Víctor Ortiz vuelve a los cuadriláteros el próximo 17 de febrero frente a Devon Alexander

AEBOX/Jose Luis Abad/ — Tras más de año y medio de parón boxístico, vuelve a la palestra uno de los que para mí es uno de esos boxeadores que no dejan a nadie indiferente, un boxeador que es capaz de lo mejor y de lo peor, un chico que llevaba una carrera meteórica de aniquilación total hasta que se cruzó en su camino el durísimo y ya retirado Marcos “El Chino” Maidana. Señoras y señores les hablo del irrepetible pegador zurdo nacido en Kansas, Víctor “Vicious” Ortiz.

Con un record de 32-6-2 y 25 de sus victorias antes del límite, este púgil que reside en California hizo las delicias de los aficionados entre los años 2004 y 2011, con un boxeo de extrema dureza y determinación.

Con una mano izquierda muy pesada, Ortiz anestesiaba por doquier y era un púgil muy temido con muy temprana edad. Si bien su boxeo siempre pecó de precipitación y de ser un tanto alocado en sus ataques, eso no le frenaba para arrasar en sus combates.

El primer revés de su carrera (y creo que definitivo) le vino de los puños del argentino Marcos Maidana en un combate digno de mención allá por el 2009. Ortiz hizo que Maidana visitara la lona tres veces estando muy lastimado el argentino una de ellas, pero no supo rematar la faena y la recuperación del pegador de Santa Fé le infringió una derrota que lo dejó física y psicológicamente muy tocado. Maidana admitió al final de la pelea que a Ortiz le pesaban mucho las manos.

Después de esta derrota se sucedieron una serie de victorias donde parecía que Ortiz había recuperado su hambre de títulos, lo que le llevó al asalto del cetro welter de la WBC del laureado Floyd Mayweather. Ortiz incomodó muchísimo a Floyd en esa pelea hasta que cometió el error infantil y barriobajero del cabezazo, y la consiguiente victoria de Mayweather con un KO lícito pero reprochable.

Tras esa derrota se subió al ring con Josesito López que le rompió la mandíbula, demostrando el de Kansas que no tiene la suficiente quijada como para aguantar mucho castigo.

El próximo 17 de febrero se sube al ring en Texas con Devon Alexander, un magnífico púgil que tampoco está en su mejor momento, y que no es tan pegador como Ortiz.

Dos zurdos que estoy seguro van a dar un buen espectáculo encima del ring y de los que tenemos que estar atentos porque en ellos hay pegada en uno, y calidad en el otro.