AEBOX/Vicente Campos/–Sebastian Fundora tuvo que emplearse a fondo para conservar su cinturón mundial del peso superwélter del Consejo Mundial de Boxeo (CMB). El estadounidense derrotó a Ermal Hadribeaj en un combate mucho más complicado de lo esperado, que terminó de forma dramática en el último asalto, cuando el campeón derribó al retador con una sucesión de golpes de izquierda.
Fundora (25-1-1, 17 KO), conocido por su extraordinaria estatura de 1,98 metros y su enorme alcance, se encontró con un rival que no se dejó intimidar por la diferencia física. Hadribeaj (23-1-1) planteó una pelea valiente, buscando intercambios tanto en la corta como en la media distancia y obligando al campeón a trabajar durante los doce asaltos.
El estadounidense intentó imponer desde el comienzo su ventaja de alcance mediante el jab, pero el albanés respondió con golpes de poder que neutralizaron buena parte de sus intenciones. Fundora tuvo que ajustar su estrategia ante un adversario que encontraba espacios para atacar y que, lejos de limitarse a resistir, buscó sus oportunidades para dar la sorpresa.
La pelea adquirió especial intensidad en los intercambios a corta distancia. Hadribeaj se mostró especialmente combativo en el cuarto asalto y volvió a tomar la iniciativa en los siguientes, llegando a poner en aprietos al campeón con sus golpes a la cabeza. Su actuación sorprendió a quienes esperaban una defensa más cómoda para Fundora.
El púgil estadounidense trató de recuperar el control aumentando el castigo al cuerpo y utilizando sus uppercuts en las distancias cortas. Esa insistencia comenzó a pasar factura al retador, aunque Hadribeaj mantuvo su ambición y continuó buscando el intercambio incluso cuando la superioridad física de su oponente parecía hacerse más evidente.
El árbitro Thomas Taylor también tuvo protagonismo durante el enfrentamiento. Hadribeaj recibió una deducción de un punto en el tercer asalto por agarrar en exceso y volvió a ser penalizado en el undécimo por la misma conducta. Esta segunda sanción dejó al retador en una situación todavía más complicada en un tramo decisivo del combate.
Fundora aprovechó la oportunidad y conectó un duro golpe al cuerpo que hizo daño al albanés. El campeón se lanzó entonces al ataque y consiguió anotarse un asalto de 10-8, aumentando sus opciones de cerrar la pelea antes de la decisión de los jueces.
Sin embargo, Hadribeaj llegó al último asalto dispuesto a seguir luchando. Fundora necesitó esperar hasta los segundos finales para encontrar el desenlace. Una potente izquierda a la cabeza hizo retroceder al retador y permitió al estadounidense encadenar cinco duras manos de izquierda que terminaron enviando a Hadribeaj a la lona justo cuando sonaba la campana.
El albanés consiguió levantarse durante la cuenta de ocho, pero el árbitro decidió detener el combate. Fundora aseguró así una victoria por nocaut técnico en un final espectacular, después de una defensa en la que tuvo que responder a un desafío mucho más exigente de lo previsto.
Tras el combate, el campeón reconoció que había trabajado insistentemente sobre el cuerpo de su rival para desgastarlo, aunque admitió que no vio cercana la posibilidad del nocaut hasta que consiguió hacerle retroceder con la izquierda en el último asalto.
«Fui a por él», explicó Fundora al referirse a la ofensiva definitiva.
La victoria mantiene al estadounidense en una posición privilegiada dentro de la división y abre la puerta a un posible enfrentamiento con el ganador del esperado duelo entre Jaron «Boots» Ennis y Josh Kelly, previsto como una posible unificación de títulos.
Fundora había sido objeto de críticas por la elección de Hadribeaj como rival, especialmente entre los aficionados que preferían verlo frente a Vergil Ortiz Jr. Sin embargo, el combate terminó demostrando que el retador albanés estaba dispuesto a competir sin complejos ante uno de los campeones más singulares del boxeo actual.
Con esta defensa, Fundora conserva su corona del CMB y mantiene abierta la posibilidad de afrontar nuevos desafíos de mayor dimensión. Hadribeaj, por su parte, abandonó el cuadrilátero sin el título, pero después de ofrecer una resistencia que obligó al campeón a llegar hasta el límite para resolver la pelea.


