AEBOX/Ángel Arroyo/–David Benavídez está dispuesto a dar un paso más en su carrera para medirse a uno de los grandes referentes del boxeo mundial. El estadounidense de ascendencia mexicana ha confirmado que existen conversaciones para organizar un enfrentamiento con el ucraniano Oleksandr Usyk, una pelea que podría celebrarse en el peso crucero o incluso en la categoría de los pesos pesados.
La posibilidad de este duelo abre un escenario muy atractivo para ambos púgiles. Benavídez estaría dispuesto a cambiar nuevamente de división para afrontar el reto, mientras que Usyk tendría que valorar la opción de regresar a las 200 libras, categoría en la que ya fue campeón indiscutible antes de dar el salto a los pesos pesados.
El propio Benavídez ha reconocido que las conversaciones entre ambas partes han contemplado inicialmente un enfrentamiento por los cuatro grandes títulos del peso crucero, aunque no descarta que el combate termine planteándose en la máxima categoría si eso facilita que llegue a buen puerto.
El título indiscutible del crucero, la primera opción
La idea inicial sería que Usyk regresara al peso crucero para disputar el campeonato indiscutible frente a Benavídez. El ucraniano ya conquistó todos los grandes cinturones de esa división antes de subir al peso pesado, donde también alcanzó la condición de campeón absoluto.
«Hemos hablado con Usyk sobre la posibilidad de que baje al peso crucero. Obviamente, sería por el título indiscutible», explicó Benavídez, que también hizo referencia a la situación actual del europeo en la categoría reina.
El estadounidense debutó en el peso crucero el pasado mes de mayo con una actuación contundente. En aquella ocasión derrotó por nocaut técnico en el sexto asalto al mexicano Gilberto “Zurdo” Ramírez, arrebatándole los campeonatos de la AMB y la OMB. Una victoria de enorme valor que confirmó su capacidad para competir al máximo nivel también en las 200 libras.
Benavídez aceptaría subir a los pesos pesados
Aunque el peso crucero sería su escenario preferido, Benavídez no parece dispuesto a que la diferencia de categoría se convierta en un obstáculo para cerrar el enfrentamiento. El estadounidense ha dejado claro que su prioridad es medirse a Usyk, incluso si eso implica ascender hasta los pesos pesados.
«Un combate entre Usyk y yo sería un gran evento. Si quieren que suba de peso, me da igual. Quiero la pelea y quiero enfrentarme a los mejores», afirmó.
Benavídez fue todavía más contundente al explicar que estaría dispuesto a disputar el combate aunque no hubiera cinturones en juego. «Si tengo que subir de categoría para pelear por el título lineal, aunque no haya cinturones de por medio, lo haré. Solo quiero pelear contra los mejores del mundo. Quiero que se me respete, y voy a conseguir ese respeto de una forma u otra».
Unas declaraciones que reflejan la ambición del estadounidense, que ve en Usyk una oportunidad para dar un salto definitivo en su trayectoria y demostrar que puede competir frente a los nombres más importantes del boxeo actual.
Una preparación específica para el estilo de Usyk
Benavídez también ha explicado cómo afrontaría la preparación si finalmente se concreta el enfrentamiento. El estadounidense considera fundamental estudiar en profundidad al ucraniano, analizar sus combates y trabajar en el gimnasio con compañeros que puedan reproducir algunas de sus características, especialmente su condición de boxeador zurdo.
«Estudiaría mucho y aprovecharía toda la experiencia que he acumulado enfrentándome a diferentes púgiles. He peleado contra grandes boxeadores europeos y he hecho sparring con muchos zurdos», comentó.
El estadounidense confía especialmente en su capacidad para asimilar información y trasladarla al ring. «Tengo la capacidad de retener mucha información porque esto es algo que me apasiona. Soy capaz de aprender muchísimas cosas de cara a un combate».
Y si el rival es Usyk, asegura que la motivación sería máxima: «Me prepararé para ese combate como si me fuera la vida en ello. Eso sacará la mejor versión de mí mismo».
Una negociación que todavía debe avanzar
Por el momento, las conversaciones no se han traducido en un acuerdo definitivo ni existe una fecha confirmada para el posible enfrentamiento. La posibilidad de que Usyk regrese al peso crucero o de que Benavídez suba a los pesos pesados son dos escenarios que todavía deberán concretarse.
Lo que sí parece claro es que David Benavídez está dispuesto a adaptarse a las condiciones necesarias para compartir ring con Oleksandr Usyk. El estadounidense ha puesto sobre la mesa su disposición y ahora queda por conocer si el equipo del ucraniano está interesado en aceptar un desafío que podría convertirse en uno de los grandes combates del panorama internacional.


