AEBOX/Vicente Campos/– El boxeo está de luto. Wilfredo «Bazooka» Gómez, uno de los púgiles más grandes de la historia de Puerto Rico y una auténtica leyenda del deporte de los puños, ha fallecido a los 69 años. El excampeón mundial, que marcó una época con su demoledora pegada y su extraordinario instinto ofensivo, deja tras de sí una trayectoria que forma parte de la historia del boxeo mundial.
La noticia fue confirmada por su hijo, Wilfredo Gómez Jr., después de que el legendario boxeador permaneciera hospitalizado por complicaciones respiratorias. Su fallecimiento ha provocado numerosas muestras de condolencia en el mundo del boxeo, entre ellas las del Consejo Mundial de Boxeo y su presidente, Mauricio Sulaimán.
Conocido como «Bazooka» por la extraordinaria potencia de sus golpes y también como el «Niño de las Monjas», Gómez fue mucho más que un campeón. Su carrera profesional, con 44 victorias, tres derrotas y un empate, y 42 triunfos por nocaut, lo convirtió en uno de los pegadores más temidos de su generación. En 1995 ingresó en el Salón Internacional de la Fama del Boxeo, un reconocimiento a la altura de su legado.
Un reinado histórico en el peso supergallo
Wilfredo Gómez conquistó su primer título mundial en 1977, cuando derrotó por nocaut en el duodécimo asalto al surcoreano Dong Kyun Yum para proclamarse campeón supergallo del Consejo Mundial de Boxeo. Tenía apenas 20 años y comenzaba entonces una etapa de dominio que quedaría grabada para siempre en la historia de este deporte.
Su reinado fue extraordinario: defendió en 17 ocasiones consecutivas su corona mundial supergallo y ganó todas esas defensas por nocaut. Una marca que habla por sí sola de su poder, su ambición y su capacidad para resolver combates ante los mejores rivales de su categoría.
Su grandeza no quedó limitada a una sola división. Gómez también conquistó títulos mundiales en el peso pluma y en el superpluma, convirtiéndose en campeón del mundo en tres categorías diferentes. Su carrera fue la de un boxeador capaz de imponer su estilo frente a rivales de características muy distintas y de mantener una peligrosidad constante gracias a su pegada.
Salvador Sánchez y una rivalidad para la historia
Uno de los capítulos más recordados de su trayectoria llegó el 21 de septiembre de 1981, cuando se enfrentó al mexicano Salvador Sánchez por el campeonato mundial pluma. Gómez llegaba como una figura dominante, pero aquella noche Sánchez consiguió imponerse por nocaut en el octavo asalto.
La derrota no borró los méritos de «Bazooka». Al contrario, aquel combate quedó como uno de los grandes enfrentamientos de la época y como una referencia imprescindible para entender la historia del boxeo latinoamericano. La esperada revancha nunca llegó, ya que Sánchez falleció en un accidente de tráfico en 1982.
Antes de convertirse en una estrella del profesionalismo, Gómez también había destacado en el boxeo amateur. Representó a Puerto Rico en los Juegos Olímpicos de Múnich 1972 y conquistó la medalla de oro en el primer Campeonato Mundial amateur, celebrado en La Habana en 1974. Su trayectoria fue, por tanto, la de un talento excepcional que supo trasladar al profesionalismo las cualidades que ya había demostrado en sus primeros años.
Una leyenda eterna del boxeo puertorriqueño
Puerto Rico pierde a uno de sus grandes referentes deportivos. Wilfredo «Bazooka» Gómez pertenece a esa generación de campeones cuyo nombre traspasó fronteras y cuya historia sigue inspirando a aficionados y boxeadores de todo el mundo.
Su legado no se mide únicamente en cinturones, defensas o estadísticas. También permanece en la memoria de quienes disfrutaron de su estilo agresivo, de su capacidad para cambiar un combate con un solo golpe y de una carrera que lo llevó a lo más alto del boxeo internacional.
Hoy, el deporte de los puños despide a un campeón irrepetible. Se marcha Wilfredo «Bazooka» Gómez, pero su nombre seguirá ligado para siempre a las grandes páginas de la historia del boxeo.
Descansa en paz, campeón.


