AEBOX/Vicente Campos/–Steven “So Cold” Nelson puede, por fin, dejar atrás uno de los capítulos más difíciles de su vida. El boxeador estadounidense, conocido también por su estrecha relación con Terence Crawford, ha sido declarado no culpable de todos los cargos que pesaban sobre él en relación con un tiroteo ocurrido en Omaha en marzo de 2024.
Nelson, amigo de toda la vida y uno de los habituales compañeros de sparring de Crawford, se enfrentaba a una situación extremadamente delicada. Sobre él recaían cinco delitos graves y, según explicó el propio púgil tras conocerse el veredicto, la condena podía haber alcanzado un máximo de 160 años de prisión.
La resolución judicial pone punto final a más de dos años de incertidumbre para el boxeador, que había mantenido un perfil mucho más bajo mientras el caso permanecía abierto.
«Que esta noticia tenga la misma repercusión»
Tras conocerse su absolución, Nelson quiso compartir públicamente su alivio y lanzó un mensaje en el que recordó la repercusión que tuvo su detención.
«Por favor, haced que esta noticia sea tan grande como lo fueron los cargos iniciales», manifestó.
El boxeador recordó además la gravedad de la situación a la que se enfrentaba.
«Me acusaron de cinco delitos graves. La pena mínima podía ser de ocho años y la máxima de 160 años de cárcel», explicó.
Nelson había sido acusado de agresión en segundo grado, dos cargos de agresión en primer grado, utilización de un arma de fuego para cometer un delito grave y disparar contra un vehículo ocupado.
Finalmente, más de dos años después del inicio del proceso, el tribunal lo ha absuelto de todos los cargos.
El origen del caso: un coche robado y un tiroteo
Los hechos se remontan al 31 de marzo de 2024, en Omaha, Nebraska.
Según las informaciones conocidas durante la investigación, Nelson había salido de un establecimiento situado en el distrito de Blackstone cuando descubrió que su vehículo había desaparecido.
Dentro del automóvil se encontraba su teléfono de trabajo, por lo que decidió utilizar el sistema de localización para intentar encontrarlo.
Nelson y al menos otra persona lograron localizar posteriormente el vehículo en un callejón próximo a la zona de 35th Street y Hawthorne Avenue.
A partir de ese momento se produjo el incidente que acabaría llevando al boxeador ante los tribunales.
La acusación sostenía que Nelson se bajó del vehículo en el que viajaba y abrió fuego contra su automóvil robado. En el interior había varios adolescentes y una joven de 14 años resultó herida, recibiendo un disparo en el brazo izquierdo y un impacto superficial en la zona del pecho.
La menor tuvo que recibir atención médica.
Nelson fue arrestado semanas después y el proceso judicial se prolongó durante más de dos años. Durante el juicio, según informaciones publicadas por medios locales, el boxeador sostuvo que había actuado en defensa propia.
Finalmente, el proceso ha terminado con la absolución completa de Steven Nelson.
El miedo a perderse la vida de su hijo
Más allá de su carrera deportiva, Nelson ha explicado el enorme desgaste emocional que le produjo enfrentarse a la posibilidad de pasar décadas en prisión.
Durante el proceso, el boxeador aseguró que uno de sus mayores temores era pensar en su familia y, especialmente, en su hijo.
«Lo único que podía pensar era que mi hijo podía crecer sin su padre», explicó.
Nelson se convirtió en padre recientemente y reconoció que esa circunstancia hizo todavía más difícil todo el proceso.
También pensó en sus hermanas, en su familia y en las personas de su comunidad, con las que mantiene una importante relación a través de su trabajo con jóvenes.
Tras conocerse el veredicto, quiso agradecer públicamente el apoyo recibido.
«Toda la gloria para Dios por quitarme de encima esta carga que he llevado durante los últimos dos años y medio», señaló.
Nelson también tuvo palabras para su abogado, su familia y sus amigos, a quienes agradeció la paciencia y el respaldo durante todo este tiempo.
Terence Crawford, siempre a su lado
La relación entre Steven Nelson y Terence Crawford va mucho más allá de compartir gimnasio.
Ambos son de Omaha y mantienen una amistad de muchos años. Nelson ha formado parte habitual de los entrenamientos de Crawford y ha sido uno de sus compañeros de sparring más importantes durante diferentes etapas de su carrera.
De hecho, Nelson participó activamente en la preparación de Crawford para uno de los grandes retos de su trayectoria, el esperado combate frente a Canelo Álvarez.
La amistad entre ambos también se ha mantenido fuera del ring. Según se ha conocido, Crawford fue una de las primeras personas en acudir al hospital para felicitar a Nelson tras el nacimiento de su hijo.
Un gesto que demuestra la estrecha relación que mantienen desde hace años.
Un duro golpe deportivo y una batalla todavía más importante
En el plano estrictamente deportivo, Nelson también atravesó recientemente un momento complicado. El estadounidense formó parte de la cartelera previa al combate entre Canelo y Crawford, donde sufrió una inesperada derrota por nocaut en el primer asalto ante Raiko Santana.
Sin embargo, mientras aquella derrota podía quedar como un mal recuerdo dentro de su carrera deportiva, fuera del cuadrilátero Nelson tenía que afrontar una batalla mucho más importante.
La posibilidad de perder su libertad durante décadas pesaba sobre él desde 2024.
Ahora, con todos los cargos retirados y la absolución en firme, Steven Nelson puede volver a mirar hacia adelante.
El boxeador ha pedido disculpas a su comunidad por haberse mantenido alejado durante este tiempo y ha asegurado que quiere recuperar su actividad y continuar ayudando a los jóvenes.
«Al final del día, solo quiero seguir intentando hacer una diferencia positiva en este mundo», afirmó.
Después de más de dos años viviendo con la incertidumbre de una posible condena de hasta 160 años de prisión, Steven “So Cold” Nelson ha ganado, esta vez fuera del ring, uno de los combates más importantes de toda su vida.


