AEBOX/Gonzalo Campos/ — La onda expansiva de la llegada de Felipe Martínez a la presidencia de la Federación Española sigue arrasando todo lo que toca y esta semana se consumaba el golpe de estado que la española tenia preparado en Castilla La Mancha, que por otro lado no era ningún secreto.
Tras una convocatoria de elecciones completamente ilegal, donde sin convocar al órgano competente que supervisa la celebración de este tipo de procesos electivos, la junta electoral, y negando sus participación a 33 de los 36 clubes censados en Castilla La Mancha, la Federación Española nombraba este fin de semana con tres votos a favor y ninguno en contra, a Manuel Valero, como nuevo presidente de la Federación de Castilla La Mancha.
La trayectoria boxistica de Valero tiene tres lineas porque el muchacho acaba de cumplir la mayoría de edad, pero su mayor logro es haber defendido a capa y espada los cuentos y mentiras de Felipe Martínez durante las elecciones, en el medio de boxeo y artes marciales donde se puede insultar con pasamontañas, medio que por cierto ya cuenta con dos miembros de su plantilla dentro de la Federación.
Con un apresurado e ilegal proceso, donde se notifica a 5 de los 36 clubes de la comunidad, que el mismo día veintisiete se presentarían las candidaturas, que el día tres saldrían las listas y que el día cinco serian las elecciones, dan inicio a un periodo donde dos de los cinco clubes «aptos» para participar, ya han denunciado la ilegalidad del proceso. Ojalá y toda la administración publica tuviera la misma diligencia que esta Federación Española, si no fuera porque en este caso lo que han pretendido es dar un golpe de estado en las entrañas de boxeo de Castilla La Mancha, dejando sin voz ni voto a una treintena de clubes de una comunidad autónoma cuyo seleccionador territorial ha sido hasta ahora una leyenda como Javier Castillejo.
El colmo de la desvergüenza lo muestra un acta de la federación, que les acompañamos, en la que se indica que el representante del club Uppercut, Francisco Ivan Galindo, al que no habían dejado participar en las elecciones, se personó en sede federativa para pedir explicaciones, le invitaron a salir de la sala y cuando recontaron los votos tras el cierre de la jornada, le invitaron a votar si lo deseaba. La Federación Española de boxeo es un polvorín a punto de estallar donde las facturas de hotel y de AVE del equipo de Felipe están empezando a amontonarse y donde la legalidad brilla por su ausencia desde su llegada, cosa que ya anunciamos desde el principio.
Felipe Martínez con esta maniobra sitúa a otra marioneta en una Federación territorial que arrebata de manera ilegal a un presidente no afín, asegurándose otro voto en la próxima asamblea general donde sabe que hasta su propia gente ya le busca sustituto. Felipe Martínez sigue mostrando que su traición a Martín Galán no era un caso aislado de deslealtad sino que era solo el principio de una escalada de ilegalidades morales y jurídicas con el único fin de aglutinar poder, que acabarán con él sentado en mas de un banquillo y sancionado como ya le ha ocurrido en su puesto de trabajo como policía en Yecla.
La Federación Española en este caso está vulnerando los derechos, la voz y el voto a todo un colectivo en Castilla La Mancha y esperamos que muy pronto alguien ponga freno a las ansias de poder de un presidente que agoniza en su sillón y que como única estrategia solo contempla la de huir hacia delante.





