AEBOX/Vicente Campos/–El cubano Osleys “El Tornado” Iglesias confirmó su condición de campeón mundial supermedio de la Federación Internacional de Boxeo (FIB) al imponerse por KO técnico al danés Oliver Zaren en el séptimo asalto. El combate encabezó la velada organizada por Eye of the Tiger en el Capitole de Quebec, Canadá, y supuso la primera defensa del cinturón mundial conquistado por el púgil cubano el pasado mes de abril.
Iglesias tuvo que superar una oposición exigente durante buena parte del enfrentamiento. Zaren salió dispuesto a discutirle el dominio y respondió con combinaciones rápidas y momentos de buen boxeo, pero el campeón fue imponiendo progresivamente su mayor potencia hasta decantar la pelea a su favor.
El desenlace llegó a los 1:31 del séptimo asalto, cuando la esquina del danés decidió arrojar la toalla para evitar que su púgil siguiera recibiendo castigo.
Un comienzo intenso y sin concesiones
Desde la primera campana, ambos boxeadores dejaron claro que no estaban dispuestos a ceder terreno. Iglesias encontró pronto sus mejores armas con la izquierda, mientras Zaren respondió con valentía y buscó intercambiar golpes en el centro del cuadrilátero.
Una potente mano del cubano hizo que el danés apoyara las rodillas en la lona durante el primer asalto, aunque el árbitro Eddie Claudio interpretó la acción como un resbalón y no contabilizó una caída.
Zaren aumentó su actividad en el segundo round y trató de sorprender al campeón con velocidad y combinaciones. El intercambio se mantuvo durante el tercer asalto, en el que Iglesias comenzó a marcar diferencias gracias a su intensidad y a la contundencia de sus golpes.
Iglesias toma el control de la pelea
A partir del cuarto asalto, el campeón fue ganando terreno. Avanzó con determinación, presionó a su rival y conectó una derecha que hizo tambalearse a Zaren, obligado a recurrir al amarre para frenar el ataque.
La dinámica se mantuvo en el quinto round. Iglesias continuó llevando la iniciativa y encontró el rostro del danés con varias manos de poder, incluida una izquierda que lo hizo perder momentáneamente el equilibrio. Zaren todavía tuvo capacidad para responder, pero el desgaste empezaba a pasarle factura.
El sexto asalto resultó decisivo. El cubano encontró el momento para castigar a su rival con golpes cortos y potentes izquierdas que enviaron a Zaren a la lona en dos ocasiones. El danés comenzó a sangrar abundantemente por la ceja izquierda y quedó en una situación muy comprometida.
La esquina de Zaren detiene el combate
Antes de reanudarse la acción en el séptimo asalto, el árbitro solicitó la intervención del médico para examinar las heridas del boxeador danés. Tras la revisión, el combate continuó, aunque Zaren presentaba ya evidentes signos de desgaste.
Iglesias no tardó en retomar la ofensiva. El campeón conectó nuevos golpes y mantuvo la presión sobre un rival que seguía sangrando y tenía cada vez más dificultades para contener sus ataques.
Ante esa situación, la esquina de Zaren decidió poner fin al enfrentamiento arrojando la toalla. El árbitro decretó la victoria de Iglesias por KO técnico a los 1:31 del séptimo asalto, certificando así la primera defensa de su corona mundial.
Iglesias mantiene su invicto y suma otro nocaut
Con este triunfo, Osleys Iglesias mejora su récord profesional a 16 victorias, ninguna derrota y 15 nocauts, prolongando una trayectoria marcada por su capacidad para resolver los combates antes del límite.
El cubano había conquistado el cinturón mundial supermedio de la FIB en abril, cuando derrotó al ruso Pavel Silyagin, y ahora ha demostrado su capacidad para defenderlo ante un adversario que le exigió durante los primeros asaltos.
Por su parte, Oliver Zaren queda con un balance de 19 victorias, una derrota y un empate, con ocho nocauts.
Iglesias continúa así su camino en la élite del peso supermedio, con el título mundial de la FIB todavía en su poder y una nueva victoria por la vía rápida que refuerza su posición en la categoría.


