales, el alemán levantó los brazos creyéndose vencedor, pero Carmona respondió atacándolo y enviándolo al piso en una acción que el árbitro interpretó como un resbalón.
Pese a las protestas del equipo del mexicano, la decisión no cambió y Carmona fue anunciado oficialmente como vencedor del combate.
Con este resultado, Diego “Maravilla” Carmona mejoró su récord profesional a 15 victorias y 3 derrotas, con 11 triunfos por nocaut. Por su parte, Granit Stein sufrió la segunda derrota de su carrera y dejó su marca en 20 victorias, 2 derrotas y 1 empate, también con 11 nocauts.


