El nuevo campeón de Europa del peso ligero repasa la caída, la remontada y la noche que cambió su carrera
AEBOX/Gonzalo Campos/–Hay noches en las que el boxeo te examina antes de que el sudor se apodere de tu cuerpo. La de Jokin García comenzó en la lona, con las luces del ring girando sobre su cabeza y un Campeonato de Europa en casa escapándosele entre los dedos. Una mano que no vio venir, el rival celebrando y cada segundo de la cuenta convertido en ese hilo de arena que se escurre sin pedir permiso y amenaza con llevarse por delante el sueño de toda una carrera. Pero a los campeones no se les mide por cómo caen, sino por lo que hacen con los segundos que les concede esa cuenta.
Jokin se levantó y, como el hierro de los Altos Hornos, que solo se convierte en acero después de pasar por el fuego, salió de aquel golpe templado y no roto. Se puso el mono de trabajo, convirtió el cuadrilátero en un tablero de ajedrez y empezó a mover las piezas con la paciencia de quien sabe que las partidas largas no se ganan en la apertura. Asalto a asalto, golpe a golpe, fue cosiendo la herida y recuperando cada centímetro perdido. Doce asaltos después, delante de los suyos, su mano fue elevada al cargado aire de La Casilla por decisión dividida. La Casilla ya conocía su nombre: allí mismo, apenas seis meses antes, se había ceñido el Silver de la EBU. Aquella noche le abrió la puerta de Europa; esta le entregó las llaves.
Una victoria tan ajustada no podía llegar sin debate, y su rival ha hecho público su desacuerdo. Pero esta es otra historia: la del hombre que se levantó de la lona para llegar a lo más alto.
Jokin, antes de hablar de todo lo que se ha dicho después, quiero preguntarte únicamente como boxeador: cuando sonó la última campana, ¿estabas convencido de que habías ganado el combate?
«Sí, soy el campeón de Europa y espero serlo por mucho tiempo».
Has sido campeón de España, EBU Silver y ahora campeón de Europa. Cuando miras el cinturón, ¿qué parte de todo el camino recorrido se te viene primero a la cabeza?
«Me vienen a la cabeza todos los momentos difíciles que he sido capaz de superar en mi carrera».
Vamos al combate. Salvi te manda a la lona muy pronto. ¿Qué pasó exactamente y qué pensaste mientras te levantabas?
«Me agarró con una mano que no vi venir y me sorprendió. Cuando estaba en el suelo solo pensaba en levantarme cuanto antes y darle la vuelta a la pelea. Sentí mucha impotencia cuando le vi celebrarlo».
A partir de ahí había que reconstruir una pelea por un Campeonato de Europa en casa y delante de tu gente. ¿En qué momento sentiste que el combate empezaba a cambiar y qué hiciste para darle la vuelta?
«Me puse el mono de trabajo y, a partir del quinto asalto, supe jugar mi partida de ajedrez para poder ganar la pelea y ganar el Europeo».
Dejemos las declaraciones a un lado y hablemos exclusivamente de boxeo: ¿dónde gana Jokin García este combate? ¿Qué hiciste tú sobre el ring para merecer la victoria?
«Supe darle la vuelta aumentando el volumen de golpeo, llevando la iniciativa y anotándome los asaltos poco a poco».
Suena la campana del duodécimo asalto. Antes de escuchar las tarjetas, y pensando únicamente en lo sucedido sobre el ring, ¿Jokin García se sentía campeón de Europa?
«Sí, me sentía campeón, aun sabiendo que había sido una pelea igualada y que todo podía pasar».
¿Has vuelto a ver completos los doce asaltos? Y después de verlos desde fuera del ring, ¿sigues teniendo igual de claro que ganaste?
«Tengo muy claro que gané, aunque entiendo la rabia de Salvi al ser una pelea tan pareja».
Él ha utilizado la expresión «robo a mano armada». Aunque ha dejado claro que no te responsabiliza personalmente, ¿qué sientes cuando se utilizan esas palabras para hablar del combate que te convirtió en campeón de Europa?
«Me duele mucho, porque la gente que vio el combate sabe que fue una auténtica guerra, muy pareja, y yo lo único que hice fue hacer mi trabajo, que es boxear y darlo todo».
Después de todo lo ocurrido, si dependiera exclusivamente de ti y no de la EBU, ¿volverías a enfrentarte a Salvi Jiménez para resolver esta discusión sobre el ring?
«Me encantaría. Por mi parte siempre hay respeto y disposición; al final soy boxeador y estoy preparado para cualquier reto».
Jokin, durante estos días has escuchado palabras muy duras sobre tu victoria y, pese a ello, no has entrado en descalificaciones ni has respondido en el mismo tono. Ahora que tienes la última palabra, ¿qué le dirías a Salvi Jiménez como rival, como boxeador y como campeón de Europa?
«Hablando como campeón de Europa: a quien falta al respeto no tengo nada que decirle; creo que tengo la suficiente clase para no entrar en ese juego. A Salvi le tengo mucho respeto como boxeador y como rival. Por mi parte nunca habrá una falta de respeto hacia él, diga lo que diga. Cada uno demuestra cómo es con sus actos».
Hay boxeadores que se explican con los puños y otros que, además, se explican con la palabra. Jokin García pertenece a los segundos. No necesita levantar la voz para defender su cinturón: le basta con recordar de dónde viene. Su carrera es un mapa dibujado con cicatrices: cada momento difícil superado, cada asalto que hubo que remontar, aquella noche en la que la lona le ofreció un final que no era el suyo, y él se levantó para escribirlo de su puño y letra.
Esa es su verdadera victoria: la voluntad de levantarse cuando todo invita a quedarse abajo y la humildad de quien sabe que un cinturón pesa más por el camino recorrido que por el metal. Los títulos se ganan en una noche, pero los campeones se forjan en mil madrugadas que nadie ve. El cinturón ya es suyo. Ahora le toca defenderlo, y lo hará igual que lo conquistó: con trabajo, con respeto y con la convicción de quien sabe lo que cuesta cada peldaño. «Soy el campeón de Europa y espero serlo por mucho tiempo».


